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2017-08-07

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INDUSTRIA: STEVEN SODERBERGH, “LOGAN LUCKY” Y EL PLAN PERFECTO

Cansado de los laberintos financieros y creativos de Hollywood, el realizador estadounidense está dispuesto a cambiar el modelo del negocio del cine.

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Logan Lucky (2017): el nuevo hijo cinematográfico del director Steven Soderbergh se prepara para asaltar el mercado con nuevos paradigmas.

Deseo que los estudios cinematográficos alejen sus sucias garras de mi dinero. Y quiero tener el control total sobre la forma en que se comercializan mis películas.

La mayor parte de los directores más destacados tienen ese doble deseo, pero ninguno más que Steven Soderbergh, el iconoclasta detrás de Sexo, Mentiras y Video (Sex, Lies and Videotape – 1989), Erin Brockovich (2000) y la saga de Ocean’s Eleven, entre tantas otras. Exasperado por el negocio cinematográfico, anunció su retiro de la dirección de cine en 2011. Dijo que Efectos Colaterales (Side Effects – 2013) sería su última película.

Ahora, está de regreso, apostando a que un plan de distribución poco convencional para su nueva comedia sobre un robo, Logan Lucky, servirá como modelo para otros directores con sello propio que están tan cansados como lo ha estado él del sistema de Hollywood.

“Luego de años de jactarme sobre el control creativo absoluto, intentaremos llevarlo a cabo”, expresó Soderbergh. “La pregunta es la siguiente: ¿Es posible llevar a cabo la tarea que realizan en forma habitual los estudios desde una perspectiva de distribución amplia, solo que con muchos menos recursos — con gastos de comercialización — y con una estructura económica mucho mejor para las personas que realmente hicieron la película?”

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Logan Lucky (Steven Soderbergh – 2017) es protagonizada por Channing Tatum, Adam Driver y Riley Keough interpretando a un trío de hermanos con mala suerte, quienes intentarán revertir una maldición familiar con un gran robo en una pista de automovilismo en Charlotte, Carolina del Norte, durante la carrera Coca Cola 600. El elenco también incluye a Daniel Craig, Katherine Waterston, Katie Holmes y Sebastian Stan, y tal como dice el mismo Soderbergh, no veremos a nadie bien vestido ni elegante ya que todos son pobres y sin tecnología, por lo que deberán ingeniárselas para hacer el robo de sus vidas

La historia financiera de Logan Lucky, que se estrenará en las salas norteamericanas el 18 de agosto, comienza en el otoño de 2014. Según el director, un “amigo” le pidió que leyera el guion, sobre un grupo variopinto que roba en una pista de Nascar, y que sugiriera un director. A él le encantó la idea, y quiso dirigir la película él mismo.

Pero primero necesitaba un plan que satisficiera sus exigencias creativas y económicas. Resultó relativamente fácil recaudar los $29 millones, aproximadamente, necesarios para hacer Logan Lucky, protagonizada por Channing Tatum, Daniel Craig y Riley Keough. Una vez que su reparto estaba listo — todos de acuerdo en trabajar por la tarifa mínima, con una participación en las ganancias si la película es exitosa —Soderbergh vendió los derechos de distribución en el exterior, una práctica común en la industria del cine independiente. Voilà : control creativo sobre la película real.

Sin embargo, la distribución no sería tan fácil.

La opción habitual para un lanzamiento de gran alcance, es decir, al menos 2.500 sitios en Norteamérica durante el fin de semana de estreno, implica el alquiler de los equipos de un gran estudio. Un estudio como Warner Bros. se hace cargo de la cuenta de comercialización (alrededor de $40 millones es lo común para una producción como Logan Lucky) y se ocupa de todos los aspectos del estreno. Por sus servicios, el estudio recauda sus honorarios (cerca del 15 por ciento del total de las ventas de entradas) y deduce sus gastos. El resto de las ganancias, si lo hubiera, corresponde a los propietarios de la película.

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El director Steven Soderbergh en el set de The Knick, la serie de época que dirigió, emitida por HBO entre 2014 y 2015: “Un mundo donde las películas prácticamente no se diferencian entre sí es aterrador. Y ahí vivimos. Hollywood hace películas en masa y la gente las consume así. Si la gente quisiera otra cosa, se la pediría. Pero esa otra cosa ahora la buscan en la TV. Si pudiera hacer lo que me gustara, haría toda Breaking Bad en TV y estrenaría el final, de dos horas, en el cine. Creo que es vital darse cuenta de que hoy hay más posibilidades de entender un relato, de poder contar algo, en la televisión antes que en el cine. Ya no existen nuestras viejas fronteras, son una mera línea en la arena y nosotros creíamos que era un océano de distancia. Yo, por ejemplo, filmé The Knick como una película larga, en mis propios términos y con mis ideas. Editando, eligiendo la banda de sonido, actores, haciendo fotografía. El futuro es la televisión de autor, donde el creador entiende que a pesar de los tiempos más tiranos un director le puede dar más, digamos, ‘cine’ a la televisión”

Para el director, ese camino era imposible. “Estás muy lejos de tu dinero”, declaró.

