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2024-11-15

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FICCIÓN: LA SUPREMA, DE FELIPE HOLGUÍN: LA LUCHA POR APARECER

Esta ópera prima que refleja la historia de un pueblo de Bolívar es la elegida por Colombia para representar a los premios Oscar y Goya de este año.

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La Suprema (Felipe Holguín – 2024): “Es una historia que se narra desde lo regional, pero que llega a las audiencias de forma universal. Es una historia colombiana, optimista, esperanzadora, que invita a la reflexión desde la resiliencia y el trabajo en equipo. Unidos somos más fuertes. Ojalá toda Colombia la pueda ver”

Laureana (Elizabeth Martinez) es una joven huérfana criada por su abuela y sobrina de un boxeador aspirante a un titulo mundial. Sueña con dedicarse a este deporte y al mismo tiempo busca la forma de que su gente, sin servicio de electricidad ni televisor, pueda ver la pelea en vivo. Su pertenencia crece cuando descubre que el pueblo no aparece en el mapa por la intervención de un político local. Esto cuenta la ópera prima del director colombiano Felipe Holguín, La Suprema, que tuvo su premiere mundial en el reconocido festival de cine de Toronto (TIFF). En Colombia en el Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICCI), ganó el premio del público. También ganó el Premio del Público en el Festival de Cine de Huelva y obtuvo un premio de postproducción en Cuba. Además, es la elegida como la representante local para competir en los Oscar y Goya de este año. La Suprema es la historia del pueblo homónimo y las dificultades que atraviesan sus pobladores.

Arranca Felipe: “Esta historia llegó a mis manos en el 2010. Estaba escrita por un cartagenero que se llama Manuel Jaime Estribiño, que se inspira en lo que sucedió en San Basilio de Palenque, cuando Kid Pambelé (el boxeador Antonio Fernández Reyes) quedó campeón del mundo. En ese momento, muy poca gente en Colombia sabía de la existencia de un pueblo en San Basilio y además era un pueblo que no tenía en ese momento electricidad y muchas necesidades. A raíz del campeonato mundial de Pambelé, cuenta la anécdota que un político, un representante del gobierno, fue a San Basilio con un regalo para la familia del campeón y para la comunidad, que era un televisor. La comunidad en ese momento se reveló y dijeron ¿de qué nos sirve un televisor si no tenemos luz? Necesitamos luz, necesitamos agua, necesitamos servicios básicos. A partir de ahí, cuentan que San Basilio, aparte de que les conectaron la luz y los servicios, empezó a aparecer en el radar de todo el país. Con esa historia nosotros nos enganchamos y a partir de ahí es el punto de partida de lo que va a ser después La Suprema. Buscando lo que había debajo de esta anécdota del televisor, encontramos la lucha de esta comunidad por existir y por decir aquí estamos y que los escuchen. Es una lucha por aparecer en el mapa, literalmente”.

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La Suprema (Felipe Holguín – 2024): “En Colombia hacer cine es una tarea quijotesca. El gran problema es que el cine colombiano no consigue aún conquistar a la audiencia colombiana. Competir contra grandes producciones internacionales y taquilleras para el cine independiente colombiano es misión imposible. Y no podemos vivir sin las audiencias”

Dice Holguín que el guion “fue un trabajo de escritura de muchos años, de mucho tiempo, hasta que fuimos encontrando a los personajes, aterrizamos en Laureana, esta joven que quiere boxear, y luego se cierra el círculo al encontrar a la vereda misma que existe, que se llama así, La Suprema. Ahí es cuando aterriza esta historia de ficción en la realidad, y en esa búsqueda nosotros también de separarnos de San Basilio, porque estaba inspirada en San Basilio, pero no queríamos hablar de esa comunidad puntualmente, queríamos hacer una radiografía más amplia de los pueblos en general en Colombia, de los otros palenques, porque así hay muchos en Colombia y en Latinoamérica”.

En cuanto al casting, el director expresa: “Los proyectos anteriores que he tenido la oportunidad de hacer fueron cortometrajes de ficción, cortometrajes documentales y también largometrajes documentales, pero este es mi primer largo de ficción y, como sabía que me estaba enfrentando a un monstruo distinto, el casting era una de las piezas más importantes y en lo que no podía equivocarme. Entonces quise tener todas las puertas abiertas, yo ya he trabajado antes con actores no profesionales, con actores profesionales también, y tenía ya mi propia conclusión de qué es bueno y qué es malo de cada uno de esos mundos. Aquí decidí no cerrarme a ninguna posibilidad, sino encontrar al personaje en la persona, bien sea un actor o una persona que encontrara, y así fue. Hubo alguien que vino, vio el llamado y que ese día se apareció, tenía el talento y era el personaje. Fue un proceso largo, de un año y medio aproximadamente, en el cual fui encontrando los personajes poco a poco, hicimos una convocatoria abierta en Cartagena, pero también buscábamos a nivel nacional, virtualmente. Cuando ya habíamos encontrado a La Suprema, en la zona también empezamos a hacer audiciones, en María La Baja y en los pueblos aledaños, y en La Suprema misma, cuando ya supimos que íbamos a grabar allí. Así fue que empecé a encontrar las fichas de cada personaje, de los principales. Los fui encontrando poco a poco. Creo que primero aparecieron los pelados Ramón y Carmelo, Juan José y Moisés, ellos aparecieron como a mitad de camino, como a los seis meses, cuando estábamos haciendo la audición, de una vez dije ‘ellos son, este es Carmelo y este otro es Moisés, tienen la misma personalidad’, los mantuve ahí hasta que al final ya cuando tenía todos, obviamente hicimos unos callbacks para unirlos y empezar a hacer más pruebas”.

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El director Felipe Holguín en el set de La Suprema (2024): “El equipo de producción está comprometido a trabajar junto con la comunidad en diversas iniciativas. Se han realizado acciones concretas como la creación de una biblioteca y la renovación de un parque para niños. Además, se están planificando proyectos como un cine club y la mejora de infraestructuras como un puente y una escuela. La película no solo busca visibilizar las necesidades de La Suprema, sino también generar un impacto positivo en la comunidad, tanto a nivel local como nacional, con la esperanza de continuar apoyando y contribuyendo al desarrollo de la región”

Pero el pueblo y sus habitantes también fueron protagonistas: “La película no habría sido posible sin la participación de la comunidad. Desde sus inicios, Cumbia Films se ha enfocado en contar historias con un enfoque positivo o esperanzador del país. El proceso de hacer cine es tan importante como el resultado final para el equipo. La elección de La Suprema como locación principal fue crucial, ya que la comunidad se involucró de manera activa en el proyecto, sintiéndose partícipes y apropiándose del mismo. Se involucró en diversos aspectos de la producción, desde actuar hasta trabajar detrás de cámara. Se establecieron acuerdos para asegurar que sus necesidades fueran atendidas durante y después del rodaje. Este enfoque no solo benefició a la película, sino que también generó empleo directo o indirecto para casi 200 personas, demostrando el impacto positivo de la colaboración comunitaria en la industria cinematográfica. No solo les brindó trabajo, sino también un sentido de participación y pertenencia al proyecto. Esta colaboración demostró que la industria cinematográfica puede tener un impacto positivo en las comunidades locales cuando se establecen relaciones de colaboración y respeto mutuo”.

FUENTE: www.elcolombiano.com | www.cambiocolombia.com