Mirá las entrevistas y últimas novedades del Audiovisual en Argentina y el mundo.

2024-12-13

Compartir esta página

FICCIÓN: LA SUSTANCIA, DE CORALIE FARGEAT: JUVENTUD, MALDITO TESORO

La directora francesa presenta una historia de terror con un mensaje devastador protagonizada por Demi Moore, que ya suena fuerte para el Oscar.

foto
Demi Moore en La Sustancia (The Substance – Coralie Fargeat – 2024). La historia sigue a Elisabeth Sparkle, una ex actriz premiada devenida en presentadora de fitness famosa que se ve obligada a retirarse a la edad de 50 años. En apuros, Elisabeth toma una droga misteriosa que le permite crear (a través de una hazaña no pequeña de incomodidad física) una yo más joven, y las dos tienen que descubrir cómo coexistir: “Creo que lo que me dice la película es que, independientemente de cómo luzcas, el sentimiento interior es el mismo. Podés parecerte a Demi y aun así sentir que no sos lo suficientemente buena, que esa parte de tu cuerpo no está bien, que no se ve lo suficiente o lo que sea. Y por eso decidí elegir también que el personaje fuera una actriz, porque creo que es la representación simbólica máxima del tipo de lucha interminable que podés tener con vos misma porque siempre podés encontrar algo que te haga sentir que no sos lo suficientemente buena”

Coralie Fargeat creció en París alimentándose de películas estadounidenses, lo que le permitió afianzar su gusto por el género. De adolescente, filmó remakes de La Guerra de las Galaxias con su pequeña cámara en el patio trasero de su casa: “Las que me resonaban y que se alejaban del mundo real, de la realidad, eran más películas de género de habla inglesa”, arranca Coralie. Su exitosa película de body horror La Sustancia (The Substance) es su segundo largometraje, y lo protagoniza Demi Moore como una actriz que lucha contra su edad usando una solución química radical, y Margaret Qualley interpreta a una versión más joven de su personaje. En Cannes ganó el premio de guion y el premio TIFF People’s Choice Midnight Madness Award. Obtuvo 5 nominaciones a los Globo de Oro, incluida Mejor Directora, y se esperan muchas nominaciones más, incluyendo a los Oscar.

El film se nutre de sus películas favoritas de Hollywood: Rambo (First Blood – Ted Kotcheff – 1982), La Mosca (The Fly – David Cronenberg – 1986), Robocop (Paul Verhoeven – 1987), Mad Max (George Miller – 1979), La Guerra de las Galaxias (Star Wars: Episode IV: A New Hope – George Lucas – 1977) y las de Indiana Jones, que la llevaron “fuera del mundo real, del realismo, de la vida cotidiana, con la que yo estaba luchando. La vida emocionante pasaba en las películas”. Eso llevó a Fargeat a dedicarse a la dirección cinematográfica a los 17 o 18 años, cuando empezó a hacer cortometrajes. La escuela de cine a la que quería ir exigía tres años de estudios generales, así que se dedicó a estudiar ciencias políticas en París. “Después de los tres años, dije: ‘No quiero ir más a la escuela. Quiero empezar a trabajar en un set’. Así que empecé como meritoria en películas”.

