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2019-07-10
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SERIES: KILLING EVE Â : MI VILLANA FAVORITA
La segunda temporada de la historia creada por Phoebe Waller-Bridge y protagonizada por el dúo magnífico Sandra Oh – Jodie Comer volvió con todo. Y quiere más.

Acá hay spoilers. Porque la exitosa serie producida por la BBC America ya ha finalizado su segunda temporada. Y promete una tercera.
Su creadora se llama Phoebe Waller-Bridge, es actriz, productora y guionista. En 2018 estrenó Killing Eve, historia protagonizada por Sandra Oh como Eve Polastri, una oficial del MI5 que se obsesiona con una implacable y excéntrica asesina a la que persigue sin descanso: Villanelle, encarnada en Jodie Comer. Ambas inician una extraña y particular relación que las llevó a un final de primera temporada bañado en sangre y adrenalina. En la segunda, el dúo nos deja un gusto a traición y desengaño (bañado en sangre y adrenalina también, claro que sí).
Damon Thomas (Penny Dreadful) ha dirigido siete episodios de la serie, incluidos el finale de la temporada 1 y el comienzo de la 2: “Fue emocionante cerrar los tres últimos episodios de la primera temporada, especialmente con la dramática escena en el departamento de Villanelle. Fue genial poder continuar exactamente donde lo dejamos y hacer los dos primeros episodios. Los guiones siguen los momentos exactos más tarde, lo que es excitante. También fue un desafío porque habíamos terminado en un lugar muy frenético con la confrontación entre los dos personajes; ¿cómo se avanza desde ese punto tan alto?”

Ocupada con otros proyectos, Waller-Bridge le pasó el mando del proyecto a su amiga, la actriz y guionista Emerald Fennell para pergeñar la segunda temporada. Damon continúa: “Emerald hizo algo bastante audaz al continuarla inmediatamente de donde habíamos terminado, así que tuvimos que volver a París. Sugerí que hagamos algo más loco y que tengamos una toma larga que cuente las historias de Villanelle y Eve y las vincule. Emerald pensó que era una gran idea, así que comenzamos la segunda temporada con un plano secuencia que dura aproximadamente dos minutos. Fue genial en teoría, pero en la práctica tenés que ensayar y ensayar porque no hay cortes. Lo hicimos una y otra vez, lo que involucró a mucha gente que subía y bajaba los escalones del departamento, especialmente el operador de Steadicam. La sacamos después de siete tomas, que fue un día entero de filmación, pero creo que arranca la temporada a lo grande.”
Killing Eve se identifica por un tono cargado de ironía y ácida comicidad británica. Thomas dice que “es muy importante mantener la impronta única de este show. Lo más cercano para compararla serían las películas de los hermanos Coen. Tenés que mantener la historia dramática de los dos personajes, así como el toque cómico. Esas dos cosas caracterizan las películas de los hermanos Coen y Killing Eve. No es solo un thriller de espionaje estándar donde todos son muy serios; son muy humanos, ¡van al baño y tienen caspa! Eso está intercalado con un gran drama y una violencia excepcional. Parte de mi trabajo es mantener ese tono y la mezcla única que Phoebe Waller-Bridge creó en la primera temporada. Tengo que mantener la actitud y la sensibilidad a medida que avanzamos en la segunda. Parte de eso está fundamentalmente en la escritura, pero debo mantener el lenguaje visual del programa bastante fuerte. Hay una actitud en la forma en que filmamos. No lo hacemos como un drama estándar, sino que intentamos llevarlo más allá. Una parte vital de eso es continuar trabajando con el director de Fotografía, Julian Court. Tenés que tener una sensibilidad cómica en este programa y ser capaz de apreciar lo que es divertido y lo que no lo es. Eso incluso puede cambiar mientras estás filmando o en la edición, todo es parte del proceso. Pero el tono está ahí, siempre socavando y subvirtiendo cosas y ayudándonos a evitar la ruta del género. Sin embargo, a veces tenés que ser dramático, así que siempre hay un tira y afloje entre las dos cosas. La serie de televisión Fargo también hace eso. Tiene una línea oscura y cómica.”
Otro punto atractivo de la serie es el despliegue de ciudades por la que transita, como París, Amsterdam, Roma o Londres: “Siempre es bueno ir al extranjero y queríamos continuar con la tendencia de la primera temporada, estar en locación. Parte de lo que hace un director es hablar sobre locaciones y tratar de hacer algo que respalde el drama o lo lleve más lejos. Algunas de las locaciones le dan al show una gran sensación, pero no podés hacerlo sin ninguna razón. Tiene que seguir el drama y el guión.”

