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2024-05-31

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MINISERIE: EL CASO ASUNTA, DE CARLOS SEDES: CUALQUIERA PUEDE MATAR

El resonante crimen de la niña Asunta Basterra es recreado en esta miniserie española de seis episodios que se puede ver en Netflix.

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El Caso Asunta (Carlos Sedes – 2024): “Los thrillers normalmente tratan de buscar respuestas al porqué de las cosas. A veces, cuando las personas estamos mal, suceden impulsos, y puedes cometer actos que no tienen respuesta. No creo que se haya pensado mucho lo que sucedió, lo hicieron y sin más. Cuando hablamos con los asesores de la guardia civil, dijeron algo mientras estábamos cenando: ‘cualquiera de los que estamos aquí seríamos capaces de matar’. Me impactó. Lo intenté debatir, pero ellos, que han estado en tantos casos, la verdad es que me convencieron. Cada persona podemos llegar a hacer ese tipo de actos.”

Carlos Sedes tiene vasta experiencia en series y miniseries. Participó en más de veinte, entre ellas, Velvet (2013 – 2015), Fariña (2018) y Las Chicas del Cable (2017 – 2020). En esta ocasión, le toca dirigir cuatro capítulos de los seis (los otros los firma Jacobo Martínez) que componen El Caso Asunta, la nueva producción española de Netflix que estuvo en el top ten de lo más visto en Argentina al momento de su estreno.

La ficción recrea el homicidio de Asunta Basterra, de doce años. Un caso tortuoso en el que sus propios padres adoptivos, el periodista Alfonso Basterra y la abogada Rosario Porto, fueron los principales sospechosos. Arranca Carlos: “Cuando sucedió el hecho, en 2013, yo debí haber estado trabajando en Madrid, no recuerdo en qué proyecto, creo que en Velvet. Me tocó de cerca, porque soy gallego, viví también en Santiago (de donde era la niña). La muerte de Asunta es un tema muy cercano para mí. Yo soy de A Coruña, pero durante mucho tiempo viví muy cerca de la casa de Rosario Porto y de Alfonso Basterra. Además, mi hermana se dedica a la información y le tocó cubrir toda esa etapa. Para mí me resultó muy cercano y muy increíble. Hay que tener en cuenta que Asunta fue la primera chica adoptada de China en Santiago, y que Galicia es muy matriarcado, con lo que pensar que algo así pudiera ocurrir allí era impensable. Hasta que no se emitieron las imágenes de Rosario en el registro de la casa de Teo sonriendo, la gente no fue consciente de lo que realmente había ocurrido.”

Fue Ramón Campos, creador de la miniserie —y de Bambú Producciones— la persona que lo convocó al proyecto: “Me dicen que están preparando una serie del caso Asunta y bueno, ellos antes ya habían hecho un documental, El caso Asunta: Operación Nenúfar (2017), que investigaron durante año y medio. A partir de ahí les digo que me interesa. Creo que lo que más aporta la serie es ver a los personajes, no son únicamente declaraciones. Ver imágenes que recrean, interpretaciones judiciales, ver esos personajes de carne y hueso, con sus problemas. Un matrimonio supuestamente normal que, de repente, tras la separación, se convierte en una relación tóxica que acaba siendo infernal y al final termina pagando una niña.” Y agrega: “Era un poco antinatura que alguien intentase matar a su hija o que lo consiguiese. Marcó un antes y un después, y de hecho la población, cuando salió la noticia de que la habían detenido a ella (Rosario Porto), la gente no se lo podía ni creer, eso en las cabezas de la gente era algo imposible de que fuese real.”

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El Caso Asunta (Carlos Sedes – 2024): “Los personajes no son buenos y malos. La serie, por ejemplo, se inicia con una entrevista en una televisión local en la que Rosario y Alfonso cuentan emocionados y orgullosos qué significa para ellos ser padres adoptivos de la primera niña asiática de Santiago. Con esa imagen se ven los deseos de una vida y después en lo que se convierten. Es muy diferente la visión”

La miniserie comienza con los padres de Asunta, interpretados por Candela Peña y Tristán Ulloa, hablando sobre la adopción de su hija. La escena es la fiel recreación de una entrevista real que dieron Alfonso y Rosario: “Hay algo filosófico en ese inicio: cómo esperamos que sea nuestra vida y en lo que se convierte al final. En el fondo es muy bello. Lo fuerte de la serie, sobre todo de esa pareja, es que se convierte en un proyecto maduro. Intentamos comprender, sin juzgar, a esa pareja y a ese matrimonio”. Sedes continúa: “Lo que voy a decir se puede malinterpretar, pero si una persona se suicida lo llegamos a comprender, pero si una persona también por depresión o por problemas mentales mata, sigue siendo una persona enferma, aunque no justifica lo que haga, que quede claro. La serie va por ahí, no los juzgamos, simplemente queremos entender que no estaban en buen momento e hicieron alguna cosa impulsiva o no. No es un caso que esté clarísimo. No sabemos qué ocurrió.”

El director cuenta que “hubo muchos desafíos a la hora de encarar este trabajo, pero sobre todo que no fuese morboso. El reto de que la niña saliese lo menos posible y también entender que la locura a veces no tiene comprensión. Las personas que estamos bien buscamos el porqué de las cosas y a veces no hay respuestas. Al final ves a personas de carne y hueso. Me refiero a que, por ejemplo, con Rosario Porto y Alfonso Basterra se les calificó de clase social alta, que es un concepto que la mayoría relacionamos con el poder adquisitivo. Sin embargo, en Galicia eso tiene otro significado. Hasta que no ves que vivían en pisos normales, que tenían un coche antiguo, que no tenían alrededor grandes lujos… El Caso Asunta tiene mucho de componente psicológico.”

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El director Carlos Sedes junto a su Rosario (Candela Peña) en el set de El Caso Asunta (2024): “Para mí ha sido la serie más compleja que hecho, y al mismo tiempo simple técnicamente, es decir, no es una serie donde haya explosiones o grandes efectos visuales. En cuanto a técnica es pequeña, pero lo más complejo era buscar que no fuese morbosa. Creo que eso fue complicado, que fuera madura la interpretación”

Carlos explica que lo más difícil del rodaje es que “es una serie muy compleja a nivel de personajes. Por norma general, en las ficciones buscamos la linealidad, una situación te lleva a otra, otra a otra, y así. Aquí lo sorprendente es que de una secuencia a otra se comportaban de una manera diferente. Cuanto más leía el guion más me sorprendía el comportamiento humano de ellos. Me llamaba la atención la falta de emoción que demostraban. Era algo que viendo las imágenes reales me resultaba muy difícil explicárselo a los actores.” También fue complicado rebajar la intensidad de la historia durante la realización: “No se consigue. A veces intentas aligerar poniendo algo de humor sobre temas que no tienen nada que ver con la serie, pero es una ficción que te mete en el lodo, no había una secuencia ligera. Y ellos se implicaron y cuando se implican es muy complicado que no afecte. Hace años, en la ficción estábamos acostumbrados a buenos y malos y ahora no, la línea casi no se distingue. Cuando entrábamos en esa casa, entendía que en esa casa había habido amor, aunque luego pasó lo que pasó y no consigo comprenderlo.”

FUENTE: www.elmundo.es | www.latercera.com