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2022-04-22
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ANIMACIÓN: FLEE, DE JONAS POHER RASMUSSEN: CONTAME TU HISTORIA
El director danés batió records en los Oscar este año, al tener su película tres veces nominada: como Animación, Película Extranjera y Documental.

Jonas Poher Rasmussen no es el primer cineasta que combina las capacidades expresivas de la animación con la veracidad del documental, pero Flee (Flugt) logra una sincronización especialmente armoniosa de las dos formas. Los dibujos le permiten a su sujeto y amigo, Amin Nawabi – un refugiado de Afganistán que ahora vive como un académico prestigioso en Dinamarca – el velo de protección para compartir su angustioso viaje mientras mantiene su anonimato y privacidad. La combinación que tiene la película de animación en 2D, florituras expresionistas y material de archivo captura fielmente los contornos quiméricos de la mente de Amin mientras transmite los detalles alternadamente reales y surrealistas de su vida. Mientras Flee proporciona un antídoto humano a la cobertura de noticias de las crisis migratorias globales que reduce a los refugiados a meras imágenes, Rasmussen nunca pierde de vista qué viaje emocional importa más acá. La película pone en primer plano el testimonio de Amin en sus luchas contemporáneas para abrirse completamente a su esposo mientras se aferran a la idea de establecer su futuro hogar juntos.
Comienza Jonas: “Que Amin contara su historia fue parte de la narrativa desde el principio. El relato sale desde el interior de nuestra amistad. Se trata de dos amigos donde uno tiene un secreto. Un secreto que guardó durante 25 años y finalmente estaba en un lugar donde sintió que necesitaba sacarlo a la luz. Al principio, obtuvimos los trazos generales. Y luego, lentamente, fuimos más y más profundo. Había algunas cosas de las que no quería hablar en un comienzo. Entonces lo omitíamos, seguíamos adelante y luego volvíamos sobre eso. A veces hacía una entrevista, él hablaba de algo, lo escuchaba, surgían nuevas preguntas y regresaba y decía: ‘¿Podemos volver a visitar este recuerdo y profundizar un poco más?’ Sí, podemos decir que fue cronológico.” Y continúa: “Desde el inicio, fue una conversación abierta en la que dijimos: ‘Está bien, ahora probamos esto. Si no funciona para vos, podés irte, no hacemos la película, y está todo bien’. Éramos solo nosotros dos en una habitación, y él siempre podía decir: ‘No puedo hablar de esto ahora’. Se trataba de crear un espacio seguro para que él compartiera su historia. Y después, por supuesto, cuando empezamos a obtener financiación, nos miramos y dijimos: ‘¿Deberíamos hacerlo? ¿Estás listo?’ Por suerte, lo estaba. Lo primero que dijo cuando empezamos a hacer entrevistas fue que realmente sentía que necesitaba hacer esto. Y no le importaba si la película se iba a hacer o no. Simplemente sintió la importancia de finalmente poder compartir su historia.”

En un punto, Rasmussen, especialista en narrativa de audio, pensó la película como un documental de radio: “Cuando le pregunté hace 15 años si podíamos hacer el documental, inmediatamente dijo que no estaba listo, así que en realidad no pude explorar ese camino. Pero también dijo que sabía que tendría que compartir su historia en algún momento, y que cuando estuviera listo, le gustaría hacerlo conmigo, de alguna forma. Así que me quedó como en la parte de atrás de mi cabeza. Pero no actué hasta que recibí la invitación para un taller en Dinamarca llamado ANIDOX donde combinan animadores y documentalistas para desarrollar ideas para documentales animados. Y pensé que por ahí esa era la manera de contar su historia. Creo que lo que realmente le permitió decir que sí fue el hecho de que podía ser anónimo detrás de la animación, porque lo que escuchás en la película es que comparte su historia por primera vez, lo cual no fue fácil para él. Él sabía que podía compartir su historia, pero aún controlar de qué quería hablar y cuándo quería abrirse. No se iba a encontrar con personas en la calle que de repente le hicieran preguntas sobre eventos traumáticos o secretos que guardó para sí mismo durante años y años. Eso es lo que realmente le permitió, o lo liberó, para abrirse.”
Hubo mucho que pensar sobre el look definitivo de la película: “Fue un largo viaje de dar muchos giros equivocados y luego llegar lentamente a un lugar donde encontramos un estilo que encajaba con la voz de Amin. La clave, fundamentalmente, fue que queríamos mantener la autenticidad que está en su voz para que sepas que tenés este testimonio auténtico debajo de la animación. Pero en realidad fue un proceso de hacer otro tipo de investigación, que consistía en encontrar muchas referencias. Hicimos esta gran “biblia del arte” que nos permitió descubrir qué tipo de luz, colores y composiciones nos gustaban. Y al final, tuvimos un estilo visual, pero fue un proceso largo. Me tomó mucho tiempo financiar la película, pero en realidad fue algo bueno porque esta es mi primera animación. Fue una curva de aprendizaje bastante empinada comprender ese proceso y encontrar la expresión visual adecuada para la película. Tomó tiempo.”
Flee usa algunos elementos estilísticos como cortes de salto que no se ven frecuentemente en animaciones. Dice el director: “Quería mantener la sensación de documental y la autenticidad al tener ahí estas cositas que conocés del documental, como los cortes. Cuando la cámara se mueve, a veces está un poco desenfocada. Con eso, pensé: ‘Está bien, necesitamos traer eso para mantener este sentimiento de un documental, de autenticidad’. Tratamos de incluir tantas cosas como fuera posible que pudieran recordarle a la gente que esta es una historia real. No es ficción. Debajo de todo, tenés un testimonio muy real.” Y agrega: “Cuando hice las entrevistas, se podía escuchar en su voz que a veces se ralentizaba y le costaba expresarse, ya sea porque realmente no recordaba algo, o capaz porque era algo traumático de lo que le costaba mucho hablar. Pensé que necesitábamos representar eso en el estilo visual de la película. Y debido a que es animación, podés ser mucho más expresivo que con la cámara y tratar de ser honesto con la emoción que tiene en esa situación exacta. No trato de ser realista sobre cómo se ven las cosas. Creo que la animación nos ayudó a ser, de alguna manera, más honestos con el testimonio de lo que podríamos haber sido con la cámara. Pienso que estamos dejando entrar al público en una habitación donde hay dos personas que han sido amigas durante 25 años. Ser refugiado no es una identidad en sí mismo. A veces, los refugiados son representados en términos de lo que necesitan, pero son seres humanos complejos y psicológicos como todos los demás. Entonces, el hecho de que esta historia se cuente desde el interior de una amistad entre dos personas que se conocen desde hace tanto tiempo, hizo que pudiera darle muchos más matices a la historia de los refugiados de lo que normalmente se obtiene cuando es algo aleatorio, o un refugiado que conocés en las noticias.”

¿Y qué piensa el verdadero Amin con compartir su historia con el mundo?: “Está muy contento con la película. La primera vez que la vio, se emocionó mucho. Pero también dijo que no sabía si se emocionó porque era una buena película o simplemente porque es su historia en la pantalla. Estaba nervioso antes del estreno en Sundance porque tenía miedo de que la gente no pudiera identificarse con su historia. Así que el hecho de que resonara en la gente y la reacción fuera tremendamente positiva marcó una gran diferencia para él. Todo este viaje es un poco abrumador para los dos, pero hasta ahora ha sido bueno.”







