Mirá las entrevistas y últimas novedades del Audiovisual en Argentina y el mundo.

2020-10-28

Compartir esta página

FICCIÓN: OFRENDA A LA TORMENTA, DE FERNANDO GONZÁLEZ MOLINA: FANTASMAS DEL PASADO

La saga española de suspenso basada en la Trilogía del Baztán de la escritora vasca Dolores Redondo llega a su final con esta última película estrenada en Netflix.

foto
Ofrenda a la Tormenta (Fernando González Molina – 2020): “Legado en los Huesos es frenética y es tensión, y Ofrenda es intensa y es emoción. Yo creo que son distintas. Legado es un thriller en el que no dejan de pasar cosas, que tiene un tercer acto muy emocional. Ofrenda es más un drama, con elementos de misterio y thriller, en el que el drama pesa mucho. Lo que le sucede a Amaia, lo que vive el personaje pesa mucho. Es un drama emocional, a veces es un drama sexual, en cierta manera también es una historia de amor, pero no creo que sea un thriller. El fin de la trilogía es otra cosa. Para mí, tiene mucho más que ver con un drama, y casi diría que es una película romántica muy, muy oscura”

La Trilogía del Baztán es una serie original de libros de la escritora vasca Dolores Redondo Meira, compuesta de tres títulos: El Guardián Invisible (2013), Legado en los Huesos (2013) y Ofrenda a la Tormenta (2014). La autora se inspiró en locaciones de su región de origen para crear su obra consagratoria, la cual gira en torno a misteriosos asesinatos en escenarios sombríos cargados de referencias mitológicas. Su enigmática protagonista, Amaia Salazar, es la agente encargada de resolver los intrincados casos, en donde las apariencias siempre son engañosas. En 2017, el director Fernando González Molina dirige la primera entrega, en la que Marta Etura da vida a Amaia, y en la que también participan Francesc Orella y Leonardo Sbaraglia. La segunda parte llega en 2019, y este año, vemos la última, Ofrenda a la Tormenta, estrenada directamente en Netflix, en la era del COVID 19.

Comienza el director: “La Trilogía del Baztán probablemente sea una de las historias más apasionantes que he leído en la literatura española. Las novelas son adictivas, emocionantes, con personajes de mujeres fuertes, potentes, poderosas, con un elemento mágico muy interesante, desarrolladas en un entorno increíble… Cuando lees las novelas, parece que Dolores ha escrito películas. Te traslada a lugares, y eso me parecía muy apasionante. Yo soy navarro, entonces creía entender muy bien como había que tratar ese lugar, los personajes. Entendía muy bien ese matriarcado, ese tipo de sociedad en que las mujeres tienen tanto peso… entonces sentía que era para mí, y por eso quise hacerlo.”

La saga comienza con El Guardián Invisible, y se centra en Amaia Salazar (Etura), una detective de policía que debe volver a su pueblo natal, Elizondo, para resolver un terrible crimen que puede apuntar a la existencia de un asesino en serie. Las autoridades locales encuentran varios cuerpos de adolescentes desnudas, con zapatos de tacos altos y un txantxigorri (dulce típico navarro) en sus partes íntimas. Pero la continuación en Legado en los Huesos es una historia muy diferente. Ese pequeño pueblo en el bosque del Baztán sigue siendo el epicentro de algo maligno que empieza a develarse, y que pondrá a la familia Salazar contra las cuerdas. En Ofrenda a la Tormenta, un nuevo crimen en el Valle le dará a Amaia la última pista que necesita para resolver el misterio de una vez por todas y cerrar un capítulo que no solo tiene que ver con Elizondo, sino sobre todo con su familia y su pasado traumático junto a su madre. “Yo creo que la película bascula alrededor de tres elementos. Uno es Amaia y la búsqueda de su madre, y su historia familiar. Por otro lado, su relación con el juez Markina (Sbaraglia). Y en tercer lugar, el caso propio de la película, que al final recoge los casos de las películas anteriores, y que tienen que ver con las sectas y el fanatismo. Esos tres elementos son los que vertebran la película. La muerte de los bebés que está asociado a ciertos rituales, la relación con la madre y la obsesión con la historia familiar, y la relación con Markina. Esos tres elementos son los que tenían que estar en la película, y al final confluyen unos con otros. La idea era intentar ordenar toda esta cantidad de secuencias y momentos que tiene la novela y dejar la esencia. Aunque tuviéramos que perder algunos elementos importantes por una cuestión de timing, de minutaje en la película, sí se diera respuesta y el tiempo necesario a la construcción de esos tres conflictos.”

