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2017-10-17
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FICCIÓN: BLADE RUNNER 2049, DE DENIS VILLENEUVE: MÁS HUMANOS QUE LOS HUMANOS
El director de Arrival (2016) nos presenta un nuevo futuro distópico e inquietante en esta producción con el sello de Ridley Scott.

Para Denis Villeneuve (Incendies – 2010,
Pero eso no da crédito suficiente al febril discurso de décadas que rodea la película. Sus creadores no solo pelearon sobre cómo es mejor interpretada – específicamente si Rick Deckard (Harrison Ford) es un humano o un replicante – pero la película se ha reelaborado, reeditado y relanzado múltiples ocasiones desde su debut.
Al igual que las lágrimas en la lluvia goteando de un ensangrentado Rutger Hauer, Blade Runner es tanto una película como muchas. Debido a que las audiencias están familiarizadas con diferentes cortes, componer una secuela adecuada para todos planteaba un gran desafío para Villeneuve: ¿Cómo se puede crear una seguidora auténtica que respete las múltiples versiones? ¿Necesita hacerlo? ¿Cómo afectó a la nueva historia Ridley Scott, productor de 2049 con opiniones inflexibles sobre el original? ¿Qué corte informó Villeneuve mientras trabajaba en la secuela?

Varias versiones del clásico de culto de Ridley Scott han sido lanzadas desde aquel comienzo tan poco auspicioso. El corte de cine presentó el infame “final feliz” insistido por su estudio, que indicaba exactamente lo dicho por Villeneuve: que Deckard era un humano enamorado de una replicante . (Este final probablemente también contribuyó a las críticas iniciales mezcladas).
Las versiones posteriores, incluidos los cortes del director, los cortes internacionales y los cortes de transmisión, modificaron la fórmula a diferentes extremos. El corte del director de 1992 – para el cual Scott hizo notas pero no editó personalmente – introdujo la adición más notable: una secuencia de sueños con un unicornio que insinuaba que Deckard era, de hecho, un replicante.
Scott finalmente metió las manos en Blade Runner en 2007, y cuando su “Final Cut” se estrenó dejó a un lado el gran debate que rodeaba a su protagonista: Scott dijo que Deckard era un replicante que pensaba que era un humano, lo que contradice al coguionista Hampton Fancher, la interpretación de Ford y las intenciones originales de Phillip K. Dick, cuya novela de 1968, Do Androids Dream of Electric Sheep? inspiró la película.

Para su rol, Villeneuve – quien declaró que típicamente “se vuelve autista” al hacer una película, centrándose solo en el proyecto en cuestión – vio Blade Runner antes de la producción y durante el rodaje: “No sé cuántas veces la vi, a través de los años. Es una de las películas que más he visto; podría haber resuelto alejarme de la original, pero decidí lo contrario”. En cambio, “fue como mi Biblia de alguna manera” dice el director. “La vi varias veces cuando estaba en pre producción, o incluso en producción. Había un tono, un ritmo, una sensación que quería revelar en cada decisión que estaba tomando. Lo sabía porque soy un ser humano y director muy diferente a Ridley Scott, y [nuestras películas] serían bastante diferentes. Pero aún así, quería estar en contacto con el espíritu de la primera”.
Villeneuve cuenta que se crió con el corte original, al que consideró una “obra maestra”, incluso cuando los críticos la rechazaban: “Pensé que eso era Blade Runner”, señalando que incluso le gustó la polémica voz en off de Ford de la apertura, que luego fue eliminada para el “Final Cut”: “La forma en la que Harrison lo hizo, había algo… como despreocupado, un poco aburrido. Sentí que era una estética de film noir, y había una especie de tristeza en todo esto. Y descubrí más tarde que fue solo porque [Ford] estaba molesto y no quería hacerlo. Pero en ese momento, me encantó.”

El director canadiense recuerda la primera vez que vio el “Final Cut”: “Era extraño ver la película sin la voz en off”, pero “entendí lo que Ridley estaba tratando de hacer y cuál era su sueño inicial… lo respeté.”
Se puede decir que la visión de Scott es la fuerza impulsora del debate en curso, y es difícil culparlo. Después de perder la batalla inicial para estrenar su corte de “Blade Runner” en 1982, se puso cada vez más firme sobre cómo quería que se vea la película, aún si otros no estaban de acuerdo con él. “Sentí que lo más importante para Ridley no era lo que iba a mostrar, sino lo que no iba a mostrar”, analiza el director. “Lo que significa que la primera Blade Runner trata con una cantidad considerable de cosas invisibles, como la forma en que se hacen los replicantes. No estamos viendo el mundo exterior. [..] No lo vemos, y eso crea un hermoso misterio. Sentí que quería que yo protegiera ese misterio, y espero haberlo hecho.”
Al prepararse para Blade Runner 2049, Villeneuve también hizo referencia a la novela de Dick, señalando cuestiones clave de identidad dentro de los personajes del libro. “Me encantó que algunos de los personajes dudaran sobre su identidad. Algunos policías tienen que someterse al test Voight-Kampff porque no están seguros si son replicantes o no. Si alguien jugó con tu memoria, no sabés si podrías ser un replicante, así que me gusta la idea de que los personajes duden de sí mismos; ese tipo de paranoia interior sobre tu propia identidad. Pensé que era bastante interesante y relevante en el proyecto 2049.” Y sigue: “Creo que es más interesante tener una respuesta sin respuesta. Creo que es mejor no saber. Para mí, es más interesante si Deckard no está seguro de si él es un replicante. Me gusta la ambigüedad. Me gustó porque creaba un vértigo. Esa es la belleza de la ciencia ficción: que es una tradición fuera de nuestra zona de confort, de conocimiento, y se adentra en lo desconocido. Y que cuando cruzás allí, es una hermosa sensación.”







