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2026-08-13

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FICCIÓN: BACKROOMS DE KANE PARSONS: NO ATRAVIESES ESA PARED

La ópera prima del director de 20 años basada en su propia serie de You Tube ya es la película más taquillera en la historia del sello A24.

La Mary de Renate Reinsve a punto de entrar a los Backrooms (Kane Parsons – 2026): “El set se fue construyendo poco a poco, pieza a pieza, a lo largo de un par de meses. Cuando terminamos de filmar todas las escenas exteriores, entramos y ya estaba terminado. Fue como entrar en… Sin exagerar, mis ojos sintieron… No había ninguna barrera de disociación, no sentía que no fuera el lugar con el que estuve lidiando en internet durante todos estos años. Fue increíblemente extraño. Y claro, conocerlo como un lugar tan familiar ya es algo raro. No creo que el cerebro humano suela estar dispuesto a experimentar algo así. Es extraño, estar familiarizado con un lugar que no existe y de repente aparece”.

Hace cuatro años, Kane Parsons diseñaba videos de terror en Blender desde su habitación. Backrooms, su primer largometraje, lleva recaudado unos 400 millones de dólares en taquilla desde su estreno, transformando al YouTuber autodidacta en una de las historias de éxito más inusuales de Hollywood. Parsons primero se ganó un público con su miniserie web Backrooms, un universo de found footage de interminables pasillos, salas de espera, oficinas y otros purgatorios fluorescentes. Su presencia en internet llamó la atención de A24, que le entregó un guion de Will Soodik, un presupuesto de 10 millones de dólares y un elenco que incluía a Renate Reinsve y Chiwetel Ejiofor. La película resultante se rodó en un set de 2.800 metros cuadrados (en el que, irónicamente, el elenco y el equipo se perdían de forma habitual).

Arranca Kane: “La verdad es que los espacios liminales – que en internet y la cultura popular, se refiere a sitios de paso, como pasillos vacíos o aeropuertos de madrugada, por ejemplo – no me incomodan en absoluto. Aunque si reviso montones de cosas que la gente va recopilando en internet, puede que encuentre alguna que sí. Pero en realidad me fascinan porque muchas de estas fotos parecen carecer de autor. Quizás provienen de anuncios inmobiliarios o de discos duros antiguos de hace décadas. Es muy fácil proyectar nuestras propias ideas en estas imágenes. Para mí, es como obsesionarme con un recuerdo de la infancia que está desconectado del contexto. No sabés cuál era el contexto, es solo un destello visual. Tengo muchas de esas imágenes dando vueltas, y suelen aflorar en forma de sueños. Creo que a veces la gente vuelve a sentir curiosidad por la tonalidad de un sueño minutos u horas después de despertar. Da la sensación de que provienen del mismo lugar lejano que esas fotos.” Y agrega: “La mayoría de mis sueños se centran en la arquitectura o en la memoria espacial. En la vida real, me concentro mucho en los edificios y las relaciones espaciales. Cuando hice el primer corto para Backrooms, parte de la dirección creativa consistía en explorar esa sensación de soñar con la casa de tu infancia, pero al despertar te das cuenta de que el lugar en el que estabas era completamente diferente de la realidad. Es como si la información semántica de ese lugar se hubiera mezclado y aplicado incorrectamente a otra cosa, pero aun así lo creíste y lo sentiste. Es tu casa, pero extrapolada: estos lugares no existen y a veces hacen cosas extrañas. Emocionalmente, de ahí surgen muchas de las decisiones de diseño.”

