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2017-10-31

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SERIES: BIG LITTLE LIES, DE JEAN-MARC VALLÉE: SIN LUGAR PARA LAS DÉBILES

La historia en siete episodios que desnuda las vidas aparentemente perfectas de tres mujeres se llevó todos los Emmys de la temporada.

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Big Little Lies (Jean-Marc Vallée – 2017) y sus protagonistas: Nicole Kidman, Reese Witherspoon y Shailene Woodley. La serie de HBO está basada en la novela homónima de la escritora australiana Liane Moriarty que no continúa, aunque su éxito en la pequeña pantalla parece que pide más.

El canadiense Jean-Marc Vallée (director de Dallas Buyers Club – 2013 – por la cual obtuvo una nominación al Oscar como editor además de darle la oportunidad a Matthew McConaughey de consagrarse como actor serio) trabajó con Reese Whitherspoon en la premiada Alma Salvaje (Wild – 2014) con reconocimientos varios. Tras la casi desapercibida Demolition (2015) con Jake Gyllenhaal y Naomi Watts, se volcó al mundo de las series o miniseries, primero con Sharp Objects (con Amy Adams) y luego con Big Little Lies, ambas estrenadas este año.

“Reese Witherspoon cambió mi vida, me hizo un hombre cansado. Y el más feliz. Sí, Reese me invitó a dirigir, y hablamos. Sabían que yo estaba comprometido a hacer Sharp Objects el próximo año, y no estaba listo. Estaba comprometido a hacer todo el asunto. Estaba muy metido, y no quería hacer dos cosas tan pegadas” comienza contando Vallée. “Le dije: ‘Bueno, me encanta el material’. Reaccioné a los guiones que me enviaron escritos por David E. Kelley (creador de cuantiosos proyectos seriados como Boston Public -2005- o Mr Mercedes -2016); eran los tres primeros, creo. Le dije: ‘Sí, tal vez haré uno o dos, o el primero y el último, pero no, no voy a hacer todo. Es una locura’. Ella dijo, ‘Está bien, está bien. Hagámoslo. Comencemos este show juntos’. Cuando empecé con la preproducción y el casting, ella dijo: ‘¿Seguro que no querés hacer todo? Te voy a extrañar. Se está complicando encontrar otros directores’. Entonces me di cuenta de que era un poco difícil, también, dejar de lado todos estos personajes y el material, y dije, ‘Bueno, es una serie de televisión limitada. Está destinado a ser ocho episodios. Entonces David Kelley dijo: ‘Solo tengo material para siete’, y le dije: ‘Cortá un episodio y dirijo todo. Bien, voy a intentarlo’. No quería abandonarlos, así que volví.”

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El director Jean-Marc Vallée eufórico con su premio Emmy por Big Little Lies (2017): “Soy como el público; me gustan estas chicas y todos los demás… Sería genial reunir el equipo para una segunda temporada”.

Jean-Marc continúa: “Cuando me preguntan, ‘Cuál fue tu transición a la televisión?’ contesto: ‘¿De qué estás hablando? No hay transición a la televisión. Es lo mismo’. Yo pienso en esto como una larga película; es otro proyecto, pero no para la gran pantalla, sino para HBO. Pero lo hago como si fuera para la gran pantalla. Todavía tengo este deseo de dar un buen show para la gran pantalla. Hoy en día, la gente tiene pantallas más grandes en sus hogares, y nosotros tenemos el estreno en un cine, así que estas ganas y el deseo de crear un buen show para la pantalla todavía está allí. No ha cambiado, la manera en que encuadramos, la forma en que usamos la música y el silencio.”

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Además de Nicole, Reese y Shailene, se destacan los personajes de Laura Dern y Zoe Kravitz, fundamentales en la trama de Big Little Lies (Jean-Marc Vallée – 2017) en la que los niños son clave para desencadenarla. Dice el director: “Servimos este hermoso proyecto sabiendo que el foco estaba en los personajes femeninos; era su viaje, su historia. Sí, los hombres están allí, son importantes, pero en realidad no se trata de ellos. Reese y Nicole vinieron a mí, no fueron a una directora, y le pidieron a David (Kelley) que la escriba. No dijeron, ‘Solo estamos trabajando con mujeres’. Dijeron: ‘Amamos a estos dos caballeros y les vamos a pedir que lo hagan con nosotros’. Este es mi segundo proyecto femenino. La gente dice que tengo un lado femenino que es muy fuerte. Creo que eso puede ser cierto”.

Vallée, quien obtuvo un Emmy como director por la serie, explica: “La idea principal fue usar cinco actrices fuertes que retratarían cinco personajes femeninos fuertes. La razón por la que Reese me llamó es porque he trabajado con ella antes, y conservo eso. Ha habido una misión. Había una intención de la compañía de Reese (Pacific Standard) para traer a la pantalla proyectos que presenten personajes femeninos inteligentes y fuertes, sean o no buenos. Lo respeto, y me alegra ser parte de ese viaje. Están todas estas ideas y temas, y luego hay una historia, con estas mujeres y sus esposos, y con los niños, la familia y las relaciones. ¿Cómo es criar chicos, estar en una relación y tener hijos en este momento de sus vidas? Tengo 54 años, así que he pasado por eso. Mis hijos son mayores ahora, pero es un territorio conocido y he estado ahí. Mis hijos fueron a la escuela privada, y yo era uno de los padres de fútbol. Yo era el entrenador en el campo de juego; vi la competencia entre padres y toda esa mierda. Y da reírse de eso, contar una historia que resuene para la mayoría de nosotros y reírnos de ella, porque hay mucha comedia. David es muy divertido y muy listo con su forma de escribir, escribiendo estos personajes y sus diálogos, y Reese tiene este instinto – incluso con la comedia, ella es tan fuerte, tan buena. Sin embargo, cuando es hora de ser dramático, ella también lo hace. Es increíble. Puedo hablar sobre temas e ideas, pero es el paquete completo lo que me hizo entrar. La pequeña Chloe (Darby Camp) ya estaba allí [en el guión], pero la convertí en una freak de la música. Se supone que no conocés música como esa cuando tenés seis y siete años. Imposible: excepto cuando sos un freak, un prodigio.”