Su primer trabajo surgió después de que se pusiera en contacto con un asistente de dirección de una película que se estaba rodando en el campus de su universidad y le pidiera trabajo. Dos meses después, él la llamó y le ofreció un puesto de meritoria en la película Passion of Mind (Alain Berliner -2000) casualmente protagonizada por Demi Moore y que se rodaba en Francia. Le llevaba café a Demi por la mañana, hacía fotocopias y observaba “la vida de la película detrás de escena, que es la vida real de cómo se hace una película”. El camino de Coralie hacia una industria que no estaba interesada en lo que ella quería hacer fue formar un grupo de seis cineastas con ideas afines que se ayudaban entre sí a hacer cortos. “Cuando quise empezar a hacer mis propias películas, la gente me miraba como si fuera una extraterrestre: ‘Lo siento, acá no hacemos esto’. Es difícil, y también es entender cómo funciona la industria, para poder abrirte camino, para colarte en la realidad con la que tenés que lidiar. Creé un grupo con algunos directores amigos. Habíamos dirigido cortos y todos queríamos hacer películas de género, así que nos sentíamos rechazados. Nos reuníamos una vez al mes. Invitábamos a gente de la industria para aprender de su experiencia: cómo funcionaba la industria francesa, cómo se financia una película. Nos reuníamos en festivales de cine y empezamos a invitar a productores, directores y distribuidores de cine a nuestra pequeña sala, con pizza”. Con sus lecciones aprendidas, supo no aspirar a un presupuesto demasiado alto para su primera película y encontrar buenos socios que pudieran apoyarla en la escala adecuada. En 2017, presentó su primer largo, Revenge, un film de acción mitad inglés, mitad francés y con un diálogo mínimo: “Fue una de esas películas más visuales que solemos hacer menos en Francia, donde nos gusta más el drama íntimo, el realismo, la psicología”.

foto
Margaret Qualley es la versión joven de Demi en La Sustancia (The Substance – Coralie Fargeat – 2024). “El final estaba escrito muy claramente en la página, a un nivel súper detallado. Había hecho muchas imágenes, con gráficos para mostrarle a Demi. Lo que realmente me sorprendió fue cómo lo tomó. Eso es lo que me hizo entender que estaba lista para correr el riesgo. La película trata sobre los cuerpos de las mujeres y la verdad, no pude encontrar una mejor manera que el horror corporal para mostrar la violencia que podemos infligirnos a nosotras mismas. Esa era la verdadera metáfora. Hay un simbolismo para jugar con esa carne: ‘Esto es lo que tenemos dentro’. Está la sonrisa blanca y encantadora. Y detrás de eso, hay un mundo completamente diferente. Voy a mostrarles el mundo interior. Y sí, es esa violencia, es así de sangriento, es así de incómodo y puede ser así de jodido”

CCuando Fargeat hizo su segundo corto, lo hizo de ciencia ficción: “Esto me ayudó con mis guiones, que entendí que tenían que ser súper simples, sin un presupuesto alto, para que puedas poner tu propia creatividad en la forma en que lo vas a elaborar. Pero no escribas que la casa va a explotar, porque no vas a tener el presupuesto para hacerla explotar. Así que encontrá otra forma interesante de hacer que algunas escenas sean copadas a tu manera. Y optá por formas discretas de hacerlo, pero impactantes. El dinero o una casa grande para un set, eso no es lo que hará que tu película sea distintiva. Buscá lo que nadie más haría de la misma manera. Aprendí a expresar mi propia identidad.”

El punto fuerte de La Sustancia es la relación que existe con la imagen y con uno mismo: “Cómo te ven y cómo existís en el mundo de acuerdo con eso, y la violencia con la que crecí. En cada etapa de mi vida, pensé: ‘¿Qué es peor, si soy linda, si no soy linda, si me ven, si no me ven, si me veo así?’”. Revenge retrataba a una “Lolita joven, sexy y agradable. Y tan pronto como creás un problema, te empujamos y te borramos”. La Sustancia surgió cuando la cineasta pasó de los 40 y se acercaba a los 50. “Tuve una enorme ola de: ‘Mi vida se va a acabar. Ya no seré interesante. Nadie me va a mirar más. Mi vida se acabó’. Tuve esos pensamientos enormes y violentos que eran tan poderosos que dije: ‘Ahora es el momento de hacer algo con esto’”.

