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2015-09-08

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FICCIÓN: “REVANCHA”, DE ANTOINE FUQUA: EL BOXEO EN SU ESTADO MÁS PURO

El director de “Día de Entrenamiento” (2001) habla sobre su nuevo trabajo, el drama boxístico protagonizado por Jake Gyllenhaal.

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“Revancha” (Southpaw – Antoine Fuqua – 2015). Jake Gyllenhaal en las vísceras de Billy “The Great” Hope. Dice el director que el actor encontró su propio ángulo de interpretación. “Hay un poco de ira y determinación en su intensidad. No en una forma mala; sino en una forma que lo ayudó a interpretar el personaje”.

Billy Hope es un campeón de boxeo al que la gloria le traerá aparejada la tragedia de perder a su familia y su carrera, precisando de toda su fuerza para recuperar lo que queda de ambas.

El film, protagonizado por Jake Gyllenhaal, tiene unas de las secuencias de lucha más intensas y eléctricas que se hayan visto nunca, y es perfectamente digna de mención entre íconos tales como “Rocky” (John G. Avildsen – 1976), “Toro Salvaje” (Raging Bull – Martin Scorsese – 1980) o “El Beso del Asesino” (Killer’s Kiss – Stanley Kubrick – 1955).

Antoine Fuqua, responsable de “Día de Entrenamiento” (Training Day – 2001), “Tirador” (Shooter – 2007) y la más reciente “El Justiciero” (The Equalizer – 2014) habla sobre la realización detrás de la visceralidad de los golpes y la tensión del ring.

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El director Antoine Fuqua en el set de “Revancha” (Southpaw – 2015). “Esta es la historia de un hombre que tiene esta ira dentro suyo. Él aprendió que podía usarla en el ring, dejándola salir. Pero, ¿qué pasa cuando necesita controlarla?” El director está filmando una nueva versión del film “Los Siete Magníficos”, de Akira Kurosawa, con Denzel Washington y Ethan Hawke.

“Siempre fui muy deportista, y hago boxeo desde hace unos 20 años. Cuando era chico boxeaba también. En una época incluso competí. Para hacer “Revancha” (Southpaw) busqué películas que me excitaran de la misma forma que si estuviera en una pelea de verdad. Cuando te sentás junto al ring, hay una cosa muy primaria ahí que encadena la violencia y la excitación. Son sólo dos tipos en el ring – no hay equipo, nadie a quien pasarle la pelota – y en eso mismo reside esta excitación. Por lo que busqué las películas que me dieran esa sensación de estar en una pelea real. Crecí mirando “Rocky”; todavía amo ese film, el original. Cuando escucho esa canción quiero salir a correr. “Toro Salvaje”, por supuesto. “El Luchador” (The Set-Up – Robert Wise – 1949). “Réquiem for a Heavyweight” (Ralph Nelson – 1962). Y también otros clásicos que abordaban el mundo del boxeo desde adentro, como una en la que está (Humphrey) Bogart [“La Caída de un Ídolo” (The Harder They Fall – Mark Robson – 1956]. Pero en verdad no encontré una que me hiciera sentir como si estuviera en una pelea. Y ese fue el tratamiento que elegí para crear el boxeo para “Revancha”: quería sentirme dentro de una pelea, y ver a la gente golpearse y volar la sangre y el sudor. Ver a los luchadores derrumbarse del ring, exhaustos. Ver luchadores sentándose en un banquito y pensando “¿Tengo las agallas para volver a pararme? ¿Para que me sigan castigando?” Quería sentir eso. Entonces, hice que mi entrenador, Terry Clayborn, con quien vengo trabajando desde hace unos 15 años, entrenara a Jake (Gyllenhaal), quien no tenía experiencia alguna en esto. Le dije a Terry: “Quiero que entrenes a Jake como a un boxeador, no a un actor que pueda boxear. Y voy a filmar las peleas round por round, como en cualquier combate”. Coreografiamos todo para que nadie saliera lastimado. No querés que alguien sea golpeado en la cara, obviamente. Pero Jake y yo acordamos que, si quedás con un ojo negro, usás un ojo negro en la película. Claro que hay trucos de realización, porque es una película después de todo, pero realmente apostamos por el sentimiento de pelear. Le dije a Jake: “Quiero ver cuando te pegan”. No usé un doble nunca en el ring; siempre fue Jake. Y cada tipo con quien él boxea es un boxeador de verdad”.

