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2023-07-27
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FICCIÓN: INDIANA JONES Y EL DIAL DEL DESTINO, DE JAMES MANGOLD: LA DESPEDIDA DEL HÉROE
El director estadounidense se hace cargo del quinto film de la saga protagonizada por el arqueólogo más popular del cine encarnado por Harrison Ford.

Indiana Jones y el Dial del Destino (Indiana Jones and the Dial of Destiny) tiene una gran particularidad: es la única película de la saga protagonizada por Harrison Ford que no es dirigida por Steven Spielberg ni es escrita por George Lucas (aunque el legendario realizador y su colega sí están en la producción, obviamente). Los cines no la recibieron tan bien como se merecía la última aventura de Indy, pero da mucho gusto a los fanáticos ver a su héroe – aunque sea, por última vez – reunido con su amada Marion (Karen Allen) y su querido amigo Sallah (John Rhys-Davies).
No es la primera vez que James Mangold, responsable de Johnny & June: Pasión y Locura (Walk the Line – 2005), El Tren de las 3.10 a Yuma (3.10 to Yuma – 2007) y Contra lo Imposible (Ford vs. Ferrari – 2019) se mete en una franquicia. En 2017, por ejemplo, dirigió Logan, con Hugh Jackman, donde un Wolverine envejecido hace las paces con su hija mientras enfrenta su propia mortalidad. Esta experiencia le dio a Mangold la confianza para lidiar con la antigüedad de Indiana Jones, y que esto no fuera un problema. “En ambos casos, te enfrentás a un héroe en el ocaso de su vida teniendo que hacer cuentas con quién y qué es”.
Por supuesto, las expectativas ante un proyecto así son altísimas, y las comparaciones con el maestro Steven, inevitables. James tardó un tiempo en aceptar la quinta y última secuela del profesor Jones. En 2019, recibió propuestas – o pitches, como se los llama en el medio – separados (y coordinados) de los productores Kathleen Kennedy y Spielberg, y de la estrella Harrison Ford: “Eso fue muy lindo”, admite. Él ya conocía a Kennedy y Ford, y tenía una relación superficial con Spielberg, a quien admiraba y sentía afinidad como compañero cinéfilo: “Compartimos una sana renuencia a adaptarnos a un nuevo estilo cinematográfico más agresivo”. Steven estaba construyendo escenarios en preproducción, pero Mangold leyó el guion y sintió que necesitaba más tiempo para enfocar el proyecto. “Había algunas buenas ideas en él. Pero la mayor razón para decir ‘no’ era la fecha. Estaría saltando en un tren en movimiento”. Así que pidió un retraso. Los productores le propusieron seis meses. “Eso no es suficiente”, dijo. “El guión no me muestra que haya una razón para hacer esta película”. Así que James se dedicó a la búsqueda de su drama biográfico sobre la escena folk de los años 60 de Bob Dylan, A Complete Unknown, protagonizada por Timothée Chalamet, hasta que la pandemia la frenó. Entonces Kennedy le hizo una oferta que no pudo rechazar: un año para descubrir El Dial del Destino. También tenía un generoso presupuesto de estudio (cargos elevados de desarrollo, más costos extra por la pandemia: 295 millones de dólares): “Cumplieron con mis términos. Tuve que atornillar mi cabeza a la idea de que yo era esencialmente un bateador emergente de Babe Ruth. Tenía que entender que mi trabajo era mover a los bateadores, a los hombres en base, y jugar el juego lo mejor que pudiera, pero no tratar de repensar todo. No sentí que tenía que representar algún tipo de rechazo a su estética. Soy un profundo admirador.”
Mangold cuenta que quería trabajar con este “Monte Rushmore de figuras cinematográficas históricamente importantes. Había admirado a todos estos geniales colaboradores potenciales toda mi vida. Y a pesar de las señales de advertencia de que este tipo de película es difícil de manejar y lanzar, que las expectativas correrían en todo tipo de direcciones – y no todas podrían cumplirse – lo más seductor fue la oportunidad personal de trabajar con Harrison, Steven, Kathy, George y John Williams. Era imposible decir ‘no’ a lo que era esencialmente la oportunidad personal de tu vida porque nunca te acercás a la gente a menos que hagas algo juntos.”