Con respecto al uso de la música en la serie, Vallée manifiesta: “Dejamos que la historia se desarrolle, al igual que en la vida: hay música en la vida. Los personajes escuchan música: si querés tener una sensación de realidad, así es como quiero crear y contar historias. Pongo música en el centro de sus historias: escuchan música, ya sea Chloe o Madeline (Reese Witherspoon) en su auto, sola. Es parte de lo que hacemos. Escuchamos música y nos hace pensar, nos hace soñar, nos hace pensar en el pasado. Así es como sirvió la música. Siempre que hay música, suena en algún lugar de un auto. A veces, engaño. Lo uso con una escena anterior, o en la escena posterior, pero la mayoría de las veces es música en escena. Está mezclada para que parezca que proviene de parlantes baratos del coche, o mejores parlantes de un living, o en un restaurante. No está mezclado en la forma en que proviene del cineasta. Se trata de otra cosa. Crea un sentido de realidad. Simplemente seguís estos personajes. A través de los años como realizador, desarrollás un lenguaje cinematográfico, y lo encontrás de una película a otra. Se convierte en algo de lo que sos consciente, y luego podés hablar de eso. No es la primera vez que lo hago.”

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Big Little Lies (Jean-Marc Vallée – 2017): Nicole Kidman (Celeste) y Alexander Skarsgard (Perry) parecen una pareja perfecta. Pero tal vez se trate de una mentira… La actriz australiana ganó un Emmy por su interpretación (al igual que el actor sueco) y expresó: “Pusimos el foco en la violencia doméstica. Una enfermedad complicada e insidiosa que está mucho más presente en nuestras vidas de lo que muchos quisiéramos creer. Está rodeada de vergüenza y secretismo y por eso, al reconocerme con este premio, el foco se hizo más grande”.

Sobre cómo fue trabajar las escenas de violencia con Nicole Kidman, el director cuenta que “no estoy seguro de que sea diferente con Nicole o Reese o Laura (Dern). Por supuesto, representan a diferentes personajes. Sí, hubo una diferencia en cómo hablamos y qué decimos. Pero la forma de filmar no es diferente de Nicole a Reese y Shailene (Woodley). Es tratar de crear un espacio de libertad en el set, donde te deshacés de la técnica y del equipo. Sólo quedaban el camarógrafo, el foquista, el microfonista, los actores y yo. A veces, el tipo del boom no estaba allí, y usábamos micrófonos pequeños en la ropa. Usan el espacio y empiezo a filmar sus ensayos. A veces funciona, a veces es una mierda. Pueden ir a donde quieran. No hay marca, no hay punto, no hay bandera que bloquee la luz. No hay reflector que refleje la luz. Les encanta eso. Usamos luz disponible, incluso de noche. El diseñador de producción ayudó al DF con lámparas prácticas. Elegimos la locación dependiendo de cómo podemos usarla con luz natural. La forma de filmar es una forma de trabajar con los actores. Se adaptaba y era ser creativo en el lugar, donde reaccionamos el uno al otro. Si la cámara estaba ahí, comenzaban a hacer lo suyo. Entonces, veía algo y decía, ‘No voy a poner la cámara ahí, ¿por qué no te acercás y hacemos tu primer plano al mismo tiempo?’. Intento no interferir, trato de hablar tan poco como sea posible. Siempre mantengo la misma lente el 90 por ciento de las veces, una lente de 35 milímetros. Esto es lo primero que hacía con este tipo de material, con Nicole y Alex (Skarsgård), con la sexualidad ruda y la violencia y el abuso, cuando fueron lo suficientemente valientes como para salir y hacerlo. Cuando era demasiado violento, tenía un doble. El doble lo hacía primero y Nicole miraba. Luego, lo hacía. La idea es no cortar y mantener la cámara rodando, no diseñar la cosa, y luego te das cuenta de que estás conmovido, y que es difícil de ver, y funciona. Aún no hiciste ningún corte, no pusiste tu música, y ya es poderosa. Por ejemplo, ella está preparando el departamento nuevo, para sus hijos y para ella. Acaba de ser golpeada a la mañana. Decidimos mostrarlo con flashes rápidos: está preparando el lugar y recordando lo que sucedió. Es mejor ver apenas la violencia que permanecer allí y verla durante 30 segundos. Si apenas lo mostrás, pero mostrás la parte que es dura, el recuerdo es casi más fuerte que una toma de 30 segundos.”

Jean-Marc Vallée no sólo dirigió la serie completa, sino que también se involucró en la producción: “No sé hacerlo de otra manera. Así es como dirijo películas. Estoy ahí y reviso a mi bebé. Quiero estar allí y si querés decime que soy un loco del control, pero estoy ahí siempre. Quiero compartir, y comunicar lo que veo, lo que escucho y este enfoque con mis colaboradores. Así es como aprendí a hacerlo, y esto es lo que amo hacer. Después de estar en el set, voy a edición, y sigo.”

FUENTE: www.deadline.com