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2023-09-14

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MINISERIE: MEDICINA LETAL, DE PETER BERG: LA EPIDEMIA SILENCIOSA

Netflix presenta seis episodios guionados sobre la terrible historia del fármaco que se volvió pesadilla para miles de estadounidenses.

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Medicina Letal (Painkiller – Peter Berg – 2023): “Cuanto más entendí sobre Purdue Pharma, la familia Sackler y cómo operaban, empecé a sentirme como una pesadilla muy oscura y absurda. A veces, parecía humor negro cuando se observa lo descaradamente codiciosos y despreocupados que eran los Sackler por el bienestar público. Es casi difícil de creer. Por eso mi pensamiento fue tratarlo, a veces, como algo muy oscuro y absurdo, pero nunca hasta el punto en que libere a alguien o le quite la realidad del sufrimiento. La historia de los Sackler me pareció muy tenebrosa y bizarra en muchos sentidos, y eso fue responsable de gran parte del tono que elegimos”

Basada en el libro de Barry Meier y el artículo de la revista New Yorker “La familia que construyó el imperio del dolor” de Patrick Radden Keefe, la miniserie de Netflix Medicina Letal (Painkiller) explora los orígenes de la crisis de opioides en Estados Unidos y la destrucción que ha dejado a su paso. A través de una narración ficticia de los acontecimientos, la historia ilustra cómo la riqueza, el poder y la codicia condujeron a falsedades que alteraron para siempre vidas que fueron arruinadas por la invención del OxyContin y la traición a la confianza pública. Peter Berg, el director de los seis episodios que la componen, tiene mucha trayectoria como director de películas de acción de estilo vertiginoso, también impreso en este relato.

Comienza Peter: “Si vas a dirigir cada episodio y te vas a presentar a ese tipo de carga de trabajo, la pregunta que me hice fue: ¿existe la pasión? ¿Tengo el fuego en mi cuerpo para presentarme y manejar este tema al nivel que merece ser atendido? Lo primero que me ocurre, en este momento de mi vida, es que conozco muchas personas que han muerto a causa de los opioides o cuyas vidas han sido arruinadas. Tengo familiares que se volvieron adictos. Tengo amigos que murieron. Tengo amigos cuyos hijos se han vuelto adictos. Es muy intenso y es horrible. El precio que supone para los miembros de la familia es igual al precio que supone para el adicto. Entonces sentí que estaba en un momento de mi vida en el que este era un tema que me tocaba. Cuando Eric Newman, el productor ejecutivo, vino a verme y me preguntó si estaba interesado, pensé en la realidad de los opioides y la adicción y cuánto daño hace a tanta gente, y sentí que tenía el impulso interno y la pasión para hacer esta miniserie.”

Cada episodio tiene la particularidad de comenzar con un breve testimonio de un familiar de una víctima del OxyContin: “Pensé que era importante marcar la pauta. Legalmente, teníamos que presentar un descargo de responsabilidad al principio de cada capítulo de que no todo es real. Mucho lo es, pero no todo. Me pregunté, ¿qué pasaría si pudiéramos hacer que los padres cuyos hijos han muerto leyeran el descargo de responsabilidad y después dijeran: ‘Tal vez hay algunas cosas en el programa que estás a punto de ver que no son exactamente reales. Pero lo que es real es el hecho de que mi hijo murió a causa del OxyContin’. Creí que sería una forma muy efectiva de difundir el descargo de responsabilidad y reforzar la idea para la audiencia de que quizá habrá algunos aspectos entretenidos en lo que están a punto de ver, pero esto no es algo que deba tomarse a la ligera.” Agrega que “fue muy profundo para todos nosotros que, cuando se nos ocurrió la idea de hacerlo estábamos en Los Ángeles editando, así que hicimos una llamada en esa área. Un sector muy chico, solo el lado oeste de Los Ángeles, en el área sur, porque era lo más cercano a donde podíamos filmar. Y un día, en 10 horas, teníamos 80 familias que decían que habían perdido hijos y que querían venir a hablar. Fue alucinante. Sólo en una zona de Los Ángeles. No me sorprendió el dolor que experimentamos con todas las familias, ni el duelo, que aún continúa, ni la bronca. Hay una gran bronca contra estas compañías farmacéuticas y contra Purdue Pharma, en particular, por eso querían hablar.”