foto
Ofrenda a la Tormenta (Fernando González Molina – 2020): “Siempre trabajé las películas como un todo. Una historia que se cuenta en tres actos. Primero rodamos El Guardián, también por una cuestión de viabilidad, de valorar si efectivamente había interés por que contáramos esta historia. Descubrimos que sí, y a partir de ahí, las otras dos películas se rodaron juntas, de manera conjunta. La mente de un director está preparada para rodar una película en ocho o nueve semanas, y cuando llegamos a la séptima estamos rengueando. En este caso, cuando llegamos a la séptima no habíamos hecho ni la mitad… es que para nosotros siempre era como un todo. La sensación era esa: tener la oportunidad de contar un personaje en tres películas. Eso era lo realmente inédito en el cine español”

En cuanto a los actores, González Molina admite que “Marta ha hecho uno de los trabajos más bestias que he visto en el cine español. Primero por tamaño y después por dificultad, porque al final es la protagonista de tres películas en las que va quemando etapas, reconstruyéndose, siendo una superviviente, sobrellevando situaciones, haciéndose más fuerte… Y ese trabajo, cuando lo ves seguido, es muy espectacular. Es el alma y la esencia de la película. En mi caso concreto, en mi trabajo con ella aparte, ha habido un momento rodando en que ya no hablábamos. Entendía perfecto lo que quería; le miraba, me miraba, o le daba cuatro claves que ni siquiera eran de la secuencia, eran más emocionales, de sensaciones o de cómo se siente el personaje. Ella siempre cuenta que en una secuencia le dije: ‘Mira, aquí tu personaje es como cuando estás caminando por encima de un lago y empieza a resquebrajarse, pues así te tienes que sentir.’ Y ella siempre lo cuenta como: ‘A mí me contaste esto, y yo sabía lo que tenía que hacer.’ Hemos entrado en un estado de comunicación muy bestia. Íbamos de la mano todo el tiempo. Han sido muchos meses de trabajo y yo creo que eso se ve en pantalla. Con el resto de personajes es igual. Es mucho tiempo, son muchas horas, son muchos ensayos. Son tres películas. Hemos ido matizando, dándoles volumen… Que estuvieran más vivos. Que tuviéramos la sensación de que son de carne y hueso. Y eso te lo permite el tiempo. El tiempo que le hemos dedicado a rodar estas películas y a contar esta historia.”

Además de los personajes de carne y hueso, hay uno que se destaca por encima de todo: “Es verdad que partimos del Valle del Baztán como un personaje de la película; sus sonidos, sus ecos, también sus no-sonidos, su grave, esta sinfonía de la niebla… Hemos partido de ahí, que ya era el lugar en el que estábamos en las otras dos películas, pero esta última quizá es la menos Baztán de las tres, en tanto en cuanto Pamplona, las calles de Pamplona, los lugares, la piedra, lo urbano… forman parte también de la historia. Entonces, quizá, aunque los bosques siguen formando parte de la historia, para mí es la menos Baztán de las tres. Viaja a muchos otros lugares, no está tan cerrada en el Valle. Digamos que aquí la película se hace más angulosa, más retorcida, viaja a otros lugares distintos. Incluso tiene una sonoridad y otra fotografía. Evidentemente, no se podía haber contado en otro sitio; fotográficamente es un lugar muy especial, su luz, las sensaciones que sientes ahí, cuando estás de cuerpo presente, cómo es la gente, que ha marcado también mucho el carácter de los personajes… Eso está en la película. Y yo creo que uno de los grandes éxitos de las novelas y de Dolores Redondo es haber retratado tan bien ese lugar.”