Revenge fue un éxito, lo que ayudó a Fargeat a montar su segundo trabajo. “Revenge fue mi primera expresión feminista, pero no lo supe en ese momento, fue después de que se hizo la película que lo descubrí. Y para esta, quería hacerlo a propósito, para abordar realmente lo que estaba sintiendo en términos de desigualdad. Hay ira en todos nosotras. El nivel de violencia que necesito poner en pantalla expresa la violencia interna que todos esos problemas crearon dentro de mí. Son mi herramienta para abordarlo y decir algo al respecto, y hacer algo con eso que espero que llegue a la mente de la gente”.

foto
La directora de La Sustancia (The Substance – 2024) Coralie Fargeat en Cannes junto a Dennis Quaid, Margaret Qualley y Demi Moore, donde estuvo nominada a la Palma de Oro: “Hablamos mucho con Demi sobre la película, lo que significaba para nosotras a nivel personal, para las dos. Lo que hemos atravesado en nuestras vidas. Leí su autobiografía y ella pasó por algunos años difíciles en su vida personal. Estaba en una fase en la que daba un paso atrás para recuperar el control de sí misma. Eso es lo que la hizo sentirse cómoda mostrando vulnerabilidad en la pantalla, porque creo que era fuerte por dentro. Estaba en un buen lugar consigo misma. Luchó para llegar a donde tenía que estar. Se hizo a sí misma, viniendo de la nada, luchando en un lugar que era una industria totalmente dominada por los hombres, adelantándose a su tiempo en muchos aspectos, como hacer esa foto de ella desnuda embarazada, asumiendo riesgos y haciendo muchas declaraciones feministas, queriendo que le pagaran tanto como a sus coprotagonistas”.

“Esta película se inspira en todos esos mandatos que vienen de los cuentos de hadas. Tenés que ser la bella princesa. El príncipe te va a salvar y todo el mundo te va a querer porque vas a ser hermosa y vas a usar esos vestidos y ser amable y gentil y sonreír. Y desde muy joven, se formó el modelo a seguir que se supone que debés ser. Pero me sentía como el monstruo. No era eso en absoluto. Me gustaría ser la chica hermosa y rubia que el príncipe va a amar. Pero no lo era en absoluto”.

Cuando su guión estuvo listo, Coralie buscó socios productores que la apoyaran y también le dieran libertad: “Quería ser productora. La película es violenta. Se trata de mujeres. Va bastante lejos. Sabía que necesitaba tener socios fuertes a mi alrededor para estar motivada”. Eligió a Eric Fellner y Tim Bevan de Working Title, a quienes les encantó la primera película. Durante el proceso de casting, escuchó muchos ‘no’: “Iba a ser un papel difícil de elegir, porque era enfrentar tu propia fobia. No iba a ser fácil. Y cuando estábamos pensando en algunos nombres, pensamos en Demi Moore”. Al principio, no quería perder el tiempo y recibir otro rechazo inevitable, pero decidió enviar el guion de todos modos: “No tenemos nada que perder, pero estaba 100 por ciento convencida de que nunca estaría interesada en hacer esto”. Pero Moore reaccionó positivamente. “Por supuesto, tiene esta resonancia icónica. Si mirás su trabajo anterior, podés ver que está ahí. Estuvo lidiando con eso todo el tiempo”. Cuando se juntó con Demi, necesitó asegurarse de que la actriz entendiera en qué se estaba metiendo, “hasta dónde llegaría. Hay mucha técnica involucrada. Una prótesis influyó mucho en la forma en que filmábamos. Y además, estábamos haciendo la película de forma independiente, sin un gran presupuesto para todo lo que teníamos que hacer. Filmábamos en Francia. Lo hacíamos de una manera más artesanal. No teníamos una gran producción de Hollywood”.

Fargeat finaliza reflexionando: “La sociedad, especialmente en mi época, estaba muy marcada por el género: con qué juguetes jugaban los varones, qué películas veían. Todas las que yo en esa época no se consideraban para nenas. Y cuando una mujer supera los 40, es el momento en el que ya no puede tener hijos. Todo cambia, la forma en que la ven, el hecho de que ya no va a ser útil, ya no va a ser sexy y no puede tener hijos. Todo esto es un modelo de relación tremendo, enorme y aún desequilibrado que genera mucha violencia y desigualdad”.

FUENTE: www.indiewire.com