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2026-02-26
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FICCIÓN: HAMNET, DE CHLOÉ ZHAO: EL DOLOR HECHO ARTE

Chloé Zhao es la segunda mujer en ganar el Oscar a Mejor Directora por su obra Nomadland (2020) por la cual también se llevó el premio mayor de Mejor Película. La directora de origen chino y formada en Estados Unidos venía de dos largometrajes previos: Songs My Brothers Taught Me (2015) y The Rider (2017), potentes dramas que también escribió, y por los que comenzó a destacarse en la industria. Luego llegaría la película protagonizada por Frances McDormand, los incontables premios y su peculiar paso por Marvel con Eternals (2021). Ahora, está de vuelta en el candelero con Hamnet, basada en la galardonada novela de Maggie O’Farrell que se mete en las vidas de William Shakespeare y su esposa Agnes, enfrentados a una pérdida terrible. Lleva ganados muchísimos premios y un montón de reconocimiento, sobre todo para su estrella femenina, Jessie Buckley.
Arranca Chloé: “Solo tengo una lealtad, y es hacia el hermoso libro de Maggie. De hecho, creo que no ser británica me ayuda mucho. Tampoco crecí con una profunda afición a la literatura. Creo que me pasó lo mismo cuando hice The Rider. Solo había visto dos westerns y medio cuando lo hice. Creo que me ayuda porque tengo que abordar a Hamnet desde el mundo que Maggie creó, pero también construirlo con Paul Mescal (que interpreta a William Shakespeare), Jessie (que interpreta a Agnes, su esposa) y Emily Watson (que da vida a Mary, la madre de William), y todas las demás personas que lo rodean. Simplemente lo veo como un ser humano. No sentí el peso de Shakespeare en absoluto.”

Sobre el noviazgo y la evolución de la relación de William y Agnes, la directora comenta: “Parece que en esa época había una separación muy drástica entre civilización y naturaleza. Así que me pregunté si hay algo primordial en nuestros cuerpos, cuando vemos el rojo y el azul como un arquetipo masculino y femenino, o como naturaleza y civilización. Me pregunto si tenemos algún tipo de proyección sobre eso cuando observamos a Agnes y William más allá de la química y la dinámica que Maggie creó en el libro. Me pregunto si vemos reflejadas partes de nosotros mismos que podrían crear milagros, pero que a veces no están en armonía. Me encanta cuando los personajes pueden servir como contenedores arquetípicos y, a partir de ahí, pueden profundizar.”
Sin embargo, hubo un momento en que casi descartó dirigir Hamnet. Cuando le propusieron una adaptación de la novela, inicialmente pensó que no era algo con lo que pudiera identificarse: “Iba camino al Festival de Cine de Telluride y recibí una llamada al respecto” cuenta Chloé. “Dije: ‘No, no, no soy madre. ¿Cómo puedo contar esta historia?’”. Pero una vez que llegó, un encuentro casual con un joven actor la hizo cambiar de opinión: “Un par de horas después, conocí a Paul Mescal. No había visto la miniserie Normal People (2020) ni Aftersun (Charlotte Wells – 2022), pero tuve una corazonada. Nos sentamos junto al río, lo miré y le dije: ‘Creo que podrías interpretar al joven Shakespeare’. Él respondió: ‘¡Dios mío! ¿Es Hamnet? Tenés que leer el libro, es el mejor, y tengo muchas ganas de hacerlo. Por favor, al menos leelo’. Así que lo leí y me fascinó. Estaba entusiasmada con Paul. Pensé: ‘Si alguien tan fresco, auténtico e interesante está a bordo, puedo hacerlo’”. Zhao ya sabía a quién tenía que contratar para el papel que acompañaría a Mescal. Jessie Buckley interpreta a Agnes, la esposa de Shakespeare, una mujer salvaje y encantadora que vive en los bosques y se convierte en el amor de la vida del dramaturgo: “No tenía ninguna duda de que sería ella. Para este proyecto necesitaba actores dispuestos a ofrecerme algo crudo y honesto, lo cual no siempre es fácil. Cuando trabajo con actores profesionales, lo primero que hago es ver entrevistas con ellos para intentar entender quiénes son como seres humanos. Jessie tenía algo especial.”

A pesar de la aprensión inicial de Chloé sobre el tema, descubrió que las dificultades de Hamnet provenían de otra parte: “Resultó que el elemento maternal no era tan intimidante porque es muy universal. Pero había tenido un descanso de cuatro años. Con Hamnet, quise desafiarme a mí misma. Pensaba: ‘¿Hasta dónde puedo llegar?’. Tuve que sumergirme en mi propia psique, confrontar la quietud que tanto tememos como especie y reflexionar sobre mi interior. Fue un reto porque, para pedirles a mis actores que llegaran ahí y comprendieran el viaje de los personajes, tuve que hacerlo yo misma.” Zhao amplía los aspectos de la novela que ella misma había intentado explorar personalmente: “Uno es que he vivido una vida… bueno, como la de Shakespeare, lo que significa que me he expresado a través de la creatividad, y ahí es donde encuentro mi espacio seguro. Y esta Agnes interior, esta conciencia femenina que existe sin vergüenza, con un profundo conocimiento de su linaje, expresa un espectro de emociones sin reprimir nada. Esa parte de mí, ese personaje, no existe en mis películas hasta esta. Y en particular esta figura materna. Sabía que estaba trabajando en plasmarla en mí durante unos cuatro años, y después estuve lista para hacer esta película.”
La cineasta cuenta que le costó muchísimo descifrar el final de Hamnet, que se desarrolla en el Teatro Globe: “Cuando vi el final que escribí, dije que no funcionaba. Recuerdo que Jessie me miró después de todo esto, con una expresión de ‘Esto no es nada. No se siente’. No dormí esa noche. Jessie no durmió esa noche. También estaba pasando por una pérdida personal, así que tenía mucho dolor emocional. A la mañana siguiente, cuando iba a trabajar, estaba en el auto en Londres, lloviendo, miré mi teléfono, y Jessie me había enviado una canción llamada ’Sobre la naturaleza de la luz del día, de Max Richter’. Tiene una capacidad muy especial para armonizar todo tu cuerpo con el mundo que te rodea. De repente te sentís como si fueras uno solo. Mientras escuchaba la canción, empecé a llorar y me vi extendiendo la mano intentando atrapar la lluvia fuera de la ventana, porque quería conectar con la naturaleza, porque ya no podía temer perder a mi amor, porque todos somos uno, y el amor no se puede perder. Simplemente se transforma en algo más.” Fue entonces cuando Zhao encontró el final de Hamnet. Y agrega: “La película trata sobre la unidad y la unión de las personas. Eso es lo que busco: ¿cómo disolver la ilusión de separación que sentimos entre nosotros?”







