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2015-01-27

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LA INDUSTRIA EN ECUADOR: “QUEREMOS INCIDIR EN LA MAYOR CIRCULACIÓN DEL CINE DE NUESTRO PAÍS”

Juan Martín Cueva, Director Ejecutivo del Consejo Nacional de Cinematografía de Ecuador, reflexiona sobre el año que pasó, y lo que espera lograr para este 2015.

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Además de ser Director Ejecutivo del Consejo Nacional de Cinematografía de Ecuador (CNCine), Juan Martín Cueva dirigió el documental “El Lugar donde se Juntan los Polos” (2004)

Tenemos una situación paradójica: se mantiene la dinámica de fortalecimiento de la producción, pero el cuello de botella de la circulación, en particular en el circuito comercial, sigue estando ahí, e incluso se ha agravado. Al finalizar el año 2014, tuvimos 17 o 18 estrenos nacionales, pero la participación de taquilla sigue siendo muy marginal; está por debajo del 2%. Tuvimos por primera vez una película en selección oficial en Berlín, muchos de los estrenos son coproducciones, en particular con Argentina, y varias películas ecuatorianas de este año y de años recientes siguen circulando de muy buena manera en festivales y recibiendo premios, lo cual obviamente nos enorgullece.

En ese contexto, estamos apuntando a entender el fomento como algo que va mucho más allá de la inyección de fondos en las etapas de producción de las películas. Para ello, tendrán incluso que plantearse modificaciones legales. Por eso hemos decidido realizar un nuevo encuentro nacional que tenga ese tema, el de la actualización necesaria de la legislación e institucionalidad encargada del ámbito cinematográfico y audiovisual, como eje de reflexión y discusión. Este encuentro se realizará en el primer trimestre del año, probablemente en marzo.

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El director Diego Araujo – segundo desde la izquierda – presentó su película, la coproducción Ecuador-Argentina “Feriado” en el Festival de Cine de Berlín 2014, siendo el primer film ecuatoriano en participar en Selección Oficial.

También pretendemos incidir en la mayor circulación del cine que se produce en el país, y complementariamente en la diversificación de las carteleras con programación de otros cines del mundo entero. Estos son procesos largos porque tienen que ver con la formación de públicos y finalmente con las formas o hábitos de consumo del audiovisual. Asimismo, tienen relación con la estructura del circuito comercial y la casi inexistencia o debilidad extrema de un circuito alternativo de salas. Y por supuesto con las otras ventanas de circulación, más allá de las salas de cine. Para esto, estamos construyendo un sistema público de distribución, que haga esta intermediación hasta que las dinámicas propias del sector sean suficientes y no requieran de la intervención del Estado en esto, o por lo menos que esa intervención sea de incentivo y no de gestión directa.

Con respecto a la digitalización del circuito comercial, hay que decir que casi no quedan salas que proyecten en 35mm. El problema es que la digitalización, que se pensaba favorecería la diversidad de la programación, en realidad está provocando lo contrario; es decir, una concentración cada vez mayor de los grandes estrenos planetarios. Como no existe un circuito alternativo constituido y regular, la circulación de nuestro cine se ve afectada. Por eso insisto en la necesidad de crear un sistema de distribución que potencie la circulación del cine ecuatoriano después de su estreno en salas comerciales, o, para el caso de las películas que no llegan a ese circuito, colocarlas en relación con una nueva ventana de difusión, que por el momento no es relevante en las cifras ni de taquilla ni de espectadores.

En el ámbito de la producción, en la perspectiva de este año, seguiremos con el proceso de internacionalización del cine ecuatoriano, que significa favorecer las coproducciones y también la visibilidad de un sector de empresas proveedoras de servicios a la producción que se está construyendo y que ya ha intervenido en producciones latinoamericanas. En este mismo orden de ideas, queremos que avance el proyecto de constitución de una film commission que atraiga, promueva, facilite y regule la filmación de producciones extranjeras en nuestro país.

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El documental “Alberto Spencer: el ecuatoriano de Peñarol” (Paúl Venegas, Nelson Scartaccini Villamil), uno de los estrenos 2014, coproducido con Uruguay.

También queremos estrechar nuestra relación con el resto del continente, porque para nosotros es fundamental: no concebimos un cine aislado, de producción y de consumo interno; eso es imposible y cada vez se vuelve más impensable. El diálogo con nuestros vecinos y hermanos es muy enriquecedor en todos los sentidos. El primer estreno del año fue una coproducción con Brasil, luego hubo varios en coproducción con Argentina, Uruguay, España, México…

Aunque no tenemos acuerdos de coproducción bilaterales firmados, se están estudiando algunos, en particular con México, y existen acuerdos más amplios en el ámbito cinematográfico, sobre todo con Venezuela, Argentina y Francia. Hemos mantenido y reforzado nuestra presencia en espacios de coproducción e integración como Ibermedia y DocTV, serie para la cual ejercimos la coordinación en 2013 y 2014. Nuestra presencia en mercados como Ventana Sur sigue siendo prioritaria para nosotros, y asimismo la participación en festivales que se hacen en Latinoamérica y en premios como los Platino, los Fénix, los Ariel, etc.

El Consejo de Cine ha apoyado a decenas de cineastas ecuatorianos para que participen en todo tipo de encuentros, talleres, laboratorios y mercados, y vemos cómo esa presencia empieza a dar frutos con colaboraciones cada vez más frecuentes en el marco de proyectos de toda dimensión.

http://www.latamcinema.com – Gerardo Michelin