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2017-05-17
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CANNES 2017 vs NETFLIX: EN BUSCA DE LOS ESTRENOS PERDIDOS
El prestigioso festival de cine anunció que a partir de 2018, no aceptará películas en competencia que no tengan su estreno posterior en las salas francesas.

La organización del certamen, en su edición número 70 – que se lleva a cabo desde el 17 al 27 de mayo – lanzó un comunicado en el que asegura que tras la inquietud provocada por “la ausencia de estreno en salas en Francia” de dos de las películas que concursan para la Palma de Oro (Okja, del coreano Bong Joon-Ho, con Tilda Swinton, Paul Dano y Jake Gyllenhaal, y The Meyerowitz Stories, de Noah Baumbach, con Adam Sandler, Ben Stiller y Emma Thompson) intentó negociar con Netflix —productora y distribuidora de ambos largometrajes— “en vano” para que al menos “esos films fueran vistos por el público francés de las salas y no solo por sus suscriptores”. El festival lamenta no haber alcanzado un acuerdo, y por ello, aunque le “alegra dar la bienvenida a un nuevo operador que ha decidido invertir en cine”, y como apoya “el tradicional modelo de exhibición del cine”, decidió adaptar sus reglas: “Todo film que desee entrar en la Competición” tendrá que tener comprometida su distribución en salas francesas. La medida entrará en vigor a partir de la edición de 2018. El CEO de Netflix, Reed Hastings, aseguró a través de Facebook tras conocer el comunicado: “El sistema cierra fila contra nosotros”.

En Francia, la federación de salas tiene mucho peso y ya había realizado protestas previas por la entrada de dos películas de Netflix en la sección Oficial, y más en el 70º aniversario del certamen. Incluso hubo rumores en Francia asegurando que las dos producciones de Netflix se iban a retirar del concurso. El festival confirma que estarán entre los 19 largometrajes que competirán por la Palma de Oro, otorgada por un jurado presidido por Pedro Almodóvar, aunque será el último año en que lo permita. La disputa entre Netflix y los expositores franceses se centra en una regla que establece que una película sólo puede aparecer en plataformas de streaming en Francia tres años después de su lanzamiento en los cines – una regla que Netflix se ha negado hasta ahora a seguir. Sin embargo, compró los derechos de transmisión del premiado drama Divines (Houda Benyamina) en el festival de Cannes del año pasado, una película que no podrá poner a disposición de sus usuarios franceses hasta 2019 como resultado de la regla. Como un compromiso para el futuro, la compañía dijo que estaría dispuesta a ofrecer una limitada versión cinematográfica de películas al mismo tiempo que aparecen en su propia plataforma. Steven Gaydos, editor ejecutivo de Variety, expresó que este conflicto es parte de los problemas existenciales más grandes a los que se enfrenta la industria cinematográfica, pero que no se puede dictaminar cómo la gente ve películas: “Realmente simpatizo con las preocupaciones de los exhibidores franceses. Sin embargo, no creo que puedas obligar a la gente a consumir las cosas de una manera determinada.” Y agregó: “La cuestión insuperable aquí es la magnitud de la ruptura tecnológica. La experiencia cinematográfica está cambiando dramáticamente. El mercado se enfrenta a un desafío gigantesco de estas nuevas plataformas.”

Pero el problema es espinoso porque sin la inversión de Netflix, algunas películas chicas y de arte estarían en peligro de no ser hechas en absoluto.
A diferencia de los estudios de cine tradicionales, el modelo de negocio de Netflix no requiere que la compañía obtenga ganancias en cada una de las películas y series que produce. En su lugar, el servicio basado en suscripciones puede crear contenido diverso, incluyendo series enormemente populares como The Crown, así como un material mucho menos populista.
Robbie Collin, el principal crítico de cine del Telegraph, observa: “El cine, y en particular el cine independiente, tiene mucho que agradecer a Netflix. Junto con los estudios de Amazon, su modelo de negocio basado en suscripción les permite tomar más riesgos creativos. Pero a menudo son películas más arriesgadas que tienen más que ganar con la energía de una gran audiencia en un cine lleno y, digo esto como un amante del cine y un suscriptor de Netflix, me dolería que a esas películas se les niegue la oportunidad de ser vistas bajo esas condiciones.”
El gran debate de la industria cinematográfica actual continuará.