Clark (Chiwetel Ejiofor) atrapado en los Backrooms (Kane Parsons – 2026): “Creo que esta película refleja las tendencias económicas e industriales más amplias que crearon esta caja tan tangible en la que mucha gente siente ansiedad al ser encasillada, o que se está construyendo. Diría que es una respuesta a eso, o una interacción con estos sistemas que construimos, que luego nos construyen y nos guían como un tren desbocado. Creo que sí, todas las facetas de nuestra forma de vida actual dialogan con esta película”

Parsons asegura que era muy importante que el decorado fuera construido, no generado por IA: “Jamás me inclinaría por la IA generativa y, personalmente, me opongo a su uso en el ámbito creativo, salvo para automatizar tareas rutinarias. Siempre defendí que quería que fuera lo más práctico posible, y así lo hicimos. Por eso, la gran mayoría de lo que se ve en la película son decorados construidos. Cada vez que un personaje camina por el suelo, es un suelo real. Cada vez que toca una pared, es una pared real. Estando en el set, podrías pararte en el medio, dar una vuelta de 360 ​​grados y no ver ninguna pantalla azul ni nada que rompa la ilusión de estar ahí. Así que, en general, lo que se ve en la película refleja la sensación de estar ahí. Los únicos lugares donde sí usamos VFX fueron las cosas que obviamente eran imposibles de construir, algunos de los espacios enormes y demás. Técnicamente construimos todas las áreas por las que los personajes transitarían, pero como no cabían todas en los escenarios independientes, hicimos una extensión y luego las juntamos con el siguiente escenario para luego unirlas. Me encantan los VFX, así que no considero una debilidad usarlos hasta cierto punto. Y después, en las secciones de found footage, una buena parte se hizo en Blender.”

El guión lo firma Will Soodik, y Kane tuvo participación en él: “Pude afirmar ciertos elementos que debían mantenerse en el guion original. Si pudiera retroceder en el tiempo, me habría gustado dedicarle más tiempo a su desarrollo, pero teníamos un plazo muy ajustado: o hacíamos la película o no. Había cosas en el guion original que, aunque fueran detalles secundarios de la dirección artística, habrían sido inconsistentes con el mundo que el público esperaba. Era necesario que todo encajara con este universo. Pasé muchas noches casi sin dormir, esforzándome al máximo para resolver estos problemas antes de empezar a filmar.”

El director Kane Parsons en el set de Backrooms (2026): “No me gusta abrumar a la gente con mitología y trasfondo. Creo que es una decisión creativa irresponsable. Pasa muchísimo en internet cuando un artista independiente alcanza la fama, por así decirlo, durante un tiempo. Se genera mucha repercusión. Después los canales de YouTube empiezan a difundir su arte y a analizarlo como si fuera una obra finalizada con una historia profunda y oculta. Se centran demasiado en el trasfondo. Y se crea una especie de sobrecarga extraña que resulta muy ajena a quienes no están familiarizados con el tema, a quienes no son fans acérrimos y se acercan a él por primera vez. De repente, se encuentran con algo que está hecho a medida para el análisis de los canales de YouTube”

Con respecto al diseño sonoro, el director comenta: “El sonido y la banda sonora siempre son una de mis partes favoritas del proceso creativo. Compongo la música de todo el contenido de YouTube. Al hablar de la dirección artística del paisaje sonoro, fue muy fácil decir: ‘Bueno, tiene que sonar como la serie. Tiene que ser idéntico’. Hay una riqueza porque gran parte de la serie de YouTube es found footage, así que se usa mucho audio mono. Mientras que acá tenemos un sonido más envolvente, denso y rico. Pero la tonalidad siempre fue crear algo bastante antiguo, de los 90, principios de los 2000. Aunque esto pasa en 1990, hay una especie de transposición, casi como si el futuro llamara al pasado. Solo hay quizás un punto en la película donde se repite melódicamente. Todo lo demás es material en constante evolución.”

¿Se siente como crear un nuevo género? Kane lo niega: “No, y no quiero pensar en eso de esa manera. En el momento en que empiece a parecer algo demasiado grandilocuente, me distraería, o me resultaría emocionalmente difícil. Quiero que mi trabajo sea una forma de procesar las cosas de mi propia vida. Eso es el arte, y me gusta mantenerlo así, al margen. Pero si la gente quiere interpretarlo como un síntoma de algo más grande, me entusiasma ver qué dicen. No quiero hacer esas afirmaciones yo mismo.”

FUENTE: www.interviewmagazine.com