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2024-09-05
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FICCIÓN: BABYGIRL, DE HALINA REIJN: UNA MUJER BAJO LIBERACIÓN
El thriller erótico de la directora neerlandesa protagonizado por Nicole Kidman compite por el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia este año.

Arranca Halina: “En las películas de Hollywood todavía vemos a mujeres teniendo orgasmos que son físicamente imposibles, ¡al menos para el 99 por ciento de ellas!”. Al parecer, los orgasmos de Babygirl, que se estrenó en el Festival de Cine de Venecia, son más realistas. Y hay muchos. Después de su debut en Estados Unidos con la sátira slasher de la generación Z Bodies Bodies Bodies (2022), Reijn vuelve a los tonos más eróticos de su primer largometraje, el drama neerlandés de 2019 Instinct, que narraba una relación ilícita entre una terapeuta de prisión y un delincuente sexual encarcelado. Babygirl está protagonizada por Nicole Kidman como una poderosa directora ejecutiva casada con Jakob (Antonio Banderas) que se embarca en un romance prohibido con un pasante mucho más joven, interpretado por Harris Dickinson, protagonista de El Triángulo de la Tristeza (Triangle of Sadness – Ruben Östlund – 2022) y The Iron Claw (Sean Durkin – 2023). A24, que estuvo detrás de Bodies Bodies Bodies y estrenó Instinct en Estados Unidos, planea estrenar Babygirl en diciembre.
Explica Reijn: “Todos somos humanos y todos luchamos más o menos con las mismas cosas. Pero, por supuesto, en Estados Unidos, es una especie de situación más intensa, porque la gente está un poco más reprimida, en mi opinión, que en los Países Bajos. Para mí, lo específico de esta película es que trata sobre el amor propio, mientras que Instinct trataba sobre la autodestrucción. Cuando estábamos rodando Black Book (en la que Reijn participó como actriz) Paul Verhoeven, el director, me dijo: ‘Cuando dirigís, siempre tenés que responder a una pregunta’. Con Instinct, la pregunta era: ‘¿Por qué hago cosas que sé que son malas para mí, pero aún así las hago? ¿Por qué hay una bestia dentro de esta persona civilizada?’. Con Babygirl, la pregunta fue: ‘¿Cómo puedo amar todas las partes de mí?’ Porque me gustan las partes de mí que son aceptadas por la sociedad, pero detesto y me avergüenzo de las que no lo son. Quería hacer una película para decirme a mí misma que el sexo es algo que podemos celebrar y disfrutar. En lugar de pensar: ‘Dios mío, ¿por qué tengo todas estas fantasías tabú y prohibidas?’. Es verdaderamente la historia de una mujer que se libera.”

Todo parece ser distinto en un contexto estadounidense para la directora europea: “En primer lugar, y esto es lo que me pareció tan divertido de hacer Bodies Bodies Bodies, es que todo es más grande en Estados Unidos. Tanto si pedís una gaseosa como una hamburguesa, o cuando vas andando por la calle todo es mucho más grande que en Europa. Así que quería hacer una película a gran escala. Por eso Nicole Kidman es perfecta para este trabajo. Porque no hay nadie más grande que ella. Interpreta a una directora ejecutiva muy poderosa de una empresa de robótica. Y la aventura tiene lugar en el ámbito de trabajo, donde, en Estados Unidos, menos que en Europa, hay una verdadera jerarquía y muchas más reglas sobre lo que está permitido y lo que no. Lo que aumenta la sensación de que una aventura como esta está realmente prohibida, es un verdadero tabú.”
Halina menciona como influencia e inspiración aquellos famosos thrillers eróticos de los 90’s: “Bajos Instintos (Basic Instinct – Paul Verhoeven – 1992), Atracción Fatal (Fatal Attraction – Adrian Lyne – 1997), 9 Semanas y Media (Nine 1/2 Weeks – Adrian Lyne – 1986), Propuesta Indecente (Indecent Proposal – también de Adrian Lyne – 1993), no solo porque me entretuvieron en su momento, sino también porque me sentí muy identificada con ellos, extrañamente, a pesar de que todos fueron dirigidos por hombres y tenían una visión a veces no demasiado amigable de las mujeres. Pero me sentí muy identificada con esas películas porque, como mujer con mis deseos, siempre me sentí como una extraterrestre. Y esos films me dijeron que esos deseos más oscuros estaban bien, a pesar de que, al final de la película, la mujer es la que recibe el castigo en su mayoría. Esta historia es mi respuesta, mi respuesta femenina, a esas películas. Está en diálogo con esos films y analiza con un poco de humor la mirada masculina. Exploro los problemas del poder y el sexo en nuestro momento actual, pero también para divertirme un poco con eso.”

Reijn ve un cambio después del #MeToo en la cinematografía: “Creo que hemos dado un gran salto desde los años 90 en lo que se refiere al feminismo y la inclusión y todo eso que es increíblemente positivo. Pienso que la razón por la que puedo dirigir ahora es porque ahora hay espacio para las mujeres. Pero cuando analizo esas películas de los años 90, eran sobre el deseo y no creo que haya muchas películas estadounidenses que se hayan hecho sobre el deseo femenino, la sexualidad femenina. Creo que eso es bastante nuevo y que todavía hay mucho miedo alrededor. Todavía hay una enorme brecha en el orgasmo, ¡enorme! Ha mejorado en la televisión, pero en las películas, en las grandes películas de Hollywood, todavía vemos a mujeres teniendo orgasmos que son físicamente imposibles, al menos para el 99 por ciento de ellas. Quise hacer una película enorme y súper entretenida sobre la sexualidad, pero siendo muy honesta al respecto.”
“En el cine, la sexualidad simplemente desapareció” expresa la cineasta. “Paul Verhoeven siempre se queja de eso: ‘¿Dónde está el sexo en las películas estadounidenses?’ Ahora, con Challengers (Luca Guadagnino – 2024) y Saltburn (Emerald Fennell – 2023), está volviendo un poco, pero había estado ausente del cine comercial durante mucho tiempo. Parecía que nos asustaba mucho la sexualidad. Pero creo que hay una necesidad general y un hambre por él: una necesidad de mirar el sexo de una manera honesta y ver el humor en él. Tenemos todas estas nuevas reglas sobre el consentimiento, que son increíbles y muy importantes. Pero al mismo tiempo, seguimos siendo animales y necesitamos seguir mirando esa parte de nosotros mismos. Pienso que de ahí viene la urgencia de hacer estas películas. Como consumidora, a veces solo quiero ver una película hot y sexy con gente sexy que me excite un poco. Esto no es soft porno. Tratamos de hacer una película interesante y con capas, pero al mismo tiempo, queremos que sea sexy. En Europa siempre ha habido películas más chicas sobre estos temas, pero nunca tan grandes. Así que me alegra que vuelvan. Creo que es increíble y es una alegría sentarse en un cine con 300 personas y ver una película muy sexy. No puedo pensar en nada más divertido que eso.”