El director habló con el equipo creativo sobre cómo afrontar la edad de Ford: “No podés hacer de esta una de esas películas en las que el protagonista finge tener 40 años. Pero también es una oportunidad de descubrir de qué trata el film. ¿Por qué no puede tratarse, en cierto sentido, de lo que es ser un héroe en tiempos tan diferentes, así como en un cuerpo que envejece y en una vida que tiene tanto sus triunfos como sus arrepentimientos? Desde el momento en que George concibió este personaje por primera vez, se construyó sobre muchas maravillosas contradicciones de carácter. El personaje aficionado a los libros y nerd que también era un aventurero, casi como una relación Superman/Clark Kent en su vida, y es un historiador tan ávido y secularista que cree en la ciencia y, sin embargo, se enfrenta repetidamente a los milagros.” Mangold y sus guionistas de Contra lo Imposible, Jez y John-Henry Butterworth, pasaron de seis a ocho meses elaborando un nuevo guion. “Tenía que ser entretenido, rápido y con acción. Una película familiar que presentara una amplia gama de personajes excéntricos encantadores y diferentes, todo lo que caracteriza una película de Indiana Jones. Tenía que hacer algo que tuviera un diálogo con una audiencia contemporánea. Cuando se hicieron las primeras tres películas, todas tuvieron lugar en los años 30 o 40, todas existían en armonía con su entorno. Tenías una que fue filmada en Technicolor noir, con sombras altas, foco profundo. Tenés a John Williams haciendo al compositor Erich Wolfgang Korngold. Tenés a Harrison Ford en su sombrero de fieltro, canalizando The Treasure of the Sierra Madre (John Huston – 1948) y otras 19 cosas a la vez. Tenés a George y Steven que están enamorados del cine de la Edad de Oro y tenés esta tremenda unidad de estilo.”
Los guionistas decidieron avanzar con la idea de comenzar la película en 1944, en el apogeo de los poderes de Indiana Jones: “Pensé que habría una manera de llevar a la audiencia a través de la era actual de Harrison saludándolos primero con un enérgico homenaje a las películas anteriores. Enfrentás al público con un joven Indy en plena floración y acción, y luego hacés un giro brusco. Sacás todo y dejás que la gente enfrente la diferencia entre ahora y antes de una manera descarada. Ese fue el corte que más me entusiasmó para la película.” El Indiana de 1944 tuvo que ser trabajado digitalmente por VFX. Mangold tenía más con qué trabajar que la mayoría: hay muchas imágenes de Ford como Jones a diferentes edades y el actor se mantuvo exactamente del mismo tamaño hoy que cuando tenía 38 años. (Tuvieron que arreglárselas con la voz de Ford de 79 años).

Escribir sobre la ahijada británica de Indy, la estafadora Helena Shaw, fue otro desafío. El personaje se inspiró en otra estafadora ‘cómica pero diabólica’, Barbara Stanwyck en The Lady Eve (Preston Sturges – 1941), y James finalmente convenció a la creadora de Fleabag Phoebe Waller-Bridge para que interpretara el papel diseñado para ella: “No había nadie más que pudiera imaginar que fuera más fresco, que trajera más desafíos a Harrison como actor”.
Spielberg se registraba cada semana o dos con notas en páginas y/o sobre lo que iba viendo, proceso que Mangold describe como ‘extremadamente liberador e instructivo’: “Cada toma tiene un propósito en el trabajo de Steven. Los cineastas de una sola cámara que construyen secuencias a partir de tomas con un propósito se han vuelto bastante raros. Todo se basa en una poderosa conexión con las películas con las que él creció. Ves las raíces en el cine clásico de Hollywood y ves este esfuerzo por mantener vivo ese diálogo y esa lengua vernácula. Eso es algo con lo que estoy conectado.”
¿Qué sigue para James Mangold? Ser parte de la familia Lucasfilm ha producido una posible precuela de Star Wars que el director estaba en el proceso de mapear cuando sucedió la huelga de la WGA. La película está ambientada 25.000 años antes de las otras, en el momento en que se descubre La Fuerza: “Le presenté a Kathy una epopeya religiosa, los Diez Mandamientos de dónde vino esto, cómo se encontró, quiénes lo descubrieron y cómo reaccionaron. Y el milagro de eso”. Otro guión, aún por escribir, es una adaptación del cómic de DC Swamp Thing, que Mangold presentó a James Gunn y Peter Safran: “Es una película de terror gótico sobre este personaje. Es un gran cómic, pero también es una situación muy interesante en la que esta criatura trata de averiguar qué le sucedió. Y quien hizo esto. Es una especie de historia vengativa de Frankenstein. Esta persona fue engañada, de alguna manera envenenada, y convertida en esta cosa en la que ha perdido todo lo que ama, incluida su propia humanidad. Me parece un tema resonante y moderno.”







