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2021-04-29

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FICCIÓN: THE FATHER, DE FLORIAN ZELLER: LA HORA MÁS OSCURA

La obra teatral del director francés que él mismo adaptó al cine es protagonizada por Anthony Hopkins, que ganó un Oscar por su interpretación.

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Anthony Hopkins en The Father (Florian Zeller – 2020): “Mi convicción desde el principio fue que el público es inteligente. No quería ofrecerles algo que fuera demasiado fácil para ellos; quería que la película fuera un poco como un rompecabezas en el que el espectador tiene que mover las piezas, probar diferentes combinaciones para comprender realmente lo que está pasando: ¿quién es este personaje que acaba de aparecer y que finge ser algo que no es? Y esa escena que pensé que venía antes, ¿no debería venir después? El espectador juega un papel activo en el desarrollo de la historia, porque creo que obtenemos un tipo especial de placer, como espectadores, al hacer algo más que simplemente sentarnos y mirar una historia que ya nos han contado. Lo que lo hace diferente es que ninguna de las combinaciones funciona y nunca funcionará porque siempre faltará una pieza en particular de este rompecabezas. Tanto es así que, en cierto punto, nuestro cerebro no tiene más remedio que soltarse, aceptar que no podemos entenderlo todo, y de repente sucede algo: llegamos a entender toda la historia en otro nivel más emocional. Es decir, a pesar de la complejidad de la narrativa, llegamos a un nivel casi extremo de sencillez, de pura emoción; un lugar que todos tenemos en común, donde resuenan el amor y el miedo”

Florian Zeller, novelista y dramaturgo francés galardonado al que el Times de Londres se refirió como “el dramaturgo más emocionante de nuestro tiempo”, ha pasado del escenario a la pantalla con la adaptación de su premiada producción, The Father. El aclamado drama ha ganado múltiples elogios a lo largo de la temporada de premios, y ha conseguido llevarse el Oscar al Mejor Guión Adaptado, así como también lo obtuvo Anthony Hopkins, con su exquisita interpretación de un hombre que va hundiéndose cada vez más en los laberintos oscuros de la mente. Lo acompaña en escena la siempre cumplidora Olivia Colman como su atribulada hija. La película se estrenó en esta época tan particular que el mundo entero está atravesando: “Es un año tan específico para el estreno de una obra. Hacer una película es la suma de tantas partes y tantos sueños, y el destino de eso es compartir la emoción con el público. Hasta ahora, todavía estoy esperando que todos lo vean.”

“La obra fue ideada en francés, en Francia, en 2012 y recorrió muchos países diferentes, principalmente gracias a Christopher Hampton, quien traduce mis obras en Inglaterra” cuenta Florian. “Así que ya había tenido la experiencia de trabajar con actores que hablaban un idioma diferente al mío, y resultaron ser aventuras memorables. La gente venía a vernos después de cada función para hablar y compartir sus propias historias. Me di cuenta de que había algo catártico para ellos. A veces, cuando atravesamos momentos difíciles o experimentamos un miedo verdadero, nos sentimos como si fuéramos los únicos que tenemos esos problemas. El arte también está ahí para recordarnos que somos parte de algo más grande que nosotros mismos, que todos estamos conectados con la humanidad en todo su dolor, que estamos conectados unos con otros y que podemos encontrar un verdadero consuelo en su realización. Fue ahí cuando sentí un deseo genuino y consciente de hacer una película, con el objetivo de acercarme lo más posible a esas emociones.”

Desde el principio, el director quiso que la estrella galesa le diera vida a su protagonista en la gran pantalla, al punto de cambiarle el nombre al personaje para ponerle el del actor: “Fue una obsesión, una convicción… la razón por la que quise hacer la película en inglés y no en francés. Para mí, es el mejor actor vivo. Sabía que no iba a ser un sueño fácil de cumplir siendo mi primer largometraje como director, pero hasta que alguien me dice que no es posible, actúo como si lo fuera. Decidí seguir mi instinto, y la razón por la que quería tanto que él estuviera en este proyecto fue porque estamos muy acostumbrados a que interprete personajes inteligentes, poderosos, y quería pensar cómo sería para él ser alguien que pierde el control. Porque The Father se trata de alguien que pierde el rumbo. Quería que el público también experimentara este doloroso proceso de perder a alguien tan familiar. La otra razón por la que acudí a él fue porque quería desafiarlo a explorar un nuevo territorio emocional. Unos días antes de filmar la película, se me acercó y me dijo: ‘Florian, ¿estás seguro de este nombre? Mi nombre y su fecha de nacimiento es mi fecha de nacimiento real. ¿Estás seguro de que es útil?’ Y dije: ‘Sí, realmente quiero que siga así’, porque pensé que podría ser como una puerta. Podría abrirse en cualquier momento durante el rodaje y dejar entrar sus propias emociones muy personales, y más precisamente, su propio sentimiento personal de mortalidad. Creo que fue muy valiente de su parte ir a este lugar vulnerable y frágil. Tiene 83 años y podría haber hecho lo que ya sabe, pero sigue siendo un artista y se está poniendo en riesgo, obligado a mirar su propia mortalidad.”

