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2014-04-23
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ANIMACIÓN: “MEÑIQUE” DE ERNESTO PADRÓN: PRIMERA PELÍCULA CUBANA EN 3D”
Además de dirigirla, el cubano Ernesto Padrón se encarga del guión y el diseño animado en 3D, en este largometraje animado, que está en proceso de realización desde 2007.
Esta animación, coproducida con España y Venezuela, está basada en el cuento “Pulgarcito”, y cuenta con canciones originales de Silvio Rodríguez.

Sobre las venturas y desventuras sufridas a lo largo de los siete años de producción, el director relata:
“El proyecto lo ideó (el director de cortos) Tulio Raggi, en la década del ‘70. En ese momento me pidió que hiciera el diseño de personajes. No sé qué ocurrió, pero no se hizo, y yo me quedé con la idea. Algún tiempo después dirigí la revista “Zunzún”, donde publiqué una versión muy apegada al clásico. Pasó el tiempo y yo seguí madurando la idea. La historia original no me daba para un largometraje, porque la dramaturgia es muy simple: a Meñique todo le sale bien. Me decidí por una versión libre, donde el protagonista pasara por situaciones dramáticas más fuertes, e incluí otros personajes. Cambié el carácter de la princesa, porque ella es el premio final en el cuento, y tiene poco protagonismo; en cambio, en la película es una especie de Robin Hood, que roba a los ricos para darle a los pobres, porque no está de acuerdo con la avaricia de su padre” adelanta Padrón.
La película ha recorrido un largo camino, no sólo en cuanto a la realización misma, sino a la maduración de la idea. Según cuenta el director, desde los inicios del proyecto se basó en estudios de público para determinar elementos clave de la historia, como puede ser la estatura del protagonista.

“La historia original dice que Meñique cabe en la bota de su padre. Sin embargo, para la realización de la película, seguir al pie de la letra esta descripción era muy engorroso, por lo que hicimos tres bocetos del personaje, donde le llegara por la rodilla, la cintura y el hombro a la princesa. Hicimos una encuesta entre los niños, y, por suerte, escogieron la última. Incluso algunos pidieron que, al final de la película, Meñique creciera, pero casi cuando me tenían convencido, un niño me dijo que no le parecía bien, porque la gracia del cuento es que logre vencer por su inteligencia, no por su fuerza”.
La ausencia en la industria cinematográfica cubana de un departamento editorial -encargado de los estudios del guión, la realización de la tira leica y la aplicación de investigaciones a las audiencias potenciales- es otro talón de Aquiles, según apunta Padrón.
“Igualmente, el departamento editorial se ocupa de proyectar la parte comercial, desde el nacimiento del proyecto. Eso en Cuba no se hace porque no hay cultura de comercialización”.

Si bien “Meñique” es el primer largometraje que produce la industria cubana con esta tecnología, el equipo de realización había explorado tímidamente las posibilidades del 3D con la producción de cortometrajes, como un capítulo de la saga de “Yeyín” y varios de la serie “Para Curiosos” –ambas producciones dirigidas por Padrón-; así como videos clips y anuncios publicitarios.
“Nosotros tenemos la paradoja de vivir en un país donde te aprueban una producción en 3D y no tienes condiciones para hacerla. Que el ICAIC asumiera la producción de este proyecto fue un riesgo tecnológico. Tuvimos un presupuesto bajo, y aun teniéndolo, enfrentamos problemas para adquirir el equipamiento. Una película tiene tres fases: preproducción, producción y postproducción. La preproducción dura muchísimo, porque es una tecnología muy compleja, y todo lo que hagas mal –como nos pasó a nosotros-, después te atrasa la producción. Tuvimos errores, porque no hay un manual sobre cómo hacer una película de este tipo. Erramos mucho, pues no solo estábamos haciendo una película, sino fundando una escuela de 3D, ya que al principio no había animadores 3D, nadie sabía hacer el sistema de huesos o setup. Fuimos buscando poco a poco los especialistas, hasta completar la plantilla. La relación del equipo fue madurando, los pintores aprendieron a trabajar para los animadores, ya no esbozaban la favela de una sola manera, sino que le proponían varios ángulos, para facilitar el trabajo de modelado a los animadores”
Padrón continúa: “Para muchos fue un reto modelar los escenarios de Tulio Raggi y Reinerio Tamayo, fue un proceso de superación. Muchos de ellos son formados en escuelas de arte, tienen el conocimiento de la tecnología, pero también la apreciación estética, que es muy importante en esta película. Por otro lado, cuando los pintores vieron sus diseños en 3D enloquecieron. Fue una experiencia muy bonita”.

Los coproductores españoles asumieron el pago de la licencia del programa Lightwave, con el cual se renderea la película; la realización de las composiciones -fragmentos de la película a los cuales solo les faltan los efectos especiales-; y la iluminación de algunas secuencias. El paso siguiente, la edición, se llevará a cabo en Cuba.

Entre los grandes atractivos que tendrá la película están los temas del trovador Silvio Rodríguez, quien ha compuesto canciones, habaneras, guajiras e incluso un guaguancó, inéditos para “Meñique”. La banda sonora estará a cargo de Edesio Alejandro y la música, del español Manuel Riveiro, quien orquestará las piezas de Rodríguez.
“Artísticamente hablando, la película es un Medioevo tropical; hay muchas citas a la literatura, al cine: lo mismo aparece un güije, un dragón, un volcán, el Valle de Viñales (provincia Pinar del Río). Tiene muchas alegorías a Cuba, a La Habana Vieja, a Latinoamérica. El cuento empieza diciendo: ‘En un país muy extraño…’, lo cual me dio pie a esa mezcla”, confiesa el guionista.
Otra etapa que ha superado el largometraje es la grabación de las voces de los personajes. Para ello se realizó un largo casting, en busca, sobre todo, de los timbres que caracterizan a los protagonistas, Meñique y la princesa.
“Se hizo un fragmento animado de los personajes mirando a la cámara y diciendo dos parlamentos: uno de manera enojada y otro de forma serena. Probamos a varias actrices, numeramos las pruebas de voz y las sometimos al criterio del equipo de realización. Todos coincidimos en Yory Gómez y Lieter Ledesma. Luego tuvimos que escoger a los cantantes que interpretaron los temas de los protagónicos: Anabel López y Joel Espinosa”.