¿Cómo es trabajar con la nueva showrunner esta temporada? El director responde: “Emerald tenía un trabajo muy difícil, que era seguir a Phoebe, y lo ha hecho fantásticamente. Estaba muy dispuesta a hacerlo, abrazar el tono y colaborar con eso. Ella tomó en cuenta las ideas y las incorporó en el guión, manteniendo el tono escurridizo, dramático, a veces violento, cómicamente oscuro y humorístico también. El público realiza un viaje inusual que es muy elevado con estos personajes. Es un viaje agradable debido al ingenio y la humanidad con los que se cuenta. Cuando recibo un guión por primera vez, lo leo y lo disfruto. Luego vuelvo con un ojo crítico y pienso cómo dirigiré cada escena. Escribo un montón de notas y miro lo que tiene sentido práctico. Entonces, como un equipo con los productores y los productores ejecutivos, comenzamos el proceso de reescritura. Después de eso, trabajo con el primer asistente de dirección que me dice si tenemos suficiente tiempo para filmarlo. Eso tiene un gran impacto en la filmación. Si no tenemos suficiente tiempo, tenemos que volver con el guionista y ver si se puede contar la historia con escenas más cortas. Mi trabajo es la visión general de la realización y tratar de hacer cosas que sean copadas, manteniendo el tono del programa. El trabajo de un director abarca todo y eso requiere mucho tiempo. Necesitás un equipo con el que puedas colaborar, confiar y delegar. En última instancia, el trabajo es sobre gustos: ¡tenés que confiar en tus propios instintos y pedir a todos que te acompañen!”
En esta segunda temporada, también participó la directora suiza Lisa Brühlmann, tomando la posta de dos episodios. Uno de ellos, “Desperate Times”, se destacó por ser uno de los más teatrales de la serie. Villanelle está decidida a capturar la atención del objeto de sus deseos, la elusiva Eve, haciendo lo que mejor hace: un asesinato llamativo. Establecida en Amsterdam, entra al Barrio Rojo con una máscara de cerdo querubín y un traje bávaro tradicional. Atrae a un hombre a una habitación y lo ata, suspendiéndolo boca abajo desde el techo ante la vista de todos los transeúntes – incluida su propia esposa – que creen encontrarse frente a un espectáculo diferente. Entonces, nuestra asesina destripa a su víctima y sale de la habitación con total impunidad.
Brühlmann reconoce que “para Villanelle, esto fue como una carta de amor a Eve. Al principio, ella no creía que Eve la había rechazado por una asesina nueva y brillante. Pero entonces realmente empieza a sentirse insegura porque no ha tenido noticias de Eve por un tiempo… Desde ese momento tan romántico que viven en el episodio 3, si ella tiene un corazón, está roto en pedazos en el episodio 4. Así que va a un lugar muy oscuro.” Mientras buscaba locaciones para el episodio, Brühlmann visitó el Rijksmuseum de Ámsterdam, dedicado a las artes y la historia holandesas. Allí, vio una pintura titulada “Los Cadáveres de los hermanos De Witt” (atribuido al pintor Jan De Baen), que muestra dos cuerpos masculinos que cuelgan boca abajo, cortados como la eventual víctima de Villanelle. Brühlmann tomó una fotografía de la pintura y se la llevó a Emerald Fennell, a quien le gustó mucho, y adaptó una escena entre Konstantin (Kim Bodnia) y Villanelle para que la asesina viera el cuadro y se inspirara en él.

Al llevar a cabo su asesinato, cuenta Brühlmann, Villanelle organiza su propio espectáculo de vodevil “para asegurarse realmente de que Eve se enterará de esto. Pronto. Y venga por ella.” El Barrio Rojo demostró ser una fuente de inspiración, pero por razones prácticas, el programa no se pudo filmar allí: “Las trabajadoras sexuales no quieren ser filmadas, y hay muchos turistas, por lo que no pudimos crear lo que queríamos… y llevaba varias horas hacerlo”. ¿La solución? El show construyó su propio simulacro de Barrio Rojo. “Teníamos una calle y ventanas similares, y las decoramos desde cero. A menudo se ven muy estériles y nada cómodas, así que queríamos crear algo similar… pero que igual siguiera luciendo un poco perturbador y un poco raro.” ¿Otra creación especial para la escena? “Construimos una plataforma para que el hombre pudiera colgar cabeza abajo.” La parte más memorable de la escena, por lejos, es el traje de Villanelle. La gran máscara es desconcertantemente bonita, intencionalmente. Y el dirndl (el vestido) fue una elección muy intencional. Fennell escribió tanto la máscara como el dirndl en el guión, dice Brühlmann, y agrega: “Bueno, si es un dirndl, que sea de color rosa. Porque, por supuesto, el dirndl es un vestido tradicional bávaro. Pero para mí, siempre fue un poco sexista, porque tiene mucho que ver con el cuerpo de la mujer. Asi que si Villanelle lo está usando, es porque se está burlando de eso.” La directora quedó particularmente impresionada por los movimientos de Comer cuando rodaron la escena; la máscara requería que ella gesticulara más teatralmente para que en su rutina de vodevil ella cantara. En ese sentido, la elección de la canción también es chocante: como la alegre máscara de cerdo que viste Villanelle, es irónica y alarmantemente optimista. Brühlmann cuenta que “Een Muis In Een Molen In Mooi Amsterdam” de André van Duin, fue una sugerencia del editor del episodio: “En realidad estaba buscando algo, de nuevo, contradictorio con la escena. Algo muy ligero, muy inocente, muy infantil.”







