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2017-03-09
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FICCIÓN: “LUZ DE LUNA”, DE BARRY JENKINS: AZUL ES EL COLOR MÁS CÁLIDO
La flamante ganadora del Oscar a Mejor Película de 2016 refleja con potente intensidad visual un relato profundo sobre el despertar y la búsqueda de identidad.

“Moonlight” es una historia en tres partes sobre el despertar a la madurez o “coming of age”, como se conoce este género habitualmente, que cuenta la historia de Chiron, un chico negro y gay creciendo en un barrio pobre de Miami. Aunque está basada en la obra teatral de Tarell Alvin McCraney In Moonlight Black Boys Look Blue, el director Barry Jenkins admite que la historia tiene una resonancia personal muy fuerte para él. Sobre todo, el personaje de Paula, la madre soltera adicta al crack –interpretada por Naomie Harris en la película- quien es muy similar a la propia madre de Jenkins.
“Yo crecí a una cuadra del departamento que usamos en la película. Y allí estaban algunas de esas voces, y la forma en que la piel de la gente siempre brilla, así que le dijimos al tipo de maquillaje: no uses polvo, necesitamos brillo. Pero lo más notable es el personaje de la madre. Tarell McCraney escribió el material original, unas 40, 45 páginas no lineales. Saltaba hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, como a medio camino entre la pantalla y el escenario. Y cuando lo leí inmediatamente pensé: esto es una película. No sabía de donde era Tarell, pero resultó que ambos crecimos literalmente a una cuadra de distancia. Fuimos a la misma escuela primaria, y tanto su mamá como la mía vivieron esa horrible adicción al crack y a la cocaína. Y no hay una escena que no me haya pasado a mí o a Tarell. Se trata de hablar de cosas de las que siempre he querido hablar. Y fue liberador porque en verdad es muy difícil hacer una autobiografía, poner toda tu mierda en la pantalla”.

“Había una escena en la que Naomie como Paula se encuentra con Chiron en el patio, justo antes de que ella le quite el dinero de sus bolsillos”, dice Jenkins, describiendo un momento incómodo en el que Paula roba el dinero de su hijo para alimentar su hábito de drogas. “Recuerdo haber filmado esa escena y pensar que debido a que esto era tan personal para mí, yo estaba sintiendo cosas como un ser humano que había vivido esto pero la audiencia no, y que la cámara no lo estaba transmitiendo”. Entonces, con el fin de asegurar que el público sintiera la fuerza emocional plena del sentido de traición experimentado por el niño, Jenkins rodó la escena desde el punto de vista del chico, para que los espectadores tuvieran la sensación de estar mirando directamente a los ojos de la madre cuando ella hablaba a cámara. Y ya más adelante en la historia, “también pensé que era muy importante que la audiencia mirara directamente a los ojos a un hombre que está pensando de manera muy sensual en otro hombre.”

La obra original de McCraney fue inspirada por su relación con un vendedor de drogas local quien, cuando aún era un chico, lo tomó bajo su ala, actuando como una especie de padre sustituto. “A causa de ser alguien que existía en la vida de Tarell, él nunca fue un traficante de drogas. Siempre fue un ser humano de carne y hueso”, explica Jenkins. En la mayoría de las películas, agrega, un narcotraficante negro es “un traficante de drogas negro”. El punto sobre Moonlight es que vemos otros lados del personaje y otras partes de su vida. “Para mí, el tráfico de drogas es algo que un hombre, este hombre, hace. No es la totalidad de quién es.”
La película fue filmada en Miami, a la cual Jenkins se refiere como un personaje más en la historia: “Su esencia, su atmósfera, su espiritualidad, todo tenía que estar ahí. No podía estar en otro lado. Habría sido un film diferente si no se hubiera rodado allí. En Miami, a menudo estás a la deriva; sólo caminas a través de estos espacios masivos. Cuando era chico, este tipo de ambiente era normal. Era como, ‘Mierda, está bien, este es un barrio difícil y somos muy pobres, y no hay nada para comer los viernes, pero mierda, tengo este campo enorme. Voy a salir a correr y a jugar, ¿sabés?’. Hay tanta vegetación y cielos abiertos que quisimos reflejar eso con el formato real de 2.35: 1, para retratar cómo me sentía. Mi película anterior, Remedio para Melancólicos (Medicine for Melancholy – 2008), es de muy bajo presupuesto y bastante saturada. En este film, queríamos estas imágenes muy neorrealistas, ambientadas en este lugar que yo recuerdo como súper vibrante, súper brillante y súper colorido. Y lleno de espacio.”

El director reconoce un uso especial de la música en Moonlight: “Tienes este personaje que está de algún modo retrocediendo dentro de sí mismo. Y la música en la película nos dice lo que él no puede decir. Al principio empieza muy, muy chiquita. Una vez que llegás a esa tercera historia, con Chiron ya adulto, la música comienza a ser mucho más expresiva y sensual.”
Sobre los actores que encarnaron a Chiron, Jenkins explica que: “nunca ensayaron juntos. Nunca vieron ningún material diario de los otros actores. No me preocupaba si ellos lucían o sonaban parecidos. Lo que me preocupaba era, cuando la cámara está en ellos y no están hablando, ¿cómo va a emocionar esta persona? ¿Van a tratar de externalizar sus emociones, o vamos a sentir el dolor bajo la superficie? La teoría del iceberg. Todos son actores iceberg. De tanto en tanto a Ashton (Sanders, el Chiron adolescente) le explicaba cuál era su acercamiento al personaje. Es un enfoque muy intelectual de la actuación, pero luego lo que se ve en la pantalla es muy rústico. Es sólo un tipo que está llevando sus emociones en su cara, y él está tratando de escondérselas a todos.”
“Moonlight” ha tenido sus referencias cinematográficas, según Barry: “Three Times (Hou Hsiao-hsien – 2005). Tenía una estructura de tres romances: un tríptico. Hay un homenaje a Three Times en la historia, en el salón de pool. Cuando Chiron entra primero en el restaurante, estamos en el carro de travelling, y luego se sienta en el mostrador, la cámara panea, y encontramos a André; André camina en la parte trasera de la cocina, la cámara panea otra vez, André baja por el pequeño callejón, y luego los encontramos. Porque en la primera historia, Hou Hsiao-hsien está en el salón de pool; la cámara está perpendicular a la escena, sólo moviéndose en el carro de atrás hacia adelante, y sólo paneando. También pienso que esta historia es como un despertar, pero tiene que tener un arco enorme con todos estos picos y valles. Es (Sergei) Eisenstein también; la relación en los cortes. Hay tanta historia entre las historias, como hay en las tres historias. Y esas tres historias, son sólo breves momentos. Momentos muy importantes, cruciales. Pero a causa de eso, podemos permitir un momento que es como cinco minutos en una coming of age, y ahora podemos hacerlo en 30. Podemos permitir el espacio. Podemos ver a las personas derritiéndose, ver cosas escurriéndose debajo de la piel.”







