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2021-03-04
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FICCIÓN: NOMADLAND, DE CHLOE ZHAO: LLEVAR LA VIDA A CUESTAS
El film dirigido por la realizadora nacida en China cuenta la historia de una mujer que elige vivir como nómada en una caravana, buscando trabajos temporarios.

Nomadland, la película, está basada en la novela Nomadland: Surviving America in the Twenty-First Century escrita por Jessica Bruder, y nos muestra un momento en la historia de Fern, una mujer que, tras el colapso económico de una empresa en una zona rural de Nevada, se embarca en un viaje hacia el Oeste americano viviendo como una nómada en una caravana, dispuesta a descubrir cómo es la vida en los márgenes de la sociedad convencional.
Explica Chloe, la directora nacida en Beijing, China, que pasó su adolescencia en el Reino Unido hasta que llegó a la Universidad de Nueva York: “Inicialmente era el mundo que Jessica había capturado. Era una época en Estados Unidos donde una forma de vida estaba desapareciendo rápidamente, y ella lo había capturado con un capítulo sobre Empire, Nevada, un capítulo sobre cuarcita, un capítulo sobre el almacén de Amazon. Realmente logró capturar un momento. Por lo que la construcción del mundo de su libro fue atractiva para mí. Al pensar en estos personajes únicos dentro de ese mundo visual, me di cuenta de que nunca había explorado el mundo desde la perspectiva de una persona mayor. Y también sentí la urgencia de eso. Decía mucho sobre un tiempo en este país que sentí que quería capturar antes de que desapareciera. Antes de que fuera demasiado tarde.” Y agrega: “Creo que hay un presentimiento hacia el tipo de historias que nos atraen. Si paso por una pequeña ciudad en Nebraska que tiene una población de 18 personas, que solía ser una ciudad ferroviaria popular hasta que el ferrocarril se detuvo, todo lo que quiero hacer es tratar de averiguar con esas personas cómo querrían ser recordadas, si su ciudad desapareciera por completo. Ese impulso todavía me guía. Como narradores, estamos en el negocio, de todos modos, de registrar cosas; de registrar tiempo y registrar personas. Y, a mí me interesan aquellas cosas que están a punto de desaparecer, como la ciudad de Empire, de donde sale Fern. Quizás ahí es donde entra el romanticismo, porque no me meto pensando que quiero examinar un tema o hacer una declaración; siempre trato de mirar desde la perspectiva de alguien que ama un lugar como este y esta forma de vida. Lo mismo sucedió con Brady con los caballos, siendo un vaquero en The Rider (2017, su segundo largometraje)”