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Anthony Hopkins y Olivia Colman en The Father (Florian Zeller – 2020): “Cuando escribí el guión, dibujé el diseño del departamento; era como uno de los personajes principales de la historia. Sabía que sería parte de la narrativa y quería intentar hacer algo que no sea común, lo que significa que acá, el diseño de la escenografía no se trata solo de proporcionar un trasfondo a la historia, sino de usarla como una parte de la narrativa. Al principio, tenemos este piso. Es el piso de Anthony y no hay duda al respecto. Paso a paso, lo más sutil posible, siempre en segundo plano, las cosas van cambiando. Hay varias metamorfosis. Al principio, no podés notar qué es exactamente, pero solo tenés la sensación de que ha sucedido algo y no sabés qué. A veces, los muebles desaparecen o no son los mismos, a veces la proporción de la habitación no es la misma y, a veces, los colores son diferentes. Quería que sintieras que tal vez lo están engañando. No quería que el público, después de cinco minutos, pensara, ‘está bien, se trata de su perspectiva y yo estoy en su cabeza’. Solo quería que lo descubrieran, paso a paso, que simplemente se sientan como él”

Con respecto al tono de la película, Zeller expone: “Mi primera idea fue colocar a la audiencia en una posición única, que cuestionen todo lo que están presenciando. Quería que The Father no solo fuera una historia, sino también una experiencia, una experiencia sobre perder el rumbo. Como espectador, es como si estuvieras en la cabeza del personaje principal y no estuvieras completamente seguro de lo que está pasando. Hay muchas contradicciones en la narrativa y tenés que encontrar el camino correcto para averiguar el significado. Esto era muy importante para mí porque no quería que el público solo viera una historia que ya les habían contado.” Spoiler: hay un momento donde los actores que interpretan el entorno de Anthony se vuelven, literalmente, otros. Dice el director: “Esa idea ya estaba en la obra. Lo que no quería era contar esa historia desde afuera. Hay muchas películas que tratan sobre la demencia y, a menudo, se cuentan de la misma manera. Sabés dónde estás y hacia dónde te dirigís. Pueden ser conmovedoras o poderosas, pero creo que el cine es capaz de proporcionar una experiencia única de incertidumbre, y pensé que sería muy perturbador y extraño tener la misma comprensión que el personaje.”

El debut en la pantalla grande de Florian es más que auspicioso. Para él “mi vida ha consistido en escribir personajes y trabajar con actores, así que, en cierto modo, esto fue una continuación de algo que conocía. Pero igual estaba saltando a lo desconocido, y eso me entusiasmaba, aunque tenía que recordar que no estaba filmando una obra de teatro. Quería hacer una película. Realmente disfruté el proceso de adaptar la obra a una película. Al hacerlo, siempre recibís el consejo de filmar más escenas en exteriores, pero no quería hacer eso acá, quería que fuera más un estado mental. Como no quería hacer solo una obra filmada, busqué trabajar en la decoración y en la forma en que el desorden de un ser humano se podía transmitir visualmente, a través del departamento en particular, como si fuera uno de los personajes principales.”

Ver a Anthony en el final es desgarrador: “Sabíamos que era la escena más importante. Si no era tan buena como debía ser, sabíamos que toda la película no tenía sentido, en cierto modo. Sabíamos que era a donde teníamos que dirigirnos. Al principio no fue fácil, especialmente porque Anthony tuvo que volver a conectarse con algo secreto, algo muy personal, que es su propia mortalidad. No fue fácil de hacer. Después de varias tomas pidió más tiempo, se tomó un momento en su habitación, y cuando regresó vio unas gafas y eso le hizo pensar en su padre. Y luego pensó en una canción de cuna que le cantaba su madre, y de repente él era solo este nenito siendo transportado a través del tiempo, llorando para que su madre lo salvara. Fue tan poderoso. Filmamos la escena y, después de que grité ‘Corten’, todo el mundo estaba llorando en el set. Le he oído decir que fue fácil, pero eso se debe a que es muy humilde y muy británico.”

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El director Florian Zeller en el set de The Father (2020) junto a su protagonista Anthony (Anthony Hopkins): “Mi reacción inicial cuando leí el guion fue un ‘Sí’ inmediato. La misma reacción que tuve con El Silencio de los Inocentes (Silence of the Lambs – Jonathan Demme – 1991); fue uno de esos guiones que me hicieron pensar: ‘Tengo mucha suerte de que me ofrezcan esto’. Llamé a mi agente rápidamente y le dije: ‘Sí, me encantaría hacerlo” dice Hopkins, y continúa: “Recuerdo estar de pie junto a la cama de mi padre después de su muerte… mi madre estaba con él, con su cuerpo… Y recuerdo que pensé: ‘Sí, un día te va a pasar. Así es la vida’. Y cuando la muerte se te presenta en esos momentos … bueno, no tenemos control y no sabemos lo que viene. No tenemos forma de predecir nada. Y hay una gran libertad en eso, al darnos cuenta de que realmente somos impotentes. Entonces, para mí jugar esto, fue, por una parte, fácil y, de alguna manera, sí, me cambió la vida. Me hizo pensar aún más”

Olivia Colman estuvo nominada al Oscar por su rol de Anne, la hija de Anthony: “Siempre la he adorado. Es muy fácil trabajar con ella, es muy humilde y tiene una inteligencia emocional asombrosa. Cada vez que la ves, la amás, y era lo mismo en la pantalla. No se trata solo de la historia del padre, también se trata de la hija que enfrenta este doloroso dilema, tratando de hacer su mejor esfuerzo. Necesitaba que la audiencia sintiera una empatía inmediata con este personaje, y con Olivia Colman no es difícil de lograr porque es tan perfecta para eso. Anthony también es una leyenda para ella, así que estaba muy contenta por trabajar con él. Nunca se habían conocido, pero después de solo unos minutos estaban súper conectados, ella estaba enamorada de él. Realmente fue una experiencia mágica trabajar con ellos. Voy a recordar esta época con cariño y asombro y, ahora, todo lo que quiero hacer es filmar otra película.”

FUENTE: www.theaureview.com