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2022-07-29

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FICCIÓN: ELVIS, DE BAZ LUHRMANN: LARGA VIDA AL REY

El director australiano regresa a los cines con una película sobre la relación entre el legendario cantante de Memphis y su oscuro manager, el Coronel Tom Parker.

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El Gran Gatsby (The Great Gatsby), protagonizada por Leonardo DiCaprio, fue la última película que Baz Luhrmann presentó en cines, allá por el 2013. Ahora vuelve, siempre con su estilo vertiginoso y espectacular, con Elvis (2022) para contarnos su particular versión del gran Elvis Presley (Austin Butler), y la compleja relación que mantuvo con su manager, el Coronel Tom Parker, un siniestro personaje que Tom Hanks, prótesis mediante, compuso en medio de la pandemia: “Hice esta película no tanto para exaltarlo, sino para usar a Elvis como un lienzo sobre el cual explorar estas dos grandes ideas en Estados Unidos, que es vender espectáculos y negocios. Cuando el negocio se sale de control, aparece la tragedia”

Para un chico que creció en un pequeño pueblo de Australia, como Baz Luhrmann, Elvis bien podría haber venido del espacio exterior. Su padre alguna vez dirigió la sala de cine local en Herons Creek, Nueva Gales del Sur, donde, recuerda el director: “Todos los domingos teníamos matinés de Elvis. Capaz estoy olvidando lo tonto que era todo, pero pensaba que él era el más tipo más genial del mundo.”

Para contar la historia, el director recurrió a lo que mejor conoce: el vértigo del mundo del espectáculo, enmarcando la vida de la estrella a través de la perspectiva oscura del Coronel Tom Parker, la otrora figura de carnaval convertida en el infame manager explotador de Elvis. Interpretado por Tom Hanks, el Coronel es una figura compleja y paradójica; un inmigrante corrompido por el oscuro corazón del sueño americano: “Es una especie de matrimonio tóxico; maravilloso y amoroso al principio, para volverse después embrutecedor y destructivo.”

Para el papel principal, Luhrmann eligió al californiano Austin Butler, un músico y actor de 30 años que, cuando descubrió que el cineasta estaba haciendo una película de la leyenda de Memphis, envió un material de audición de sí mismo interpretando Unchained Melody, una oda a su reciente difunta madre que, al igual que Elvis, perdió a una edad temprana. Baz compara la presencia del actor con la de Leonardo DiCaprio en Romeo + Julieta (Romeo + Juliet – 1996): “Los rayos no suelen caer dos veces en el mismo lugar, pero con Austin sabíamos que teníamos una de los pocos tickets para el mayor show de la Tierra.”

Baz cuenta que, al momento de ver la película, Priscilla Presley se sentía escéptica con respecto a Austin Butler en la piel de Elvis: “Fue el screening con más nervios que hemos tenido. ¡Y cuando salió, estaba contentísima! La gente olvida que Elvis es como un papel tapiz cultural, pero también es padre, esposo, abuelo. Así que significó mucho para nosotros que toda la familia apoye la película.”

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Baz Luhrmann arregló el guión de Elvis (2022) lo suficiente como para convencer a Tom Hanks de que se sumara, en parte porque “no hacemos que el Coronel sea solo el malo. El Coronel va a argumentar que desde su punto de vista, todo lo que estaba haciendo era facilitar tu amor por Elvis. Es una paradoja. No hacemos un juicio sobre él, depende de la audiencia decidir qué piensan sobre el Coronel. Él no es fácil de amar. El tribunal de la opinión pública decidió que estaba desplumando a Elvis”

Elvis también se convirtió en la primera película que cayó en un cierre pandémico después de que Hanks contrajo Covid. Luhrmann temió que su película estuviera muerta, pero también se preguntó si eso era algo tan malo; Elvis parecía más de lo que él podía manejar: “Es difícil recordar cuán ingenuo era el mundo. No teníamos idea. Esto del Covid fue como una bomba con trajes Hazmat, y nos encerraron. Al principio me encantó, porque tenía mucha presión sobre mí. Me sentí como, ‘¿Estoy listo para esto?’. Estaba con mis hijos. Me disfrazaba todas las noches, teníamos cenas locas y pensaba, ‘Bueno, por ahí no tengo que hacer la película’. O sea, estoy libre de problemas otra vez. Tom no estaba seguro: ‘Quizá podamos esperar hasta febrero cuando todo haya terminado’. La película se estaba escurriendo absolutamente. Entonces tuve tiempo de volver a mirar la estructura. Prácticamente reestructuré todo el primer acto”.

