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2026-04-10
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FICCIÓN: PROYECTO FIN DEL MUNDO DE PHIL LORD Y CHRISTOPHER MILLER: LOS MEJORES AMIGOS
El dúo de directores vuelve a las salas con una adaptación de la novela de Andy Weir, protagonizada por Ryan Gosling y un curioso acompañante.

Phil Lord y Christopher Miller no han estrenado ninguna película dirigida por ellos desde Comando Especial 2 (22 Jump Street) en 2014, que se estrenó apenas cuatro meses después de La Gran Aventura Lego (The Lego Movie), un ejemplo ahora algo sorprendente de lo prolíficos que eran en aquel entonces, en comparación con la espera de 12 años que tendrían que transcurrir para su siguiente película.
En su Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary, basada en la novela homónima de Andy Weir), Ryan Gosling interpreta al Dr. Ryland Grace, un ex científico que ahora da clases en una escuela primaria tras publicar algunas opiniones controvertidas sobre lo que realmente se necesita para que la vida prospere. Esas mismas opiniones son necesarias ahora que una científica llamada Eva Stratt (Sandra Hüller) lo recluta para examinar un grupo de diminutos organismos que están matando lentamente al Sol. De hecho, todas las estrellas de nuestra galaxia están sufriendo el mismo destino, salvo una. Pronto se decide que Grace formará parte de una tripulación en un viaje sin retorno a la estrella no afectada para averiguar la causa y luego enviar la respuesta de vuelta a la Tierra. Todo esto parece una misión casi imposible y ellos lo saben, por eso la misión se llama Hail Mary. Grace es el único miembro de su equipo que sobrevive al viaje. Pero pronto descubre que no está del todo solo, al conocer a otro único superviviente de otro sistema solar que está ahí por las mismas razones. Grace y el alienígena al que llama Rocky —en honor a Rocky Balboa y porque la criatura se parece a una araña de roca— deben encontrar la manera de comunicarse si alguno de los dos quiere tener alguna esperanza de salvar sus respectivos planetas de origen.
Arranca Phil: “Nos enamoramos de la novela de Andy. Y de la idea de hacer esto con Ryan. Había algo en este libro, en su espectacularidad, en la resolución de problemas, en la relación central. El reto de lograr que el público se enamore de una roca sin ojos. Todos esos eran el tipo de problemas que sería divertido resolver durante cinco años.” Dice Christopher: “Sentí que era el tipo de historia donde podíamos capturar el asombro, la maravilla, el espectáculo y la grandiosidad que nos impulsan a ir al cine. La intimidad de estas relaciones que te hacen llorar y reír al mismo tiempo. Ojalá podamos hacer que sientas ambas cosas en el mismo instante.” Agrega Phil: “Cuando Sydney Pollack empezaba una película, llamaba a los jefes de departamento y les decía: ‘¿Quieren asustarse?’. Es decir, ¿quieren intentar hacer algo que no saben hacer?” Miller: “Si no sentís un poco de miedo, no estás superando los límites lo suficiente.” Lord: “Y cuando pienso en lo que supone intentar hacer una película del Spider-Verse, por ejemplo, que tenga un aspecto nunca antes visto, o una segunda película del Spider-Verse (Spider-Man: Across the Spider Verse, que produjeron en 2023, dirigida por Joaquim Dos Santos, Kemp Powers, Justin K. Thompson) que tenga que estar a la altura de las expectativas creadas por la primera, por no hablar de la tercera que estamos mezclando ahora mismo…” Continúa: “Cualquiera que estrene una película teme no poder cumplir con las expectativas del público. Es una sensación muy útil pensar: ‘Es domingo, solo quiero dormir hasta tarde’, y te levantás porque querés que la película sea lo mejor posible. Y todos con quienes trabajamos son así. Harían cualquier cosa para mejorar la película.”