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Billy Hope y su razón de seguir adelante en “Revancha” (Southpaw – 2015). Dice Antoine Fuqua: “No la veo sólo como una película de box. Veo un hombre haciendo su duelo, aprendiendo cada día a ser padre”

Sobre Gyllenahaal y su Billy Hope, dice Fuqua: “Después de que hizo “Primicia Mortal” (Nightcrawler – Dan Gilroy – 2014), Jake quedó muy delgado y tuvo que engrosarse. Entrenamos 6 meses antes de empezar el rodaje, dos veces por día. Entonces tuvo que irse para hacer otra película (Everest, un drama sobre alpinismo) y tratamos de que hubiera alguien con él, para mantenerlo en la dieta y el entrenamiento. Realmente lo hizo muy bien allí. Apenas volvió, seguimos entrenando diariamente durante cuatro meses, donde sea que él fuera. Jake estuvo en el ring cada día”

Con respecto a la realización, el director cuenta que “en las escenas de lucha, algunos días usé hasta 12 cámaras. Cuando normalmente hacés películas de acción, tenés que filmar de a pedazos. Querés cubrirte de este lado, de aquel, tener todos los ángulos que puedas. En “Revancha”, literalmente, la pelea estaba sucediendo mientras la filmaba, casi como un reality. Tenía todos esos tipos de HBO colaborando. Ellos pusieron todas las cámaras como lo harían en un combate real. Y yo tenía algunas cubriendo mis propios ángulos. Los fotógrafos que ves en la película son fotógrafos verdaderos, a los que les di cámaras 5-D para que filmaran de verdad. Entonces, la acción nunca se detenía. Cualquier ángulo que pudiera capturar, si ellos se tropezaban y caían durante la pelea, yo lo tenía. No hubo nada de “Ok, vamos a parar y vos vas a tambalearte y caer” Si te pegan en las costillas, mientras no estés lastimado, no voy a parar. Jake tenía que seguir, para que cada reacción fuera real. Claro que le dieron duro varias veces. Pero él seguía igual; es un tipo fuerte. Hubo ocasiones en que yo me detenía, para asegurarme que estuviera bien, ya que lo veía sufrir. Pero él decía, “Todo bien, estoy bien”, y yo “No, tenemos que chequearlo. Tenemos toda una película que filmar”.

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La cámara sobre el ring en “Revancha” (Southpaw – 2015). Antoine Fuqua, director: “La idea era diseñar el ritmo de las peleas para que primero estuvieras viéndola en HBO o Showtime, y de pronto estuvieras dentro de ella”

Fuqua continúa: “Cada round me ponía más agresivo con mi cámara, al mismo tiempo que el combate se volvía más agresivo también, para que vos sintieras, como público, que ya no sos un observador, sino que de verdad estás en el ring. No usé las tomas P.O.V hasta los últimos rounds, donde se pone más violento y la sangre y el sudor empiezan a volar. Entonces vos, como audiencia, primero te excitabas al mirar un match de box con dos tipos peleando de verdad, y después yo trataba de sumergirte en él, y vos te movías y te agachabas, porque ahora los ángulos son el P.O.V del boxeador, y vos podías ver los guantes metiéndose en el cuadro. Puse un soporte en los luchadores para que la cámara fuera en verdad un P.O.V; como un body cam. Tenía que haber luz suficiente para que ellos pudieran moverse y lanzar golpes y que no luciera como un truco sino algo real”

El director finaliza: “El sonido fue enorme. Como yo he entrenado y peleado antes, conozco todos aquellos sonidos internos: cuando te duelen las costillas o tus pulmones están ardiendo y no podés respirar. Cuando sentís que te estás asfixiando. Cuando tenés que aspirar ese aire a través de tu nariz, y meterlo en tus pulmones. Cuando un guante te golpea en la cara; el chasquido del cuero en tu piel. Todas aquellas cosas fueron parte del diseño de sonido. Y por eso quería que Jake estuviera en el ring, para que el pudiera sentirlo y entenderlo también. Por esa razón lo filmé sentado en el banco [entre rounds] y el respira pesadamente y la cámara está empujándolo; ése es el momento. Ese es el momento donde oís el latido de tu corazón, y tenés que tratar de calmarte y hacer foco en el combate. El sonido es parte de la batalla interna de ser un boxeador”.

FUENTE: http://www.vanityfair.com