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2022-02-25
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FICCIÓN: CODA, DE SIAN HEDER: CADA FAMILIA TIENE SU PROPIO LENGUAJE
La directora y guionista estadounidense presenta una historia bella y emotiva producida por Apple TV+, nominada a tres premios Oscar.

Sian Heder sabía, cuando estaba escribiendo el primer borrador de CODA que los diálogos tendrían que cambiar. “Mientras escribís un chiste o una línea, casi estás escuchando tu guión. Como guionista, escucho las voces de mis personajes en mi cabeza”. Pero tres de los cuatro caracteres principales de Heder en su drama sobre crecer (‘coming of age’) no se iban a escuchar en absoluto. Las voces de los actores Marlee Matlin, Troy Kotsur y Daniel Durant, que interpretan a una familia sorda que dirige un negocio de pesca en la costa de Massachusetts (de donde es oriunda la directora), se verían en cambio a través del lenguaje de señas estadounidense. “No creo haber registrado del todo que nunca escucharía estas palabras, sino que las vería. Ver esta expresión visual de tus ideas o emociones cobrando vida fue el proceso más emocionante”.
CODA, que se estrenó en los cines y en Apple TV+, es una remake de la película francesa de 2014 La Familia Bélier (La Famille Bélier – Eric Lartigau), que cuenta la historia de una adolescente oyente que actúa como intérprete para sus padres y su hermano sordos. (“CODA” significa “Child of Deaf Adults”, o Hijo de Adultos Sordos). Cuando los productores de la película francesa se acercaron a Heder para realizar una versión en inglés, ella se sintió conmovida por la historia e intrigada por las formas en que sintió que podía hacer que la película fuera suya. “En la francesa, sentí que todo estaba mucho más enfocado en Ruby, el personaje oyente”, explica Heder. “Había una oportunidad de construir al resto de la familia, de hacer que esos personajes fueran realmente tridimensionales y no definidos por su sordera.”
La directora tampoco quería repetir las elecciones controvertidas de la película de Francia: dos de los personajes sordos principales fueron interpretados por actores oyentes y, según algunos activistas, usaron su sordera como una fuente ofensiva de comedia: “Desde el principio, sentí que preferiría que la película no se hiciera a que se hiciera con actores que oyeran.” Los inversores con los que Heder estaba trabajando para desarrollar el film no estuvieron de acuerdo; querían grandes estrellas y sintieron que elegir a actores sordos menos conocidos sería un riesgo demasiado grande. Luego, Marlee Matlin, la única actriz sorda que ganó un Oscar por Te Amaré en Silencio (Children of a Lesser God – Randa Haines – 1986), y una estrella innegable por derecho propio, se unió al elenco y amenazó con abandonar la producción si se contrataban actores oyentes para los papeles sordos. Heder dice: “Fue tan innegable una vez que comenzamos a hacer casting, cuánto talento había en la comunidad sorda. Fue mucho más fácil presentar el tema cuando pude poner estas audiciones frente a los ejecutivos y productores del estudio y decir: ‘Mirá lo buenos que son estos actores. ¿Y cuán estúpido serías si no usaras este talento?’.”

Con Matlin a bordo como Jackie Rossi, una exreina de belleza un tanto narcisista, Heder eligió a Kotsur como su esposo en la pantalla, Frank, un pescador alegremente curtido con un sentido del humor particular, y Durant como su hijo veinteañero Leo, orgulloso y de mal carácter. Kotsur y Durant, que nacieron sordos, habían interpretado a padre e hijo antes, en una producción de Deaf West Theatre de Cyrano de Stephen Sachs. Junto con la estrella de Locke & Key, Emilia Jones, como la hija oyente de Rossi, Ruby, una típica adolescente apasionada por el canto, el elenco se convirtió en una familia. Heder señala: “La verdadera química, cuando las personas se unen, se conocen y se aman, es algo intangible que realmente no podés crear como directora”.
Tanto Jones como Heder aprendieron ASL (el lenguaje de señas) para la producción y, como sospechaba la directora, eran necesarios cambios en el diálogo. “Mis maestras de ASL fueron Alexandria Wailes y Anne Tomasetti. Alexandria y yo nos sentábamos frente a frente en la mesa y repasábamos el guión línea por línea, y ella me lo devolvía por señas. Entonces lo discutíamos. Ella decía: ‘¿Es esta tu intención?’ Hay muchas formas de hacer señas de lo mismo, así como hay muchas formas de escribir una línea. Me estaba adentrando en los ritmos de ASL, entendiendo cómo funcionaba visualmente una broma en lugar de con un chiste hablado”.
CODA se estrenó virtualmente en el Festival de Cine de Sundance de 2021 con gran éxito y ganó cuatro premios, incluido el Gran Premio del Jurado de EE. UU. del festival y el Mejor Director en la sección Dramática de EE. UU. para Heder. También estableció un récord de adquisición de festivales, vendiéndose a Apple por la friolera de 25 millones de dólares. Pero a pesar de todos los elogios, Sian no tuvo la oportunidad de ver su película con público en vivo hasta tiempo después, en una proyección en Gloucester, Massachusetts, el pueblo costero de pescadores donde se desarrolla la historia: “Para mí, la mayor alegría fue escuchar estas grandes risas desde el principio. La gente me dice cuando ve la película: ‘¡Lloré tanto!’. Y yo siempre digo: ‘¿Te reíste?’.” Tanto en la proyección en Gloucester como en el estreno virtual en Sundance, los subtítulos estuvieron puestos toda la película, no solo durante el lenguaje de señas. Heder recuerda que ella “prácticamente conocía la lista de invitados para la proyección de Gloucester” y no creía que hubiera personas sordas ahí, pero subtituló la película de todos modos, por las dudas. “Un hombre que era sordo se me acercó después de la proyección, y estaba muy agradecido. Dijo ‘Nunca voy al cine, porque odio esos anteojos de porquería – brindan subtítulos para las personas sordas – que tenés que usar. No funcionan la mitad del tiempo, me lastiman los ojos, son horribles. Gracias por hacer esto, porque me encantó la película y fue genial poder participar’. Espero que este film anime a más personas a subtitular sus obras”, pide la directora, y agrega: “Hemos creado una sociedad que está muy enfocada en las personas sin discapacidad, y es malo cuando empezás a relacionarte con esa comunidad y ves lo que es ser excluido. Aunque estoy segura de que mis actores sordos y los miembros del equipo pondrían los ojos en blanco y se reirían de eso, diciendo, ‘¡Bueno, esta es toda nuestra vida!’”.

CODA es el segundo largometraje de Heder después de Tallulah de 2016, una comedia negra protagonizada por Elliot Page y Allison Janney. Sian no muestra signos de desaceleración; además de su propia nominación al Oscar como guionista, hace poco firmó un acuerdo general con Apple, actualmente se desempeña como coproductora de la serie de antología aclamada por la crítica Little America, y pronto dirigirá una nueva película original de Apple sobre la vida de la activista de discapacidad Judy Heumann. Heder escuchó por primera vez la historia de Heumann en el documental de Netflix nominado al Oscar el año pasado, sobre el movimiento por los derechos de las personas con discapacidad Crip Camp (2020), dirigido por Nicole Newnham y James LeBrecht, y se sintió tan atraída por Heumann como personaje que inmediatamente compró sus memorias. Seguramente veremos algo bueno ahí.