Miller: “Yo diría que creo que esa ansiedad es, al menos en parte, buena. La ansiedad es una expresión de creatividad. Si oís un ruido abajo en mitad de la noche y sos una persona creativa, te preguntás: ‘¿Y si es un perro que se metió? ¿Y si es un ladrón? ¿Y si son extraterrestres?’. Y cuantas más preguntas te hagas, más ansioso te sentís y más creativo sos. Hacerte estas preguntas es tu cerebro siendo creativo y es lo que te impulsa a seguir haciendo algo al respecto.” Lord: “Lo interesante de esta pregunta es que hay un paralelismo en la película. Ryan interpreta a un personaje increíblemente hábil e increíblemente asustado. Lo último que quiere es ir al espacio. Lo último que quiere es encontrarse con un extraterrestre. Lo último que quiere es pilotar una nave espacial. Está aterrorizado. Y, sin embargo, hay una extraña confianza en este tipo. Solo empieza a dar los pasos, tiene fe en el proceso. En el método.”
Ambos pasaron mucho tiempo produciendo grandes proyectos para otros directores. Explica Lord: “Eso te da muchísimo conocimiento. Tuvimos la oportunidad de trabajar con muchos directores excelentes. Se adquiere mucha confianza en su proceso. Uno se convence de que sí, podemos afrontar cosas difíciles si tenemos un proceso sólido. De eso trata la película. Sí, habrá una nueva era glacial y puede que no sobrevivamos, pero tenemos cerebros bastante inteligentes acá en el planeta Tierra y, si tenemos un buen proceso, tal vez podamos vencer esto.”
Drew Goddard, el guionista de esta película, junto al escritor Andy Weir también escribieron Misión Rescate (The Martian – Ridley Scott – 2015) que transcurre en el espacio y donde el protagonista, Matt Damon, habla a cámara para narrar sus pensamientos. ¿Cómo hicieron para diferenciarse de ese film? Lord: “Gran parte de lo que intentamos hacer con todo es abordarlo de una manera inesperada y desafiarnos a nosotros mismos a hacer las cosas de forma diferente a como las haríamos normalmente. Por cierto, me encanta Misión Rescate. Pero, claro, no somos Ridley Scott. Si intentáramos ser Ridley Scott, fracasaríamos. Una de las cosas que me interesan, creativamente, es que el espacio es un caos. Las naves espaciales están llenas de cables y tuberías. El interior está por fuera. Son prototipos. No tienen nada de elegantes. Son torpes. Caminar en gravedad cero en el espacio es un desastre, te chocás con todo. Si nunca lo hiciste antes, te vas a caer. Queríamos que se vieran las entrañas. Nada encaja a la perfección. Las costuras se notan. Incluso en el montaje, las costuras de los cortes son casi palpables. No queríamos que nada en esta película fuera pulcro, ni que el espacio fuera aséptico y frío. Queríamos que fuera cálido.” Miller: “Creo que Ryland Grace no es Mark Watney. Mark Watney es un astronauta que decidió ir a Marte y hacer algo audaz. Ryland Grace es temeroso y vulnerable, y tiene que madurar como persona antes de convertirse en un héroe.”

Toca hablar de Rocky, el otro gran protagonista de la película junto a Gosling. Lord: “En el libro tiene cinco lados, es más o menos simétrico. No queríamos tomar atajos. No tiene cara, ni ojos, ni boca. Y acá es donde teníamos cierta confianza: su expresión proviene de su movimiento. La animación es narración a través del movimiento. Estábamos seguros de que si creábamos una gran marioneta que permitiera proyectar personalidad en esa fachada aparentemente vacía, cada una sería diferente. ‘Este es el gruñón. Este es muy abierto. Este es escéptico’. Tendrían personalidades distintas y pensamos que, si lográbamos el movimiento adecuado, sería expresivo. Si es expresivo, nos enamoraremos de él. Un día fuimos a la tienda de figuras de animales y Neal Scanlan, el diseñador, nos mostró varias esculturas de arcilla de Rocky. Había una en particular a la que volvíamos una y otra vez; tenía algo especial… Me gustaba ese tipo.” Miller: “Era atractivo. No era el típico personaje tierno. Es como una especie de araña-cangrejo de roca con cinco patas y nada a lo que agarrarse. Pero, por cómo se mueve y su personalidad, te enamorás de él. Se vuelve adorable porque se expresa de una manera atractiva.” Lord: “Y su diseño surgió de su propio personaje. Nació de su alma. Se expresó a través de la roca y las piedras preciosas.” Miller: “También trabajamos en los grabados que se pondría en el cuerpo. Cada uno tenía una historia para la que teníamos explicaciones que nunca dijimos en la película. Tiene una alianza de boda, un tartán, un parche ‘perdido’ y una regla que usa para ingeniería, grabados en la parte interior del brazo. Todo esto insinúa una rica historia y cultura y mantiene el interés visual desde cualquier ángulo.” Lord: “Les da oportunidades a los titiriteros y animadores para tomar decisiones. Cuando Rocky te dice su nombre, extiende los brazos para mostrarte su tartán, pero no sé si el público lo percibe.”







