Mirá las entrevistas y últimas novedades del Audiovisual en Argentina y el mundo.

2013-05-24

Compartir esta página

FICCIÓN: “EL GRAN GATSBY”: EL FANTÁSTICO MUNDO DEL SEÑOR LUHRMANN

Por Stephen Galloway

Como Gatsby, el protagonista de su último film, Baz Luhrmann se reinventó a sí mismo. Ahora apuesta a todo o nada: “Haría lo que sea para que Gatsby permanezca”.

foto
Leonardo Di Caprio se pone en la piel de “El Gran Gatsby” (The Great Gatsby – Baz Luhrmann – 2013) buscando su merecido Oscar.

A principios de 2011, Baz Luhrmann viajó de Sidney a Los Angeles para salvar “El Gran Gatsby” (The Great Gatsby) del colapso. Siete años después de que pensara en adaptar la novela de F. Scott Fitzgerald de 1925, el proyecto/pasión del director estaba en problemas. Sony quería limitar el presupuesto a 80 millones de dólares, y el estudio necesitaba socios. Por lo que Luhrmann llegó a Warner Bros., se reunió con los ejecutivos de más alto nivel y los hechizó explicando cómo mezclaría lo viejo y lo nuevo, fusionaría hip-hop con sonidos de los ‘20s y usaría el 3D para hacer moderna la película, mientras mostraba clips de Leonardo Di Caprio trabajando las escenas. “Me metí en ese cuarto pensando: ‘En este momento, tengo que contar esta historia como nunca la conté antes” recuerda quien admite dudar de sí mismo, habla de amargos desencantos y esporádicas depresiones; quien dice que quedó devastado cuando su biopic “Alexander The Great” se derrumbó después de años de trabajo; y describe instancias de un oscuro desprecio que lo hizo sentir casi al borde del suicidio – “muy raramente, pero cuando me pasa, es totalmente real. Fueron una media docena de veces, y es profundo”. También este es el hombre que ocasionalmente se cuestiona su propio trabajo, sin importar lo que diga en público: “Siempre me preocupa cuando alguien dice ‘esto es perfecto’. Tengo dudas; nada es lo suficientemente bueno. ¿Vale la pena? ¿Es un valor?” se pregunta.

Después de una larga batalla por los derechos y un problemático rodaje que llevó a que costara 104 millones de dólares (abaratada por usar locaciones en Australia), la película tiene un gran apoyo de Warner, que cuenta con un casting de estrellas, un innovador soundtrack de Jay-Z y glamour de época para ganar al público joven. También está Di Caprio, quien vuelve a unirse al director después de “Romeo y Julieta” (Romeo+Juliet – 1996). Precisamente a causa del otro título del actor estrenado hace poco, “Django sin Cadenas” (Django Unchained – Quentin Tarantino – 2012) Warner decidió también atrasar el estreno, dándole más tiempo.

foto

Francois Mori/AP

Baz Lurhmann rodeado de sus criaturas en el Festival de Cine de Cannes, donde presentó “El Gran Gatsby” (The Great Gatsby – 2013), en la apertura

Hijo de un veterano de Vietnam y alcohólico reformado, Mark Anthony Lurhmann sufrió violencia familiar “a pesar de ser muy rudo, era justo, estaba obsesionado con la educación de sus tres hijos en su pequeña estación de servicio”. Cuando tenía 12 años, su madre se fue de la casa, abandonando a su familia. A los 15, el joven Baz huyó al nuevo hogar de su madre, donde creó una nueva vida, convirtiéndose en actor, cabeza de una pequeña compañía y documentalista. Como Gatsby, le dio la espalda al pequeño mundo que lo había decepcionado. Y como Gatsby, cambió su nombre, usando un apodo escolar referido a un personaje de TV: Baz.

En 1981 actuó en una película junto a Judy Davis, “Winter of Our Dreams” (John Duigan), mientras concurría al Instituto Nacional de Arte Dramático, en Australia. Pero todo cambió cuando convirtió una obra corta, semi autobiográfica en un film: “El Amor está en el Aire” (Strictly Ballroom -1992), que se volvió un hit en esa época, entrando en Cannes y, a partir de ahí, comenzó su ascendente carrera. También allí conoció a Catherine Martin, vestuarista del film, quien se encargaría del rubro en todas sus producciones (ganando Oscars, inclusive).

Además del golpe que significó “Alexander” (“fue la primera vez que me propuse hacer algo que no pude hacer que pasara”), tuvo cierta decepción con “Australia” (2008), que obtuvo varias críticas desfavorables: “Fue una época difícil”.

foto
Leonardo Di Caprio y Claire Danes se amaban como “Romeo y Julieta” (Romeo+Juliet) en la contemporánea y muy personal versión de Baz Lurhmann

La idea de filmar a Fitzgerald se le ocurrió cuando escuchó una lectura mientras viajaba en el Expreso Transiberiano, en 2004. Después de preguntar por los derechos, se enteró que unos productores de Sony estaban cerrando un trato con A&E, que ya había realizado un film para TV sobre Gatsby, y decidieron unir fuerzas. Ya con parte del elenco arriba (Di Caprio, Tobey Maguire, Joel Edgerton, Carey Mulligan) Sony se apartó y apareció Warners. La producción se trasladó a Australia, y, después de lluvias abundantes, paparazzis descontrolados, grúas cayendo sobre el equipo (incluyendo al director), y nieblas nocivas erupcionando de la tierra, el estudio parece genuinamente convencido de que tiene algo especial entre manos.

Luhrmann ha evitado la seguridad de una franquicia, aunque parezcan apuestas seguras. “Por alguna razón, estoy casado con el riesgo” admite.

Por estos días está trabajando sobre una adaptación escénica de su primera película, entre otros proyectos, que incluye una potencial serie de televisión para Sony. Como Gatsby, él cree en esa luz verde, ese “futuro orgásmico que año tras año, retrocede ante nosotros”. “Siento que mi tiempo es limitado, siempre lo sentí así” reflexiona. “No temo morir, pero siento que hay cosas que todavía me gustaría hacer”.

FUENTE: THE HOLLYWOOD REPORTER