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2016-04-14

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PLATAFORMAS: CROWFUNDING: LA APUESTA A LA FINANCIACIÓN COLECTIVA SIGUE EN ALZA

Desde que el corto documental “Inocente” (2012) se convirtiera en la primera película financiada colectivamente en ganar un Oscar, el crowfunding no para de crecer.

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Los directores Sean Fine y Andrea Nix aceptan su Oscar junto a Inocente, la protagonista del primer trabajo financiado por Kickstarter en ganar este premio: “No solamente estás recaudando dinero para tu película, sino que también estás construyendo una comunidad y un público que le importa el film” dice Nix. La popular plataforma apoyó en años anteriores a otros contendientes a la categoría Corto Documental, que incluyen: “Incident in New Baghdad” (James Spione – 2011), “Sun Come Up“ (Jennifer Redearn – 2011) y “The Barber of Birmingham“ (Gail Dolgin – Robin Fryday – 2011)

El número de proyectos cinematográficos que apuestan por el crowdfunding -o micromecenazgo- como fuente de financiación no dejó de crecer desde que en 2013 el cortometraje documental “Inocente” (Sean Fine – Andrea Nix) ganara un Oscar en su categoría. El film recaudó cerca de 50.000 dólares gracias a la contribución de unos 300 donantes y marcó el inicio de una nueva era para la plataforma de financiación colectiva Kickstarter que, desde ese entonces y hasta 2016, ya logró que al menos un proyecto financiado a través suyo estuviese nominado a los Oscar. Y la fórmula comenzó a calar hondo en Latinoamérica. En México, iniciativas como Fondeadora apoyaron la financiación de aproximadamente 1.500 proyectos creativos, entre los que se encuentran cortos y largometrajes.

“Revoltoso”, el corto de animación en stop-motion dirigido por los hermanos Vonno y Roy Ambriz, se convirtió en uno de los mejores ejemplos de financiación de obras cinematográficas a través del micromecenazgo. Producido por Cinema Fantasma y apadrinado por Guillermo del Toro – quien declaró que se trataba del emprendimiento de una “empresa ejemplar cuya pasión por el cine animado los llevó a inventar nuevas formas de producción y financiación” – el corto recaudó cerca de 60.000 dólares para su producción a través de las plataformas Kickstarter y Fondeadora. Tras su producción en 2015, el film comenzó a recorrer el circuito internacional de festivales, siendo exhibido en una decena de certámenes en ciudades como Manchester, California, Arizona, Louisiana y Atenas.

Daniel Bolaños, uno de los productores de “Revoltoso”, afirma que, en primer lugar, es fundamental entender el espíritu del crowdfunding antes de lanzar una campaña. “La gente los apoyará como cineastas creativos, no a sus proyectos. Den la cara, muestren su pasión, la razón por lo que hacen el proyecto y todo lo que han hecho para llevarlo a cabo. Contagien esa pasión y encontrarán quienes los apoye. Y sobre todo recuerden que se trata de dejar que el público colabore en su proyecto, así que invítenlos a hacerlo con algo más que su dinero”, comenta. También aconseja apostar por la originalidad del proyecto y recomienda revisar campañas exitosas para replicar lo que funciona, “pero siempre encontrando algo que la convierta en única”.

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“Revoltoso” (Vonno y Roy Ambriz – 2015): corto animado en stop-motion situado en la Revolución Mexicana y en el que el protagonista es un jabalí cineasta: “Lo más difícil fue financiar el corto y poder tener la infraestructura para hacerlo bien, en Fondeadora ha sido el segundo proyecto más fondeado, sobrepasamos la meta cuando aún faltaban 20 días y gracias a lo que se generó conseguimos la inversión de un productor ejecutivo que financió gran parte del proyecto” dice Vonno

Con “Revoltoso”, Cinema Fantasma se atrevió a ir más allá de la producción, aprovechando la campaña para avanzar en uno de los principales desafíos de una obra cinematográfica: la distribución. “La gente está aportando dinero para una película sin filmar así que el esfuerzo debe servir también para venderla una vez que esté completa”, explica, y agrega que entre las recompensas ofrecidas en la campaña “Revoltoso”, la productora ofreció la posibilidad de convertirse en “distribuidor”, con la posibilidad de organizar proyecciones privadas y gratuitas del film.

