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2013-03-05
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EL DIRECTOR JUAN ANTONIO BAYONA HACE QUE “LO IMPOSIBLE” PAREZCA REAL
Por James Mottram
En su última película, Juan Antonio Bayona ha capturado el horror humano del tsunami de 2004, con infalible intensidad.

En 2007, el director español Juan Antonio Bayona cautivó a los fanáticos del terror con su inquietante debut “El Orfanato”. Cinco años después está de vuelta con “Lo Imposible”, esta vez, haciendo foco en un terror muy real; el tsunami que devastó las regiones de la costa este de Asia en 2004.
¿Cuál fue el desafío más grande de hacer “Lo Imposible”?
Todo fue un gran desafío. Cada día de filmación. Todo era una locura. Es fácil decir que lo más difícil fue toda la parte técnica. Pero lo más complicado fue el tema emocional; cómo no ir demasiado lejos, y al mismo tiempo ser muy respetuoso con la gente que estuvo allí. La intención fue siempre meter a la audiencia en lo que pasó en ese lugar, hacerlos sentir que estaban ahí. Ese fue el gran desafío.
La recreación del tsunami es notable. ¿Estudiaste lo que hizo Clint Eastwood en la secuencia de apertura de su film, “Más Allá de la Vida” (Hereafter – 2010)?
Sí, obvio. Estábamos preparándola al mismo tiempo. Por coincidencia, me encontré con Frank Marshall (productor de “Más Allá”), yo estaba en Los Angeles, haciendo la pre visualización (para “Lo Imposible”) y él estaba saliendo de la pre de “Más Allá”. Esa escena es muy impresionante, aunque la nuestra es un poco diferente. El tsunami fue muy diferente, dependiendo del lugar donde golpeara. Y el nuestro era muy específico, la forma en que el agua, por ejemplo.

¿Observaste material de Youtube, tomado de ese momento?
Definitivamente. Teníamos un montón de material. Internet está lleno de eso. Pero teníamos que averiguar cómo fue exactamente el tsunami en la zona donde filmamos. Rodamos en el mismo hotel donde ocurrió la tragedia, y tuvimos que encontrar los videos que se grabaron cerca del área, para saber cómo pegó allí.
¿Cuánto tiempo estuviste preparando la secuencia?
Estuvimos cerca de un año hablando con las cabezas de área, desde el director de fotografía hasta el diseñador de producción y la gente de efectos visuales. Charlas de meses sobre estas 120 – 150 tomas. Y estuvimos un mes filmándolas. Metimos a los actores en el agua. Creamos un canal enorme para la fuerte corriente en un gran tanque de agua en España e hicimos la ola, construimos una enorme miniatura; todo el tiempo fue un proceso de mezclar varias técnicas. No queríamos confiar solamente en el CGI o miniaturas o composición digital. Se trató siempre de mezclar, por lo que es un momento donde el público se pierde. No saben que están mirando efectos visuales vs lo real. Y tenía que ser así. Siendo una película basada en un hecho real, tenía que sentirse muy, muy real.
¿Por qué no usaste CGI para crear la ola?
El CGI es muy caro. Entonces, dijimos, va a ser con agua real. Pero la verdad es que la razón principal fue que el agua CGI no luce auténtica. No queríamos hacer un show CGI en medio de la acción. Entonces, fuimos con lo real, que también era muy loco, porque significaba pasar un año entero en el desarrollo.

¿Cuán intenso fue filmar una película como ésta?
Bastante. La intensidad que tratamos de mostrar en el film estuvo ahí, todo el tiempo. Había momentos donde Naomi (Watts) me decía: “¿Pensás que la gente va a notar toda esta intensidad en la película?”. Y yo pensaba que lo ya lo veríamos. Ha sido la experiencia más provechosa e intensa que tuve en un set.
Trabajaste con la familia real cuya historia inspiró “Lo Imposible”. ¿Cuán traumático fue para ellos revivir el horror?
Tuvimos que ir muy de a poco. Ellos nunca quisieron ser el centro de la historia. Querían evitarlo porque es muy difícil para la gente lidiar con eso. Desde el comienzo, nos encontramos con ellos y confiaron en nosotros. Sentían que era el momento justo para contar la historia, para dejarnos contarla, y colaboraron mucho. Les encantó el film. Y estuvieron todo el tiempo para ponernos los pies sobre la tierra, como recordatorio de lo que pasó ahí, y fue muy útil. En una película como ésta, con tantas complicaciones técnicas, hay algunas cosas que pueden irse de foco. Fue genial que ellos nos dijeran: “Hey, acordate, yo estuve ahí”.







