Mirá las entrevistas y últimas novedades del Audiovisual en Argentina y el mundo.
2014-11-13
Compartir esta página
CHILE: UN PAÍS FILM FRIENDLY
La Film Commission Chile surge como parte de una estrategia de promoción internacional del audiovisual chileno, desarrollando un trabajo sólido y a largo plazo.

La Film Commission Chile (FCCh) comenzó a operar con su estatus actual en 2011, como una evolución de la Oficina de Turismo y Locaciones de ProChile. El objetivo era claro: promover el país como destino de filmación dentro de un plan de posicionamiento internacional que incluía a la industria audiovisual chilena. La amplia diversidad de locaciones cercanas a su capital, la disponibilidad de técnicos capacitados, sumadas a las facilidades aduaneras ofrecidas con la implementación del carnet ATA -documento aduanero que permite la libre admisión temporal de mercancías, exenta de derechos de importación y otros impuestos tales como el IVA, en más de 75 países – resultaron atractivas para las producciones internacionales que rápidamente desembarcaron en el país. Los resultados no se hicieron esperar y, liderado por los rodajes publicitarios, la facturación de los servicios de producción tuvo un crecimiento del 15% a lo largo del último año. Ahora, las condiciones parecen estar dadas para dar el gran salto, aunque este crecimiento parece frenarse ante la falta de conocimiento sobre cómo y para qué operan estas instituciones.
Para dar respuestas a estas preguntas y profesionalizar la oferta del país en materia de servicios audiovisuales, la FCCh inició un trabajo puertas adentro que tiene como principal protagonista al sello Chile Film Friendly. “Es un plan que busca concientizar a las autoridades, y a la comunidad audiovisual en general, de que es necesario contar con instrumentos, protocolos y procesos de gestión para convertir al país en un destino competente y amigable para las filmaciones” explica Joyce Zylberberg, directora general de la FCCh.
Este plan parte desde lo más básico, intentando otorgar herramientas para entender las necesidades de una producción, facilitar el proceso de permisos de rodaje y estandarizar tarifas. La idea es implementar este programa tanto en las principales comunas de Santiago, que reciben el grueso de la producción local, así como en la mayoría de las regiones de Chile, que suelen atraer a las producciones extranjeras.

Junto a la comisión fílmica nacional, Chile cuenta con tres films commissions operativas (Comisión Fílmica de Valdivia, Valparaíso Film and Media Office y Comisión Fílmica Lacustre) y otras tres en proceso de creación (Antofagasta, Atacama, Copiapó y Magallanes). En muchos casos, las comisiones no reciben financiamiento público, lo que es visto como un obstáculo a la hora de diseñar su estrategia de crecimiento.
Actualmente la comisión chilena actúa bajo el paraguas del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, dentro del Consejo del Arte y la Industria Audiovisual (CAIA), organismo que aprueba cada año su funcionamiento recibiendo recursos a través del Fondo de Fomento Audiovisual.
Con la mirada puesta en el futuro, la FCCh aspira a crear una red nacional de apoyo y establecer oficinas fílmicas en puntos estratégicos que la ayuden a trabajar de forma coordinada. “Para que se pueda formar esta red lo ideal sería que la film commission esté amparada en las próximas modificaciones que se hagan a la Ley del Audiovisual en Chile. Eso le daría una constitución legal y atribuciones legales”, indica Zylberberg.
Ese cambio de estatus le permitiría otorgar fondos e incentivos para el sector. “Los incentivos fueron la gran piedra de tope para que este tema despegue”, sostiene la directora de la FCCh. “Chile es de por sí un país atractivo, donde las producciones tienen un crecimiento natural, pero un incentivo nos catapultaría realmente como una opción de primer nivel. El incentivo hace un trabajo automático, lo otro es trabajo de hormiga” concluye Zylberberg.







