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2020-01-22
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FICCIÓN: JOJO RABBIT, DE TAIKA WAITITI: LA VIDA NO ES TAN BELLA
La sátira sobre el nazismo nominada al Oscar 2020 como Mejor Película tiene el sello irreverente del actor y realizador polinesio

Cuando era chico, en Nueva Zelanda, Taika Waititi pasó por una fase de dibujar obsesivamente esvásticas en sus cuadernos. Sabía qué eran los nazis y qué representaba el símbolo, dice, “pero le decís a un chico que no se le permite hacer algo, que es lo peor que podés hacer, y automáticamente quiere hacerlo”. La emoción transgresora generalmente era fugaz, ya que “al toque me sentía realmente culpable y lo convertía en una ventana”. Por lo general, sería un motivo de preocupación si ese chico – hijo de padre maorí y nieto de un judío – obsesionado con la esvástica creciera para convertirse en Adolf Hitler en su propia película. Jojo Rabbit es una comedia sobre un niño alemán en tiempos de guerra cuyo amigo imaginario es, de hecho, Hitler.
Este film parece ser la propuesta más arriesgada de Waititi hasta ahora. Taika como Hitler es el titular que llama la atención, pero el enfoque real de la historia es la relación entre Jojo, un niño solitario demasiado tímido para la Juventud Hitleriana, y una chica judía que su madre esconde en el altillo de su casa. Es una adaptación de una novela seria: Caging Skies de Christine Leunens, pero el personaje de Hitler fue la adición de Waititi. Inicialmente se sintió atraído por el punto de vista alemán de la historia: “Nunca había visto eso antes y nunca lo había visto hecho con mi estilo o mi sensibilidad.”
El director explica que “el libro no es una comedia. Es muy dramático. Y yo estaba a punto de hacer Casa Vampiro (What We Do in the Shadows – 2014, codirigida junto a Jemain Clement), y sentí que solo estaba interesado en hacer esto si era una historia diferente de estas películas de la Segunda Guerra Mundial. Conociéndome, supe que eventualmente iba a ponerle humor en alguna parte. Cuando lo reescribí, comencé a tipear y simplemente se escribió solo. Me tomó un par de semanas. Y generalmente no empiezo en la página uno, pero comencé por ahí y básicamente escribí hasta el final. Y surgió el personaje de Adolf y el guión no ha cambiado tanto desde entonces. Es realmente difícil de explicar porque la única vez que realmente me pasó eso es con este guion.”

Interpretar a Hitler nunca fue un objetivo profesional. El estudio solo acordó hacer la película si Waititi desempeñaba el papel él mismo: “Hicieron un buen punto, que era que ese rol en particular está escrito de cierta manera y debe ser manejado por la persona que inventó ese personaje. Y en realidad fue más fácil porque no tuve que lidiar con alguien que filtrara lo que estaba tratando de hacer. El estudio tenía razón, ahora que lo pienso. Si hubiera trabajado con otro actor, tal vez esa persona lo habría investigado demasiado o hubiera intentado hacer una versión más auténtica de Hitler y hubiera eliminado el carácter bufonesco que buscaba.” Pero no le resultó tan fácil: “Fue incómodo. La ropa era incómoda, el bigote con pegamento era incómodo y tenía que teñirme y alisarme el pelo, lo que me hacía sentir raro todo el día.” El elenco y el equipo sintieron lo mismo: “Me gusta ser amigo de todos como director, tener un ambiente familiar agradable en el set, y trataba de alentar el intercambio de ideas y un espacio creativo y genial… pero vestido como Hitler. Eso cambia las cosas, de verdad. Me quitaba el bigote cuando no estaba en escena, me ponía un sombrero y siempre me sacaba la chaqueta porque no querés caminar con una maldita esvástica en el brazo tratando de dirigir a chicos.”
El Hitler inmaduro y grotesco de Waititi no es en absoluto una personificación fiel y no se supone que lo sea: “Es la idea de un nene de 10 años de lo que es Hitler. Él solo puede saber lo que sabe un chico de 10 años. Pero no quería hacerlo realmente simpático o comprensivo, eso sería demasiado retorcido. Sin embargo, está bien que parezca amable. Es mejor así porque, por incómodo que sea, tenés que entender por qué a Jojo le gusta andar con él. Y en realidad, si fuera horrible y malvado, eso haría que Jojo sea malvado, porque es él quien lo conjuró.”
Esta contradicción recorre toda la película. La secuencia de apertura, por ejemplo, yuxtapone imágenes reales de las manifestaciones de Hitler con una versión en alemán de I Want to Hold Your Hand: “Al ver algunos documentales sobre la Juventud Hitleriana, la gente en las manifestaciones lloraba, algunos se desmayaban y se esforzaban por tratar de alcanzarlo. Simplemente me recordó las imágenes de la Beatlemania. Él era básicamente los Beatles de Alemania en la década de 1930” explica Waititi. Tales contundentes comparaciones podrían sacarse fácilmente de contexto, o incluso usarse para el propósito exactamente opuesto al que pretendía el director. Pero el mensaje más amplio de Jojo Rabbit está destinado a coincidir con nuestros días: “Corte a 2016”, continúa, “cuando un tipo atraía a muchas personas en los EE. UU. que sentían que no tenían voz y que estaban excluidos y al final de una depresión, y es una situación muy similar. La gente seguirá a cualquiera que lo inspire.”

¿Cómo se siente sobre el hecho de que algunos críticos han encontrado ofensiva la película? “¿Quién fue? Decime sus nombres”, pregunta con fingida indignación. “Creo que es muy querida, en realidad. No hay muchas personas que se ofendan, y al entrar en esto, siempre supe que sería un poco divisivo. Pero no quería hacer una película que cada persona amara y pensara que era una historia encantadora y caprichosa sobre un chico que encuentra a una chica en su altillo. Eso, para mí, es increíblemente aburrido y absolutamente inútil.”
Scarlett Johansson encarna a la madre de Jojo, y está nominada al Oscar como Actriz de Reparto por el papel. Taika cuenta que “con su personaje, pensé un poco en (Roberto) Benigni en La Vida es Bella (La Vita è Bella – 1997), donde él distrae a su hijo de lo que realmente sucede a su alrededor. Nunca pierde eso, en absoluto. Hay un momento con Scarlett en el living de la casa donde ella simplemente se quiebra y luego se recuerda a sí misma. Pero realmente quería que la gente se enamorara de ella. Quería que el público la viera como la única fuerza terrenal en la película. Todos los demás corren como pollos sin cabeza y todo lo que ella intenta hacer es mantener al niño a salvo.”
Las 6 nominaciones al Oscar de la película no detienen a Waititi, quien tiene varios proyectos inminentes como actor mientras dirige en Hawai Next Goal Wins, basada en la historia real del peor equipo nacional de fútbol del mundo y protagonizada por Michael Fassbender, al mismo tiempo que prepara una nueva secuela del superhéroe nórdico que se llamará Thor: Love and Thunder, y se rumorea que ocupará la silla de director en otra entrega de la ya interminable saga Star Wars: “Voy a drenarme, luego me desvaneceré y seré como una cáscara seca soplando en el viento. Algunos dirán que tengo demasiadas cosas encima y debería dejar de decir que sí, pero la mayoría de ellas están un poco lejos de hacerse así que tengo tiempo para descubrir cómo hacer que funcionen los horarios. Pero sí, estoy ocupado durante los próximos años.”