Las películas de Zhao suelen mezclar ficción con gente real. ¿Cómo es manejarse con un guion en esas circunstancias?: “Al mismo tiempo que trato de averiguar quién es Fern, basándome en las historias del libro, también tratamos de averiguar cuál de los nómadas puede estar en la película, quién quiere estar en la película, y como haremos con las locaciones. Todo sucede simultáneamente, porque una vez que conocemos a alguien como Swankie, nos damos cuenta de que tiene que estar en el film, y eso informa el viaje que va a emprender Fern. Finalmente, dibujé un mapa del viaje de Fern, que los productores pudieron usar para trabajar en la película; los lugares a los que viajaremos, las ciudades que visitará la protagonista. Sabíamos que queríamos cubrir casi todos los paisajes del oeste americano. Los únicos que realmente no cubrimos fueron los cañones y tal vez las Montañas Rocosas.”
A pesar de haber crecido en China, la directora ha explorado en sus historias mucho de lo americano: “Me mudé a Estados Unidos para el último año de la escuela secundaria, y cuando llegué, era la cultura pop, porque eso es a lo que estuve expuesta en China. En realidad, era música más que películas. Aterricé en el centro de Los Ángeles en 1999 con muy poca comprensión de cómo funcionaba Estados Unidos, y definitivamente obtuve bastante; más de lo que podía manejar (risas). Simplemente no entendía las relaciones entre personas, raza, identidad, clase. Tantas cosas. Entonces, me sumergí a full para mi último año de escuela secundaria, y luego cuatro años en la universidad estudiando política estadounidense. Ese fue mi enfoque. Vengo de un pueblo que estaba muy estacionario y construyó una nación que solo abrió sus puertas recientemente porque era muy autosuficiente. Siempre bromeo diciendo que soy descendiente de agricultores de arroz, y en el cultivo de arroz, cultivás la tierra una y otra vez en un solo lugar, y luego me encontré haciendo películas sobre personas que prefieren ser cazadores-recolectores o ganaderos y mudarse un montón. En Estados Unidos, gracias al sistema de carreteras, la sociedad se basa en el movimiento. Y creo que es algo que no experimentaste cuando eras joven y que querés intentar comprender. Es una curiosidad.” Probablemente, el hecho de ser una ‘outsider’ le haya provisto un punto de vista muy particular de la cultura yanqui: “Creo que así es como hacés películas. Podés hacer películas desde tu interior y sacarlas afuera o salir al mundo y traértelas. Así que, por necesidad, sí, me estoy metiendo en una comunidad que no es la mía. Y tenés que esforzarte más para ponerte en su lugar y descubrir… ¿cómo ven una puesta de sol? Porque la forma en que veo una puesta de sol es muy diferente. Las decisiones que tomes, en el guion, en la edición, en la música, deben ser informadas tratando de capturar una verdad auténtica y emocional que estas personas sienten en estos momentos de sus vidas. Es decir, no es mi propia verdad, tal vez solo instintivamente empiezo con más reverencia por comprender a una persona en ese mundo, que en lugar de imponerme sobre lo que debería ser un personaje. La identidad me fascina. Cuando mirás a los jóvenes en Estados Unidos, los ves adoptando estas identidades culturales. Un vaquero. Un miembro de una pandilla. Y especialmente con los chicos en el corazón del país, creo que hay una situación de pecera allí que sentí cuando era joven también, al crecer en China. Sabía lo que había afuera, pero no podía irme del todo. Entonces, cuando se cubre la pecera, esa es una historia, pero cuando la destapás, cuando Internet y las redes sociales entran en juego, algo le sucede a la generación más joven en la que tienen que definirse a sí mismos más allá de: ‘Soy el hijo de un minero de carbón’. Ya no es suficiente y empiezan a cuestionarse quiénes son. También creo que todos los países del mundo se están volviendo más nacionalistas a medida que el mundo se encoge. Es importante mantener algún tipo de identidad, especialmente para un país joven como Estados Unidos. Esa necesidad de sentirse estadounidense es muy fuerte para mucha gente.” ¿Y cuál será el futuro de una ciudad como Empire?: “Bueno, en realidad, Empire está regresando. Incluso cuando estábamos filmando allí fue difícil porque todo volvió a funcionar. Se hizo cargo una empresa más innovadora, que realizaba un tipo diferente de minería. Y no es un gran nacional como United States Gypsum. Eso se ve en los pueblos pequeños de todo el mundo. Murieron muchos negocios. Viajo a pequeños pueblos de Colorado y, de repente, aparece una panadería artesanal sin gluten hipster en medio de la nada. O una pequeña galería o algo así. Es realmente interesante.” Zhao continúa: “Creo que, en realidad, la pregunta aún más importante es, ¿en qué está tratando de encajar esta gente? Si en lo que están tratando de encajar es en nosotros, en cómo vivimos en las grandes ciudades, ¿hay algún problema con lo que estamos haciendo? Creo que todos tenemos que volver al medio, y no solo políticamente, porque hemos ido demasiado rápido con lo que les estamos haciendo a los animales, a nuestro planeta y a nosotros mismos. Hay más suicidios en las grandes ciudades que nunca en la historia de la humanidad. Los países más desarrollados tecnológicamente suelen tener las personas menos felices. Y creo que la respuesta podría no ser que simplemente encajen en esta velocidad a la que vamos todos, sino que todos reduzcamos un poco. Como soy pesimista al respecto, no creo que podamos frenar. Pero deberíamos intentar pensar en eso al menos.”

Tal vez los nómades tengan respuestas a esto: “Leí que Warren Buffett todavía vive en la casa que compró por 31,500 dólares en 1958. La razón por la que lo menciono es porque no creo que la economía capitalista pueda desacelerarse, porque si va como está, necesita que la gente quiera cosas para seguir. Y en el momento en que la gente deje de querer cosas, se derrumbará, y entonces todo el mundo se volverá loco. ‘Me voy a morir de hambre’, ¿no? Pero la verdad es que nunca podés ser realmente feliz, porque la felicidad no es una cosa fundamental. La felicidad es cuando tus expectativas se cumplen con la realidad. Si tu expectativa es alimentada constantemente por la economía capitalista para su propia supervivencia, que siempre necesita más, entonces nunca podrás estar tan satisfecho como lo estaba el granjero medieval con su pedazo de pan. Creo que lo que los nómadas están explorando es la idea de hacer que su nivel de satisfacción con su expectativa de lo que necesitan para ser felices esté a un nivel mínimo. Para que, no importa lo que pase con el mundo exterior, o cuánto se les quite, estarán felices con ese pedazo de pan. Fuimos tan lejos, tan rápido, que creo que hizo que todos dijeran: ‘Esperá, no estamos contentos. Nos estamos matando’. Entonces, la gente está comenzando a abandonar y decir: ‘Eso no funciona, ¿y si yo …?’ Warren Buffett vive así; no importa si mañana pierde todo, ya está contento con esa casa de 31,500 dólares. Y esto puede ser un poco estoico o budista, pero así es ahora. Las personas que definen su felicidad basándose en cosas que no son realmente reales están perdidas en medio de esta pandemia, a diferencia de las personas que están felices con lo que tienen.”