foto
El director Fernando González Molina junto a su Amaia Salazar (Marta Etura) en el set de Ofrenda a la Tormenta (2020): “Ha partido mucho de los ensayos con los actores. Con el trabajo con Marta, y con Leo ha habido un ejercicio muy grande de lo que no se dice, lo que no se cuenta, lo que se siente pero no se transmite. Un poco las dos capas de dónde están los personajes fuera y dónde están los personajes por dentro. Ese trabajo en los ensayos con ellos intentamos trasladarlo al rodaje. Y luego en el montaje; aunque es una película muy frenética, en la que pasan muchas cosas, quisimos que tuviera la construcción de algunos momentos de drama. La historia necesita a veces parar para dedicarle tiempo a la construcción del personaje y sus conflictos y su drama. Hay secuencias en las que la acción no avanza y lo que hace es contarte que es lo que esta pasándole por dentro a Amaia. Para mí una película es eso: te toma de la mano, y te sienta en una butaca, o en tu casa, y pones la película y viajas a un lugar, y tienes que tener la sensación de que conoces ese lugar y de que Amaia Salazar es alguien que tú conoces también y que forma parte de tu entorno. Es lo que siempre buscas como director”

¿Qué traerá esta última entrega a la historia del Baztán? El director explica: “Esta película es lo que es: el final de una saga. El broche a una trilogía. Como final de una saga, tiene todos los elementos que tiene que tener. Es prácticamente un tercer acto constante, en el que se cierran todos los interrogantes abiertos en las películas anteriores y en esta misma. Y se da explicación a las grandes cuestiones que se planteaban desde Legado, que es, por un lado, lo que ha sucedido en el Valle en estos tiempos en los que se ha sembrado de cadáveres, y, por otro lado, cuál es la historia y el secreto que se esconde detrás de Amaia Salazar. Los grandes interrogantes de la trilogía. Esto es difícil de hacer: dar respuesta a todas las preguntas que se plantean en dos películas anteriores, y que el espectador sienta que las respuestas y, digamos, el desencadenante está a la altura de lo que ha imaginado. Ese es el gran desafío al que nos enfrentábamos. Y, básicamente, yo quería hacer una película que fuera emoción desde el minuto uno hasta el final, que fuera todo el tiempo emocional, que el personaje de Amaia estuviera todo el tiempo en tensión, obsesionada con buscar a su madre, con encontrar las respuestas, con solucionar los interrogantes, y que todo el tiempo la película girara y girara y girara, y fuera muy entretenida. Y que, a partir de un momento, fuera muy emocional, y el espectador realmente sufriera con Amaia los grandes momentos emocionales que la película vive, que a partir del centro son constantes. Eso es lo que queríamos hacer: darle un final a la altura.”

González Molina ha dirigido cine y televisión, pero aclara que “la Trilogía del Baztán es lo más oscuro que he rodado. Es distinto a lo que he hecho antes, pero posiblemente también será distinto lo siguiente que haga. Pienso que en cada momento he tocado los palos que me interesaban y me he dejado llevar por lo que señalaban los proyectos. En este caso, los libros de Dolores Redondo marcaban cómo tenía que ser el tono. Lo que tenía claro era que tenía que llevar a la pantalla la esencia de las novelas que ella había escrito y adaptarlas a mi modo de contar historias, pero tenía que ser muy fiel a esa parte oscura y de cine negro que tienen las novelas. Cada vez que me ofrecen un proyecto me vuelco en él, y ahora mismo estoy haciendo una serie juvenil de misterio y ciencia ficción. Es algo que nada tiene que ver con la trilogía, pero tampoco con nada de lo haya hecho anteriormente. Se llama Paraíso y es para Movistar+. Parte de una idea original mía. Es una serie que mezcla aventura, misterio y fantasía. Es el relato de la investigación de tres chavales de quince años durante el verano de 1992. Investigan la desaparición de la hermana de uno de ellos y se dan cuenta de que lo que ha sucedido con la chica tiene que ver con algo que no es de este mundo. Y hasta aquí puedo contar. Es una serie de ciencia ficción nostálgica.”

FUENTE: www.mewmagazine.es