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2013-05-10

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DISTRIBUCIÓN: EL PODER DE LAS MULTITUDES

Por Kieran Masterton

El modelo directo-para-fanáticos ha madurado para convertirse en una atractiva alternativa a la distribución tradicional. Aquí, una guía sobre las principales plataformas de cine colectivas.

El término “crowdsourcing” significa “colaboraciones voluntarias”; una convocatoria abierta a un grupo indeterminado de personas. En cine, refiere a un conjunto de prácticas y plataformas de distribución que dejan que la gente decida qué se va a ver, y dónde. Por su propia naturaleza, es un proceso complejo con muchas partes móviles, y no hay dos plataformas que aparezcan con exactamente la misma solución. Éstas son algunas de las principales.

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“Fat Kid Rules the World” (2012) debut del actor Matthew Lillard, beneficiada usuaria de la plataforma Tugg

TUGG: una de los más populares. Fundada por Pablo González y Nicolas Gonda (productor de “El Árbol de la Vida” (The Tree of Life – T. Malick – 2011), funciona con los estudios y los “indies”, para llevar películas al cine. Su modelo se inicia con lo que llaman un “promotor”. El proceso comienza cuando este promotor establece qué les gustaría para seleccionar una película determinada en un cine determinado. Estos promotores pueden ser cualquier persona, pero, en el caso de los independientes, suelen ser los mismos directores. Esto les proporciona un atractivo nivel de control sobre dónde y cuándo mostrar sus films. Una vez confirmada por Tugg la fecha y el lugar de pasada, se establece la venta de entradas, el promotor debe vender una cantidad mínima de tickets vía el sitio para hacer posible la proyección. Si no se llega a esa cantidad, se cancela el evento. Quizá debido a la popularidad de las plataformas de multifinanciamiento (“crowfunding”), Tugg tuvo mucho éxito organizando tours para films independientes importantes, trayéndole a los fans sus películas favoritas a sus cines cercanos. Las ventas de las entradas se dividen entre el cine y los realizadores, posterior al recupere de costos de Tugg, y a un porcentaje; y el promotor, que obtiene su 5% de la ganancia bruta.

GATHR: Creada por el director Scott Glosserman (“Behind the Mask” – 2006), es similar a Tugg en su modalidad. Un “capitán de película” toma el mismo rol que el promotor de Tugg, requiriendo una proyección de una película en un cine determinado. El capitán tiene la tarea de promover el evento para asegurar el objetivo de la venta de entradas. Una vez obtenido, se da luz verde y las transacciones con tarjeta de crédito se procesan para todos los asistentes. A diferencia de Tugg, Gathr ofrece la opción “campus screening”; una tarifa fija para instituciones educativas. El programador hace una compra de una sola vez (unos 300 – 500 dólares por proyección) y Gathr les manda el film en DVD.

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El documental “Marley” (Kevin Macdonald – 2012) ha tomado ventaja de la flexibilidad de un precio fijo educativo, según Gathr

OPENINDIE: Lanzada en 2010, fue la primer plataforma de su tipo. Fundada por Arin Crumley (“Four Eyed Monsters” – 2005) y Kieran Masterton, le proporciona a los directores independientes la oportunidad de demostrar la demanda geográfica de sus films en todo el mundo. Los fanáticos son alentados para pedir proyecciones en sus zonas. Esto se publica y cualquiera (cine, centro artístico o una persona) puede organizar un evento. La data recopilada por el sitio está disponible para que el director la exporte y haga lo que desee. Este sitio tiene un tratamiento menos estandarizado que los anteriores, lo que les permite a los realizadores especificar sus propios términos en la participación de los ingresos y pone al organizador en contacto directo con el director. Sin embargo, esto a su vez pone el énfasis sobre el cineasta para suministrar una copia adecuada de su película y para hacer frente a los problemas de procesamiento contractuales y el pago con el organizador de selección, lo que a veces puede ser difícil y consumir tiempo. Aunque esto puede cambiar, OpenIndie es actualmente una herramienta gratuita para los realizadores.

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El documental “Bidder 70” (Beth y George Gage – 2012), otra beneficiaria del servicio provisto por la plataforma Gathr

SIMPLE MACHINE: es una recién llegada a este espacio y presenta una propuesta ligeramente diferente. Creada por el realizador Nandan Rao y lanzada en el SXSW 2013, la plataforma hace foco en espacios alternativos: cafeterías, centros de arte, cines pop-up (temporarios, en lugares sorpresivos), etc. El objetivo de Simple Machine es convertirse en un mercado que reúna a lugares y directores de cine. A diferencia de algunas de las otras plataformas, no se involucra con el público o en la venta de entradas en este punto. Como en OpenIndie, esto corre por cuenta del lugar y el director. Los realizadores pueden decidir si quieren operar sobre una tarifa fija o una base de cuota de ingresos con el lugar. A cambio de su servicio, Simple Machine toma un 10% de los ingresos (incluyendo costos), 10% de descuento en lo alto de un precio fijo o el 5% de cada parte en una situación de cuota de ingresos.

Es importante recordar que ninguna de estas plataformas demanda exclusividad, no toman los derechos, ni impiden que el film se proyecte donde sea y cuando sea que se desee; los realizadores tienen libertad para probar las aguas con estos sitios sin estar atados a una salida.

FUENTE: FILMMAKER MAGAZINE