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2017-07-18
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CINE: GEORGE ROMERO (1940-2017): LA ORFANDAD DE LOS MUERTOS VIVOS
El padre de todos y cada uno de los zombies ha partido, pero su legado continúa entre nosotros, más vivo que nunca.

1932. Los hermanos Victor y Edward Halperin, dueños de una productora de cine, repararon en una obra estrenada en Broadway llamada Zombie – la cual duró sólo 21 representaciones – y decidieron hacer una película basada en ella (acusaciones de plagio de por medio) a la que titularon White Zombie. Bela Lugosi la protagonizaba, y quedó catalogada como la primera película de zombies de la historia. A lo largo de los años que siguieron, se sucedieron más films que retrataban a estos seres terroríficos, con menor y mayor éxito.
Pero lo mejor estaba por llegar.
1968. En el interior de una granja en las afueras de Pensilvania, un grupo de personas se refugia de lo que parece ser una plaga feroz, capaz de volver a la vida a los muertos, convirtiéndolos en seres abominables sedientos de carne humana. La película se llamaba La Noche de los Muertos Vivos (Night of the Living Dead) y la protagonizaba un actor de color, Duane Jones. Por aquella época, elegir a un actor negro como protagonista donde el resto de los personajes eran blancos, se consideraba algo bastante controvertido. Sin embargo, ante la polémica, el director de la película, declaró que “simplemente Jones hizo la mejor audición para el papel”.
El director se llamaba George Andrew Romero. Harto de rodar y comerciales y trabajar en televisión, decidió llevar a cabo este proyecto, con un presupuesto de 114.000 dólares.
La popularidad del subgénero zombie acababa de nacer.

Decía George, en una entrevista: “Cuando hicimos la película, pensé que estábamos hablando de la falta de comunicación – personas que, incluso cuando se enfrentan a situaciones imposibles e improbables, todavía discuten entre sí sobre cosas pequeñas en lugar de enfrentar el problema. Me parece que esto todavía está sucediendo hoy. Eso es lo que realmente me importa. Entonces, de repente, accidentalmente se convirtió en una película racial debido al personaje de Duane Jones. No hay nada en el diálogo ni en ningún otro lugar que diga que esta película trata sobre las razas, pero eso es lo que la hizo importante, supongo. Tampoco respondía a una cuestión política. Puedo ver por qué parecía así, aunque no lo comparto. Tal vez sea porque no puedo borrar las cosas que había en nuestras mentes cuando estábamos haciendo la película. Olvidate de la raza. Se trataba de personas atrapadas en una situación donde el mundo está cambiando fuera. Claramente, estaba ocurriendo un cambio sustancial, y estos tipos seguían discutiendo sobre subir escaleras, bajarlas, bla, bla, bla. Eso es todo lo que veo en él.” Y continúa: “Era la idea de la unidad familiar. Todo se estaba cayendo a pedazos. En aquel entonces, en 1968, todo era sospechoso: familia, gobierno y, obviamente, la unidad familiar en la película se derrumba por completo. En eso nos enfocamos. El mensaje es, ‘Hey, ¿no podemos simplemente llevarnos bien?’ Si se juntaran, estarían bien. En esa medida, eso es exactamente lo que está sucediendo ahora en los Estados Unidos. Está dividida en dos. Si sos republicano, no podés votar de esta manera, y si sos un demócrata no podés votar de esa manera. Es basura, solo basura.”

Además de ser su ópera prima, La Noche de los Muertos Vivos es la primera película realizada por George A. Romero con esta temática, formando parte de una larga saga: El Amanecer de los Muertos (Dawn of the Dead – 1978), El Día de los Muertos (Day of the Dead – 1985), Tierra de los Muertos (Land of the Dead – 2005), El Diario de los Muertos (Diary of the Dead – 2007) y La Reencarnación de los Muertos (Survival of the Dead – 2009).

Analiza George: “No creo que puedas hacer La Noche de los Muertos Vivos ahora. Ciertamente no podés estrenarla. Tiene que estar en momento adecuado. En cierto sentido, así fue. Pensé que El Amanecer de los Muertos era un tortazo en la cara de los consumidores, pero la gente dice que hay este mensaje subyacente de anti-consumismo en ella. Creo que es muy directa. La única manera de hacer una película como esta es ocultar el mensaje – a menos que sea un mensaje que es actualmente aceptable. No puedes lanzar una idea de la manera en la que lo hice. No sería financiado. Sé que hay muchos modelos de financiación hoy, pero soy un viejo pegado a las tradiciones y si ninguna de las personas tradicionales quiere darme el dinero para hacer una película, entonces tal vez hay una razón para eso. Nunca va a ir a ninguna parte.”
En la actualidad, los zombies disfrutan de una popularidad inusitada entre el público; sin embargo, Romero no se alegraba mucho con esto: “Por culpa de Guerra Mundial Z (World War Z – Marc Forster – 2013) y (la serie) The Walking Dead, no puedo conseguir financiación para una película de zombies pequeña y modesta con intenciones sociopolíticas. Mi truco era vendérselas a los productores con el pretexto del terror, y gracias a eso podía esconder una moraleja en el guión. Pero, ahora, eso no es posible. En cuanto mencionás la palabra ‘zombie’, la respuesta es: ‘¡Oye, que Brad Pitt pagó 400 millones de dólares para hacer eso!”.
De acuerdo con la explicación de Romero, el desembarco de los grandes estudios pone en apuros a las pequeñas producciones de terror, habitualmente patrimonio de las productoras independientes y de los directores acostumbrados a trabajar con presupuestos acotados. “En 2007, El Diario de los Muertos había tenido beneficios, y yo estaba confiado por culpa de eso. Uno de los productores dijo ‘¡Hagamos otra más, y rápido!”. Tras haber encontrado un tema para su película, y de haber tomado la decisión de rodarlo como un western, llegaron los walkers: “Entonces se estrenó The Walking Dead, con lo que rodar una película de zombies con sustancia se volvió imposible: tenía que ser sólo muertos vivientes sembrando el caos, y ese no es mi tema”.
FUENTE: cinemania.elmundo.es | blogs.libertaddigital.com | www.elpais.com | www.rogerebert.com