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Glen (Taylor Kitsch) en Medicina Letal (Painkiller – Peter Berg – 2023): “Ha habido decenas de miles de Glens; simplemente personas trabajadoras de la familia que resultaron heridas, a menudo por accidente, que tenían dolor y se les recetó OxyContin, especialmente en los días en que nadie sabía qué era OxyContin. Quedó atrapado en la red de la adicción. Hay decenas de miles de Glens, así que cuando la gente pregunta: ‘¿Glen es un personaje compuesto?’ Yo digo: ‘Más o menos sí y no’. Conocí a Glens. Estoy seguro de que conocés a Glen o, si no lo conocés personalmente, conocés a alguien que sí lo conoce”

Sobre su trabajo con los actores y el equipo técnico, Berg cuenta que “el primer cineasta del que me enamoré fue John Cassavetes, que hizo películas increíblemente improvisadas como Una Mujer Bajo Influencia (A Woman Under Influence – 1974) con Gena Rowlands y Peter Falk. Veía Tarde de Perros (Dog Day Afternoon – Sidney Lumet – 1975) con Al Pacino. Veía películas que parecían estar fuera de control, como un caos controlado, y me aficioné a eso. Me parecieron menos estructuradas, predecibles y formuladas que las otras películas que veía. Siempre me gustó que hubiera algo salvaje en ellas. Así que apenas llegué a una posición en la que podía ser el director de un set de filmación, instintivamente fui en esa dirección. Eso implicaba llegar al set con ideas, llegar a una escena con una idea de por qué la hacíamos y qué debería contener, tener palabras escritas y respetar esas palabras. Pero si alguien aparecía con algo o decía: ‘¿Qué pasa si la convierto en esto? Y si él hace eso, yo quiero hacer esto. Y si ella hace eso, yo quiero hacer esto’. Quería que fuera así, en lugar de intentar microcontrolar cada momento. Podía haber algunos accidentes dinámicos. Creo que debe haber un elemento de incontrolable en todo esto. Es lo que me gusta a mí, cuando no sé muy bien qué va a pasar. La gente en el set me pregunta: ‘¿Qué estamos haciendo?’. Y me gusta decir: ‘No estoy seguro. Averigüémoslo y veamos qué funciona y qué no. Veamos quién tiene una idea’. Si nadie tiene una, ok, entonces yo lo voy a resolver, pero me gusta ver lo que otras personas aportan. A veces esas ideas pueden surgir del tipo que sostiene la bandera que bloquea la luz, que tiene un cinturón de herramientas y que está observando todo porque está ahí. Animo a todos a participar creativamente en el proceso. Obtuve ideas geniales de algunas de las fuentes menos probables.” Aclara también que “algunas personas son tímidas y dicen: ‘¿De verdad quiere decir eso o lo dice por decir?’. A veces pasa lo contrario porque la gente se siente tan cómoda improvisando que tengo que acercarme a ellos y decirles: ‘Me gusta la idea, pero no lo siento del todo’. Cuando decís que no te gusta la improvisación de alguien, tenés que tener cuidado porque no querés aislar a la gente y hacer que sientan miedo de probar cosas. Al mismo tiempo, tenés que poder decir: ‘Mejor volvamos a traerlo acá un poco’. Eso es un desafío porque es arriesgado para los actores improvisar. Se asustan. Dicen: ‘¿Esto es bueno? ¿Es malo? ¿Es estúpido? ¿Es inspirado?’ Si negás con la cabeza una vez, probablemente no lo volverán a hacer, así que trato de apoyarlos siempre.”

