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2020-04-01
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SERIES: MR. ROBOT, DE SAM ESMAIL: EL MUNDO CONTRA MÍ
El atribulado y fascinante viaje de Elliot, el hacker al que da vida Rami Malek en la serie emitida por Amazon llegó a su fin tras cuatro vibrantes temporadas.

El estadounidense Sam Esmail debutó como director en la pantalla grande con la comedia romántica Comet (2014) y luego ofreció a la audiencia su particular creación televisiva Mr. Robot. Cuando se estrenó en 2015, la serie ya estaba muy por delante de la curva. Su crítica frontal del capitalismo tecnocrático y su enfoque en la política revolucionaria, sin mencionar su descripción de una población ideológicamente dividida que lucha con los caprichos de un líder megalomaníaco, se fue haciendo cada vez más oportuna a medida que la serie progresaba. Sin embargo, en el fondo, Mr. Robot se refería a algo mucho más simple: un joven con problemas mentales llamado Elliot (Rami Malek, rol por el cual ganó un Emmy), luchando con un mundo cambiante mientras aprendía a reconciliar su personalidad dividida. Su retórica hacktivista y las violentas consecuencias de las acciones de su movimiento se filtran a través de esta lucha interna por tratar de conectarse con las personas más cercanas a él. Ahora, después de cuatro temporadas y muchos giros y vueltas en el camino, el viaje de Elliot finalmente llegó a su fin.
Esmail cuenta: “Sabía cuál era el final cuando comencé el programa, porque originalmente lo escribí como una película. Mantuvimos ese final intacto durante las últimas tres temporadas, por lo que los dos episodios finales estaban formados por completo. Al comenzar la cuarta temporada, estábamos armando el arco, donde nos encontramos en la relación entre Elliot y Mr. Robot, ese era generalmente nuestro punto de partida. Estábamos moviéndonos en círculos, así que detuve la conversación y dije: ‘Pongamos los dos episodios que ya tenemos armados en la pared. ¿Cuánta historia nos queda?’ Y así es como llegamos a este último grupo de capítulos. Lo que no quería hacer era comenzar a irme por la tangente. Solo quería concentrarme en ese final.”

Como todos sabemos, Elliot siempre mostró tener una relación muy particular con su padre, interpretado por Christian Slater, productor de la serie también. Y esa relación ha ido evolucionando a lo largo del show: “Sus etapas están bastante definidas. La primera temporada fue un despertar; Elliot llegó a un acuerdo con el hecho de que había estado fantaseando con su padre muerto como otra personalidad dentro de él. La segunda temporada es la resistencia incondicional. Elliot estaba desesperado por terminar con esto, por tratar esta enfermedad con un ataque de fuerza contundente, por tratar de quitarlo de su existencia. Entonces eso culmina en la tercera temporada, que es esta desintegración total entre los dos. Fue capaz de sacarlo, pero no de su existencia, solo de su propia conciencia, por lo que literalmente está luchando consigo mismo de forma aislada. Esta cuarta temporada es lo contrario. La palabra clave ahora es integración. Elliot comienza a darse cuenta de que hay mucho de quién es en Mr. Robot y viceversa. Entonces, Elliot y Mr. Robot comienzan a superponerse y trabajar juntos. Tenemos una psicóloga consultora en la sala de guionistas y seguimos el modelo de cómo trata a las personas con este trastorno (trastorno de identidad disociativo). Es un poco como las siete etapas del duelo, donde hay negación, y luego hay negociaciones, y ahora estamos en la etapa de aceptación, donde Elliot intentará reconciliarse con este trastorno y lo que realmente significa.” Y agrega: “Estamos empezando a ver a los dos fusionarse en una sola persona porque, de hecho, lo son. La cuarta temporada comienza con el violento asesinato de Angela (Portia Doubleday), y Elliot se ha desquiciado de alguna manera. Quiere vengarse. Será como era Mr. Robot en la primera temporada. Por supuesto, durante las últimas tres temporadas, ha visto las consecuencias de esa agresión, por lo que ahora ha dado un paso atrás y se ha vuelto más como Elliot. De una manera extraña, se han intercambiado.”
Rami Malek no era tan conocido cuando se calzó la capucha de Elliot por primera vez, y obviamente, no había interpretado a Freddie Mercury ni ganado un Oscar por ese rol. En cuanto a su encarnación del sufrido hacker, Sam manifiesta: “Lo que pasa con Elliot es que puede ser desagradable. Está muy enojado con el mundo. Él nombra a su grupo de hackers ‘Fuck Society’. Es muy delicado para un miembro de la audiencia ver a un personaje así, semana tras semana, y poder apoyarlo. Lo que Rami me permitió hacer como guionista y director es que, sin importar cuán difícil se volviera Elliot, o cuán inaccesible lo escribiera, o cuán cerrado necesitara estar, él encontraba una manera de agregar esa vulnerabilidad. El regalo que me da Rami es que él repasa la trama. La trama está diseñada para que estos personajes se conecten con vos. La experiencia emocional es todo lo que buscás. Y debido a que Mr. Robot puede complicarse, Rami tiene el don de poder basarlo, traerlo a tierra. Quiero decir, estamos hablando de algunas maquinaciones de tramas realmente bizantinas. Estamos dentro de la cabeza del tipo. Ni siquiera sabemos qué es real o qué es fantasía, y Rami siempre pudo caminar por la cuerda floja y hacernos estar con él, aún si entendemos o no lo que sucede a su alrededor. No puedo imaginar que el programa funcione en absoluto sin eso.”

En esta temporada final, hay momentos donde pareciera que se estableciera una suerte de tregua negociada entre él y su alter ego: “Esa es la idea. Esto es algo real con el trastorno de identidad disociativo; el viaje es unir a estas personalidades dispares. Es una excelente manera de contar una historia sobre el autodescubrimiento de una persona o el descubrimiento de su propia identidad. Podemos dramatizar eso porque una persona que sufre esta enfermedad, se siente como si fuera personas diferentes. Pudimos convertir el drama entre un joven y su padre muerto de esta manera realmente interesante que en realidad es una piedra de toque de una enfermedad mental real. Quisimos manejarlo con mucho respeto, pero en última instancia, el programa nunca ha rehuido el hecho de que se trata de una enfermedad mental y que esta persona está pasando por una experiencia traumática real.”
La temporada utiliza la Navidad como fondo, lo cual tiene un significado especial para Esmail: “Es algo habitual en la TV británica hacer estos especiales de Navidad. Cuando solía ver las series británicas The Office y Extras, encontré sus dos especiales navideños muy conmovedores. Eran básicamente pequeñas películas. Cada uno de ellos dura aproximadamente un par de horas y era la despedida de la serie. Tenía esta melancolía interesante sin ser demasiado sombrío o pesimista. No era demasiado sentimental, pero había algo muy conmovedor. La Navidad siempre es así para mí. Es un momento para tratar de conectarte con los miembros de tu familia o amigos, y es un momento para reunirte con las personas que amás. También es un momento en el que tendés a ser autorreflexivo sobre el año pasado. Por todas esas razones, el tono se sentía adecuado para terminar el programa. Hay algo sobre la Navidad que fue capaz de capturar lo que queríamos que fuera el final.”







