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2022-08-26
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SERIE: BETTER CALL SAUL, DE VINCE GILLIGAN: RECORRISTE UN LARGO CAMINO, JIMMY
Después de seis temporadas, el abogado más carismático y turbio de la pantalla chica terminó su viaje en el universo Breaking Bad… ¿para siempre?

Vince Gilligan nació en Richmond, Virginia, y creció filmando películas de ciencia ficción con una cámara Super 8. Fue a la universidad en N.Y.U., y poco después de graduarse en producción cinematográfica en 1989, presentó un guión llamado Home Fries a un concurso de escritura de guiones. El trabajo impresionó tanto al juez, Mark Johnson – productor de Rain Man (Barry Levinson – 1988), que se refirió a Gilligan como ‘el escritor más imaginativo que he leído’. El guión se convirtió en una película protagonizada por Drew Barrymore y, y Johnson pasaría a ser productor ejecutivo de Breaking Bad y Better Call Saul. La gran oportunidad de Vince llegó en 1994, después de años de trabajo independiente para programas de televisión, cuando vendió un guión de Expedientes X (The X Files). Eventualmente escribió treinta episodios y se convirtió en productor ejecutivo. Después de que terminó la serie, en 2002, Gilligan estuvo dando vuelta algún tiempo, antes de persuadir a AMC para que produjera un programa sobre un tipo en apariencia común de mediana edad que de alguna manera se transforma de Mr. Chips en Scarface. El resultado, Breaking Bad, convirtió a Walter White en un ícono cultural. Gilligan siguió con Better Call Saul, que cuenta otra historia de transformación: cómo un abogado de Albuquerque llamado Jimmy McGill (Bob Odenkirk) se convierte en Saul Goodman, el cómplice astuto, carismático y cambiante de White. Después de un viaje de 14 años en este particular universo, la serie llegó a su final.
Con respecto a la evolución de los personajes, Gilligan comienza: “Cuando miro hacia atrás a los dos primeros episodios, me doy cuenta de que no sabíamos mucho sobre Jimmy McGill. Y sabíamos aún menos sobre su hermano Charles y su jefe Howard. Peter, los guionistas y yo estábamos convencidos de que Howard iba a ser el malo. Y de que Chuck iba a ser ese tipo de personaje de Mycroft Holmes (el hermano mayor de Sherlock Holmes), emocionalmente dañado pero que brinda mucho apoyo. Ese era el plan original. Después empezó a transformarse, porque tuvimos el beneficio de todo ese tiempo en la sala de guión y, aún más importante, el beneficio de ver a estos actores interpretar estos papeles. Así que nos dimos cuenta de que, ¿no sería más interesante si Howard, que se ve como el malo porque es refinado y atractivo y parece ser el rey del mundo, no es tan malo como parece? ¿Y si Chuck no apoya tanto a Jimmy como pensamos al principio? ¿Qué sentiría realmente acerca de su hermano menor, un abogado de escuela por correspondencia? No es ni el bueno ni el malo en la estimación final, pero definitivamente no está del lado de su hermano. Cuando nos dimos cuenta de eso, el programa se volvió mucho más interesante. Había una ventaja en la forma en que Michael McKean interpretaba a Chuck McGill que encontramos tremendamente interesante y divertido de ver. Nos llevó a darnos cuenta de que tal vez hay más en este personaje que un abogado brillante que cree que es alérgico a la electricidad.”

El guionista y también director de varios capítulos de las series compara los finales de ambas: “Me gustaría creer que, a diferencia de Breaking, Better tiene un final algo feliz. Creo que Jimmy se redescubre a sí mismo y vuelve a sus raíces. Vuelve a encontrar un pedacito de su alma. Se pone muy oscuro en el penúltimo episodio. Parece como si estuviera a punto de matar a una de las personas más dulces del mundo, Marion (Carol Burnett), y después redescubre su humanidad. Hay un poco del Cuento de Navidad de Dickens, una especie de redención. No creo que veas eso con Walter White. Cuanto más me alejo de Breaking, menos simpatía siento por él. Le tiraron un salvavidas desde el principio. Y, si hubiera sido un mejor ser humano, se habría tragado su orgullo y aprovechado para tratar su cáncer con el dinero que le ofrecieron sus antiguos amigos. Sale en sus propios términos, pero deja un rastro de destrucción detrás de él. Me concentro en eso ahora más de lo que solía hacerlo.”
Se sabe que hubo finales alternativos para Breaking en la sala de guionistas: Walt moría en el pasillo de un hospital sin que nadie lo reconociera; Walt sobrevivía, pero su familia no. ¿Qué sabemos de Better?: “Este final siempre me pareció apropiado: que Jimmy, el abogado, pagara el precio en términos que se ajustaban a su elección de carrera. En otras palabras, parecía correcto que fuera a prisión. Walter White escapó de la cárcel al morir en una lluvia de balas. Me gusta pensar que Jesse Pinkman se salió con la suya, aunque obviamente no fue así. Pasó por torturas mucho peores que las que cualquier penitenciaría podría ofrecer: ser esclavizado y obligado a cocinar metanfetamina por una pandilla que lo tenía como rehén. Entonces tenés el final de Walt y el de Jesse. Tiene que haber un tercer final, no podés repetir ninguno de los dos primeros. No creo que alguna vez hayamos pensado realmente en la muerte de Saul Goodman al final. El personaje de Lalo seguía llamando cucaracha a Saul. ¿Y qué hacen las cucarachas? Sobreviven. Nunca fue ni remota la posibilidad de que muriera. Habría sido inmerecido. Nos pasaba con el personaje de Kim, que los fans decían ‘No, no van a matar a Kim, ¿no? Y Peter (Gould, co-creador del programa) y yo nos mirábamos y nos encogíamos de hombros. Decíamos: ‘Tienen que verlo’. Pero nunca, nunca pensamos en matar a Kim. Rhea Seehorn es muy encantadora. No hubiéramos querido hacer el programa sin ella. No puedo decir que su personaje, Kim, siempre haya sido encantador, porque hace cosas horribles en la última temporada. Pero ella también vuelve en sí.”
¿Qué sigue para Vince Gilligan? Él dice que “para mi próximo programa, me gustaría que el personaje principal fuera un héroe a la antigua, un buen tipo a la antigua. Hace quince años, cuando estaba concibiendo a Walter White, miré a mi alrededor y pensé: ‘¿Qué es la televisión actual? En su mayoría son tipos buenos’. Pero ahora miro a mi alrededor y pienso: ‘Bueno, hay una gran cantidad de tipos malos en la televisión, y no solo en los programas, sino también en las noticias’. Ahora se siente como un mundo de mierda, tanto en la ficción como en la vida real. Creo que es probable que sea hora de nuevo para un personaje que no busca el dinero fácil. Sería muy feliz si pudiera escribir un héroe más anticuado, alguien que no se preocupa por sí mismo en todo momento.”







