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2017-12-19

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AVANCES: ARABIA SAUDITA PERMITIRÁ SALAS DE CINE EN SU TERRITORIO

Tras 35 años de prohibición, finalmente los árabes podrán disfrutar de una simple salida al cine en su país; eso sí, con ciertas condiciones.

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Con una población de más de 30 millones, la mayoría de menos de 25 años, y una gran riqueza impulsada por el petróleo, el mercado de Arabia Saudita parece apetecible, pero las preguntas sobre el contenido permitido y otras cuestiones permanecen.

Desde principios de 2018, las salas de cine comercial recibirán licencias, según expresó el Ministerio de Cultura e Información de Arabia Saudita en un comunicado. “Esto marca un momento decisivo en el desarrollo de la economía cultural en el Reino” manifestó el ministro de Cultura e Información, Awwad Alawwad. Se espera que los primeros cines abran sus puertas en marzo.

“Arabia Saudita está pasando por una revisión económica bajo Visión 2030 –un plan para ver cómo se vería la economía en la próxima década para reducir su dependencia del petróleo. El gobierno espera que la apertura de cines actúe como un catalizador para el crecimiento económico y la diversificación, creando nuevas oportunidades de empleo y brindando a los sauditas una mayor variedad de opciones de entretenimiento.

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“¡Es un bonito día en ArabiaSaudí!”, dijo la directora Haifaa Al Mansour en Twitter, tras el anuncio. Su película La Bicicleta Verde (Wadjda – 2012) fue la representante de su país en los Oscar 2013 a Mejor Película Extranjera. Los cineastas opinan que, sin cines, no servían las inversiones en la industria cinematográfica y la representación de la sociedad saudí en el exterior continuaría basándose en el extremismo.

Actualmente hay muy pocas atracciones de entretenimiento en la sociedad conservadora. Muchos saudíes visitan países vecinos para ir de vacaciones y tiempo libre. El gobierno saudí quiere que más de ellos gasten su dinero en casa. Y hay señales de que algunas restricciones ya se están relajando bajo el príncipe heredero del país, Mohamed Bin Salman y su ambicioso plan de reformas, que busca promover espectáculos y entretenimientos a pesar de la oposición de los círculos conservadores, y ha prometido destruir “ideologías extremistas” y regresar a “un Islam más moderado”.

En enero, el muftí de Arabia Saudita se indignó contra la posible apertura de cines y criticó que eran fuente de “depravación”.

Aunque las salas de cine estaban prohibidas, el cine saudita tenía reconocimiento a nivel internacional. La comedia romántica Barakah Meets Barakah, de Mahmoud Sabbagh, fue proyectada en la Berlinale y La Bicicleta Verde (Wadjda), de la directora Haifaa Al Mansour, fue seleccionada para representar al país en 2013 para ganar el Oscar a la Mejor Película Extranjera.

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Sólo tiene 32 años pero Mohamed Bin Salman (MBS, como se lo conoce entre la diplomacia y los medios) ha provocado en Arabia Saudí lo que todos llaman ya “una revolución” con una purga en forma de detenciones de miembros de la casa real, ministros y empresarios. El lema “De vuelta al Islam moderado” y abandonar la línea más dura le vino bien para hacer algunos cambios sociales que demuestren al mundo que se puede vivir y hacer negocios en Arabia

El Ministerio de Cultura dijo que planea tener 300 salas de cine con más de 2000 pantallas para el 2030. “Estamos hablando de una gran población que básicamente no tiene nada que hacer”, en términos de entretenimiento, dijo Karim Atassi, a cargo del desarrollo empresarial de la cadena de exhibiciones de Medio Oriente Cinemacity, actualmente en conversaciones para emplazar varios sitios en diferentes centros comerciales saudíes. “Todos en el lado de la exhibición están corriendo para meter el pie… Lo más importantes es quien llega primero.” Atassi especificó que las salas que planean construir tendrán secciones de asientos separadas para hombres y para mujeres y niños, aunque el productor Todd Nims – estadounidense nacido en Arabia Saudita – advierte que “no se ha decidido eso todavía.”

Además, es más que probable que Arabia Saudita recurra a los operadores regionales de cine ya que las películas deben estar subtituladas en árabe y censuradas para eliminar escenas de desnudos y de naturaleza sexual, como sucede en Kuwait, Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos, lo que significa que las películas orientadas a la familia están bien, pero aquellas que tengan que ver con el sexo, la homosexualidad o las cuestiones religiosas quedarán afuera. En muchos casos, las escenas tabú pueden ser cortadas. Debido a la censura, “la mayoría de las películas que se exhiben en Kuwait duran alrededor de una hora”, señala Mario Haddad, Jr., quien maneja productos de Sony y Fox en Oriente Medio.

Según Nims, los sauditas tendrán estudios, comisiones cinematográficas e incentivos fiscales para la producción. El gobierno acaba de abrir una unidad de desarrollo de negocios dedicada a cines, juegos y producción de películas. “Arabia Saudita es el único país en el Medio Oriente que tiene una relación histórica y legítima con Estados Unidos; por eso, habrá algunas asociaciones entre Hollywood y Arabia que espero sea significativa”, finaliza el productor.

EL PAÍS QUE NO AMABA A LAS MUJERES

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Recientemente, se determinó que a partir de junio de 2018 las mujeres podrán ejercer el derecho de conducir en Arabia Saudita, constituyendo una medida histórica para uno de los países que más reprimen los derechos de la mujer. El permiso será emitido por el rey Salman Bin Abdulaziz (padre de Mohammed). El reino islámico y petrolero era el único país del mundo que prohibía a las mujeres manejar, y durante años fue blanco de críticas internacionales por detener a mujeres que desafiaron la veda.

Desde la década de 1990, organizaciones de promoción de los derechos de la mujer defendieron su derecho a conducir y dijeron que conseguirlo forma parte de una lucha más amplia por la igualdad ante la ley. Además, también a partir del año que viene se les permitirá ingresar a las sedes deportivas más importantes del país. Hombres y mujeres ya se han estado mezclando en las principales conferencias, y el reino también organizó conciertos de música este año.

También el código de vestimenta de Arabia Saudita es sumamente estricto, y la mayoría de las mujeres se ven obligadas a llevar una túnica negra -la abaya- y un velo que deja al descubierto sólo el rostro. La policía religiosa saudita controla estrictamente esta norma en las calles y centros comerciales. Las mujeres tampoco están autorizadas a leer revistas femeninas que no hayan pasado previamente por la censura ni a entrar a los cementerios, que están abiertos sólo a los varones. No pueden salir a la calle, ni siquiera para ir al supermercado o al médico, sin un acompañante masculino, que generalmente es un pariente. Tampoco pueden viajar fuera de la ciudad donde residen sin una autorización expresa de su marido o tutor legal, abrir una cuenta bancaria sin permiso de su marido, ni darse un baño en playas y piscinas que no sean exclusivas para mujeres.

FUENTE: www.cnnespanol.cnn.com