Soderbergh también quería gastar bastante menos en comercialización. Parecería razonable pensar que un estudio apuntaría a lo mismo. Pero, en realidad, el interés del estudio es gastar más; de esta manera, el total de las taquillas suele ser más alto, lo que, en general, se traduce en mayores honorarios. También resulta sumamente difícil lograr que los estudios modifiquen sus libros de tácticas de comercialización. Con decenas de películas en la línea de montaje, los directivos de los estudios, que se encuentran sobrecargados, tienden a inclinarse por lo que ya funcionó.

Asimismo, Soderbergh, quien ganó un Oscar en 2000 por la dirección de Traffic, quería tener el control creativo absoluto sobre la publicidad de Logan Lucky. Dijo que los estudios nunca le habían otorgado el poder de decisión total sobre alguna campaña. Los trailers, por ejemplo, se prueban con grupos de enfoque antes del lanzamiento y, a menudo, se ajustan en base a las respuestas. “Es muy difícil echarse para atrás una vez que se iniciaron las pruebas del estudio,” añadió.

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El director Steven Soderbergh en el set de La Nueva Gran Estafa (Ocean’s Twelve – 2004) la segunda de la trilogía de los ladrones más glamorosos de Hollywood: “Entiendo por qué los estudios se resisten a las ideas nuevas. Con tanto dinero en juego, es difícil sentarse en esa sala y decir, claro, saltemos al vacío y probemos un enfoque completamente distinto”

Dado que investigó distintas opciones, el realizador primero evaluó formar una alianza con la National Association of Theater Owners (Asociación Nacional de Dueños de Salas), una organización comercial. ¿Por qué no suprimir por completo a los distribuidores y apuntar directamente a los operadores de multicines? Soderbergh pronto se dio cuenta que ésa no era la solución ideal, en parte porque el Departamento de Justicia supervisa el cumplimiento de las leyes federales antimonopolio por parte de las cadenas de cine.

Finalmente, se puso en contacto con la máxima autoridad de Hollywood en términos de distribución: Dan Fellman, un ex directivo de Warner Bros. que ahora dirige una empresa de consultoría. Fellman, que se convirtió en productor ejecutivo de Logan Lucky, elaboró un plan que a Soderbergh le resultó atractivo.

Recaudarían alrededor de $20 millones en dinero de comercialización mediante la venta de una parte de los derechos de salas no comerciales de la película. Amazon, por ejemplo, adquirió los derechos de transmisión en tiempo real (streaming).

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El director Steven Soderbergh en el set de Logan Lucky (2017), junto a Adam Driver y Daniel Craig. Hasta ahora, solo ha gastado alrededor del 15 por ciento de su presupuesto de publicidad para la película. A solo semanas del estreno, los estudios normalmente habrían gastado el 40 por ciento. Pero el director cree que la mayor parte de la comercialización debe ocurrir inmediatamente antes del estreno de la película. “También me mantuve muy firme respecto al tráiler. Quería que se sintiera como una vuelta a lo de antes y no que pareciera revelar todas las bromas.” Dijo que no se lo probó con ningún grupo de enfoque.

Luego, harían un acuerdo de distribución atípico con Bleecker Street Media, una compañía advenediza con un número total de empleados cercano a los 20. Bleecker Street ejecutaría la campaña de comercialización — con la aprobación del director para todo — y recibiría un pago simbólico de menos de $1 millón. Si la taquilla de la película cruza cierto límite, Bleecker Street recibiría una parte de las ventas de entradas. La compañía también participaría de otras fuentes de ingreso, incluidas las ventas de DVDs.

Soderbergh notó que la vara del éxito de taquilla es más baja con este sistema. Con prácticamente todo abonado por adelantado, y sin tener que descontar del total los honorarios abultados de un distribuidor, incluso un estreno modesto de $15 millones sería un logro.

“Todos nuestros intereses económicos están alineados”, declaró Andrew Karpen, director ejecutivo de Bleecker Street. Logan Lucky se convertirá fácilmente en el estreno más importante de Karpen hasta la fecha, superando al thriller Enemigo Invisible (Eye in the Sky – Gavin Hood – 2015), que recaudó alrededor de $18.7 millones el año pasado en cerca de 1.000 pantallas. Bleecker Street también tiene prioridad sobre una secuela de Logan Lucky.

“Sabemos que muchos de los más renombrados cineastas están mirando”, dijo Fellman. “Deseamos que ésta sea la primera de muchas películas.”

Los anuncios en exterior de Logan Lucky se concentran en la región central y sur de los Estados Unidos. En contra de la tradición de los estudios, las carteleras son escasas o inexistentes en ciudades como Los Ángeles y Nueva York.

Logan Lucky, que ha recibido críticas anticipadas muy fuertes, también ha generado titulares sobre su guion, atribuido a Rebecca Blunt, quien parece no existir. Entonces, ¿quién lo escribió?

Es posible que ese misterio sea parte del plan de comercialización.

En respuesta a preguntas acerca de la autora, Soderbergh respondió en un email, “¿Aclarar? ¿Yo? ¿Por qué lo haría? Puedo decirles que Rebecca Blunt está disfrutando muchísimo de todo esto”.

FUENTE: www.mobile.nytimes.com | www.pagina12.com.ar