Con respecto al personaje que compone Matthew Broderick – el dueño de la compañía farmacéutica Richard Sackler – y su actuación, el director explica: “Si conocés a alguien que es una mala persona y pasás tiempo con él, seguramente vas a salir con la creencia de que no se considera una mala persona. Rara vez lo hacen. En muchos sentidos, Sackler creía que le estaba devolviendo la vida a la gente y que si uno se volvía adicto al OxyContin, era un drogadicto. Ganaban un montón de plata y lo donaban a museos. A menos que seas un psicópata frío como una piedra, encontrás una manera de darle sentido a todo lo que hacés y a tus comportamientos, incluso si, para alguien externo, son malos. Ese fue el caso de Richard Sackler. No creo que se considerara un mal tipo. Él se gustaba a sí mismo. Pensó que todo estaba bastante bien. Matthew es tan simpático, encantador y un poco distante, pero de una manera muy dulce, que creo que fue capaz de aprovechar ciertos aspectos de sí mismo que le permitieron actuar de una forma que un tipo malo no parecía simplemente un tipo malo, aunque sí quizás un poco extraño y excéntrico y en algún lugar del espectro.”

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El director Peter Berg en el set de Medicina Letal (Painkiller – 2023) junto a Richard Sackler (Matthew Broderick): “No pasó un día en el que algún miembro del equipo técnico no se acercara a mí y me contara la historia de su ser querido que murió a causa de los opioides”

Taylor Kitsch es un viejo conocido de Peter Berg. Aquí interpreta a Glen, un hombre que tras un accidente en su trabajo acude al OxyContin (recetado) para paliar el dolor y se vuelve adicto al fármaco: “La primera vez que vi a Taylor fue en la ronda final de audiciones para Friday Night Lights (serie dramática creada por Berg, emitida desde 2006 a 2011). Ya había decidido que sería otra persona y su manager, que es amiga mía, me llamó y me dijo: ‘Encontré a tu personaje’. Le dije: ‘Creo que ya lo tengo’. Ella insistió: ‘No, dejame llevarlo a donde estás haciendo el casting’. Lo trajo a un estacionamiento, que era el lugar de la audición. Estoy bastante seguro de que lo hizo a propósito, porque estacionó el auto de modo que cuando él saliera, el sol estuviera detrás; él tenía el pelo largo, y dobló la esquina del auto. Es un tipo fachero, pero en aquel entonces era muy fachero. Se parecía un poco a Paul Newman y Mick Jagger. Se acercó a mí y su acento canadiense era muy fuerte. Pensé: ‘Ok, eso es un problema. Te conseguiré el papel, pero no hables’. Así que leyó las líneas con acento neutro y no lo dejé hablar en absoluto. Consiguió el papel y luego fue directo al coach de dialecto.” El director continúa: “Para este rol, además de pensar que era adecuado, también sabía, porque lo conozco muy bien y además él lo dijo públicamente, que su hermana libró una intensa batalla con el OxyContin. Taylor se tomó un tiempo libre en el trabajo para estar a su lado en cada paso de su desintoxicación de opioides. Fue difícil para ella pero sobrevivió, ambos son muy cercanos. Así que supe que cuando leyera el papel, tendría esta conexión y pasión por él. Fue el primero al que acudí, y el único.”

Peter finaliza: “No tengo un plan maestro para lo que voy a hacer. Intento descubrir qué voy a hacer y entonces parecen intervenir fuerzas mayores. Algo pasa, no siempre, pero sí con bastante frecuencia. Dirigir miniseries me resulta muy satisfactorio, ya sean seis episodios de Medicina Letal o un nuevo programa que acabo de hacer llamado American Primeval, también con Taylor Kitsch. Como director, básicamente podés hacer una película de siete horas y profundizar. Son muchos días. Podés explorar aspectos de los personajes y tramas secundarias para los que quizás no tengas tiempo en una película de dos o dos horas y media. Así que es un medio bastane satisfactorio para trabajar en este momento y lo disfruto mucho.”

FUENTE: www.collider.com