Ya había pasado 10 años moviendo a Elvis de un segundo plano a otro: “Había pensado usar a Elvis como una forma de explorar Estados Unidos. Y luego, en algún momento, Warners compra los derechos pensando que lo voy a hacer. En realidad, el mundo había cambiado a esta idea de la figura comercial del tipo malo que pone su nombre en todo y sabe explotar a las personas y las emociones y al artista. Esto de repente se volvió relevante para mí. Así que volví a la idea de hacerlo”. Después de trabajar con una serie de guionistas (‘los agoto’), Luhrmann tomó lo que había sido una narración lineal y agregó capas y compresiones, pantallas divididas, gráficos y audio en la sala de edición. Usó música para superponer las reacciones iniciales de la multitud ante la forma en que Elvis se movía en su actuación en Hayride: “De repente, las chicas gritaban, y él dijo: ‘¿A qué están reaccionando?’. ‘Es la forma en que te movés; los pantalones plisados y todo eso’”. El director también descubrió cómo unir cinematográficamente los dos mundos de Elvis. Eso surgió de una investigación obsesiva: Luhrmann no solo se hizo cargo de una habitación en los vastos archivos de Graceland en un granero detrás de la mansión de Presley, sino que también rastreó a un amigo de la infancia del cantante, Sam Bell, quien contó la historia de los Presley viviendo en un barrio negro, Elvis uniéndose a su pandilla y absorbiendo ambos tipos de música, la popular de color y el gospel. “No se puede explorar Estados Unidos en los años 50, 60 y 70 y poner a Elvis en el centro de eso si no te referís al tema racial.”

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El director Baz Luhrmann junto a Austin Butler en el set de Elvis (2022): “Lo que encuentro fundamental en mis películas es que no son dramas psicológicos. No tratan de ocultar la trama; es obvia. La forma de arte es cómo revelás esa trama, aumentando la emoción a través de dispositivos de lenguaje visual y, sobre todo, la música”

Con respecto a la figura y la mística de Elvis, el director analiza: “Todos los íconos son realmente defectuosos. Queremos que sean perfectos. Queremos que sean dioses. Queremos que sean jóvenes y hermosos para siempre. En algún punto, son solo seres humanos, y la realidad y la vida los agota. Conocí bien a Prince. Conocí un poco a Michael (Jackson). Estuvimos trabajando en algo, tratando de hacer una canción para Moulin Rouge! (2001). Recibí una llamada ocasional de Michael a medianoche con una voz rara. Sin embargo, la cuestión es que Michael, Prince y Elvis, que son íconos, no son solo grandes estrellas del pop; viven por el amor incondicional a través de las candilejas. Todos dijeron que estaban en contra de las drogas, pero terminaron siendo adictos a los opioides, de diversas formas, por dolencias físicas, y creo que para adormecer el hecho de que, desafortunadamente, cuando tenés tanto amor en las candilejas, nada más parece funcionar, ¿no?. Se vuelven solitarios.”

Luhrmann tiene claro lo que quiere: “Tengo un gran equipo de edición. Trabajo con dos editores, Matt Villa y Johno Redmond. Y ellos tienen un gran equipo a su alrededor. Considero la edición como escritura. Lo escribo, luego lo filmo. Tengo una versión de cuatro horas de la película. No debería decirlo, pero es así. Pero este film, de dos horas y media, está armado para servir al arte principal. Quería hacer una película para el cine. Mi misión es hacer una película que no sea de franquicia. Todo mi respeto a las franquicias, de hecho. Amo a Batman. Pero quiero hacer un film que atraviese generaciones, que el público se siente en una habitación oscura con extraños y comulgue en una gran historia estadounidense, una gran ópera estadounidense. Eso es lo que espero que sea y lucho para tratar de traer audiencias de todo tipo de regreso al cine.”

FUENTE: www.collider.com/ | www.abc.net.au | www.indiewire.com