Por otra parte, el documental parece ser uno de los géneros más apropiados para la financiación colectiva gracias a los temas que suelen abordar –en su mayoría de corte social- y el interés que despiertan entre potenciales contribuyentes. El largometraje documental “Llévate mis Amores” (2014), dirigido y producido por Arturo González Villaseñor, es un buen ejemplo de esto. El film – que refleja la vida de un grupo de mujeres mexicanas (las Patronas) que preparan y lanzan víveres a los migrantes que diariamente viajan en un tren de mercancías que une México con Estados Unidos – consiguió 6.000 dólares a través del aporte de más de 120 “fondeadores”. “Antes que nada debes entender que ninguna persona vendrá a buscarte ni tocará a tu puerta para darte dinero, así que tendrás que ponerte a trabajar muy duro para difundir tu trabajo”, aconseja.

Otro consejo que ofrece el realizador de este documental seleccionado en festivales como el IDFA o la gira Ambulante, es el de analizar el destino que se le dará al dinero recaudado y pedir la cantidad necesaria. “Recuerda que el crowdfunding es un respiro, un estímulo muy importante para continuar con el viaje de tu proyecto”, explica.

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Situar a los potenciales contribuyentes es otra de las claves para alcanzar los objetivos de una campaña y definir el tipo de comunicación que se hará. Gustavo Espinoza Rabanales, director del cortometraje “Soñar no Está tan Lejos de Aquí” comenta las claves del éxito de su campaña con la que consiguió reunir cerca de 4.000 dólares para su rodaje desde Chile, país en el que también está presente Fondeadora.

“Primero fuimos constantes en la búsqueda de fondeadores. Luego, enviamos mensajes personalizados a todos nuestros amigos, familiares y conocidos que sabíamos que podían aportar. Descubrimos que el medio más efectivo para hacerlo era a través de WhatsApp, porque al ser una comunicación instantánea te da más posibilidades de tener una retroalimentación y generar recordatorios diarios para que las personas aporten. En este punto la clave es la insistencia y la perseverancia. Por último, aprovechamos todas las reuniones sociales para hablar del proyecto: cuando la gente te ve convencida de lo que estás haciendo, aportan y colaboran con la difusión”.

Espinoza Rabanales recomienda tener la preproducción del proyecto lo más avanzada posible a la hora de lanzar la campaña para que “los potenciales contribuyentes perciban que el dinero es lo único que hace falta para lograr tu objetivo”. Además, aconseja incluir un porcentaje para los imprevistos del proyecto en el presupuesto ya que “éstos siempre suelen ser mayores de los planificados”.

Los responsables de las plataformas de crowdfunding son también buenos guías para que las campañas de recolección alcancen las metas planteadas. Para Fanny Villiers, directora operativa de Fondeadora, lo más importante es tener un concepto de campaña atractivo y de fácil comprensión. “Si el primer mensaje que se envía al público no es claro, vas a estar en problemas para llamar su atención”, explica. Una vez lanzada la campaña, según Villiers es indispensable que los responsables de los proyectos se conviertan “en una máquina de comunicación durante el mes que precede la campaña y luego en el día a día de la misma”.

FUENTE: http://www.latamcinema.com/ – http://articles.latimes.com/
“Llévate mis Amores” (Arturo González Villaseñor – 2014). El director recomienda no desperdiciar el espacio en las campañas para “tratar de impresionar a la gente con tu currículum, lo inteligente que eres o tu linda fotografía ya que nadie va a apoyarte por quien eres sino por lo que quieres hacer”.