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2023-05-11
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FICCIÓN: LOS ESPÍRITUS DE LA ISLA, DE MARTIN McDONAGH: NO ME JUNTO MÁS CON VOS
La comedia negra que tras 14 años reúne al director inglés con sus amigos Colin Farrell y Brendan Gleeson le trajo su primera nominación al Oscar como Director.

Diecisiete años después de ganar un Oscar con Six Shooter, un corto emocionante y conmovedor protagonizado por Brendan Gleeson, y tras 14 años de hacer su debut como director de largometraje con Escondidos en Brujas (In Bruges), el dramaturgo británico-irlandés devenido en cineasta Martin McDonagh ahora tiene su película más exitosa con respecto a premios. Los Espíritus de la Isla (The Banshees of Inisherin), una comedia negra que reúne al equipo de su ópera prima Gleeson y Colin Farrell, ganó cuatro premios BAFTA de la Academia Británica, además de llevarse el Globo de Oro de comedia sobre la favorita y ganadora del Oscar Todo en Todas Partes al Mismo Tiempo (Everything Everywhere All At Once – The Daniels). También recibió nueve nominaciones al Oscar, dos más que el máximo anterior de siete de McDonagh por Tres Anuncios para un Crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri) de 2017.
En esta historia, Farrell interpreta a Pádraic Súilleabháin, un isleño de carácter dulce aunque un poco monótono cuya ida diaria al pub del pueblo con su viejo amigo Colm Doherty (Gleeson) se interrumpe cuando Colm anuncia que Pádraic es aburrido y que no quiere ser más su amigo. Como esperaría cualquiera que haya visto gran parte del trabajo de McDonagh, las cosas se intensifican desde ahí a un lugar muy oscuro. Arranca Martin: “La iteración original del guión fue hace unos siete años. Le mandé esa versión a los dos y me acuerdo que a Colin le gustó, pero Brendan tuvo problemas con ella. Y después tuve problemas con ella yo también. Así que la deseché por completo y no pensé más en el tema hasta hace unos tres años cuando volví a leer el guion y sentí que los primeros cinco minutos eran bastante buenos. Son básicamente los mismos cinco minutos que hay en la película ahora; un tipo que dice que ya no quiere ser amigo del otro tipo. Me deshice de toda la trama que tenía la versión anterior y me centré por completo en la melancolía de los fragmentos de ruptura, dándome cuenta que era mucho más interesante. Después surgió todo el debate de arte versus amabilidad, y seguí adelante. Les mandé la nueva versión un viernes, creo, y para el lunes ya estaban en el proyecto.” Y asegura: “Si hubieran dicho que no, o si hubieran costado demasiado, definitivamente no la habría hecho. Parte de la escritura fue el conocimiento de volver a estar con estos dos tipos después de pasar un buen rato en Escondidos en Brujas. Así que definitivamente habría esperado hasta que estuvieran listos.”

La película pasa de la historia de una ruptura entre amigos a algo más oscuro y extraño cuando Colm afirma que si Pádraic no deja de hablarle, se cortará los dedos. Cuenta McDonagh: “Eso apareció exactamente en la misma escena en la que aparece en la película. Estaba escribiendo la secuencia y no sabía que él iba a hacer eso hasta que hizo esa amenaza. Lo cual fue una gran sorpresa para mí como para cualquiera. Pero me gustó la idea por un par de razones. No creo que su personaje sea alguien que amenazaría a otra persona con cortarle los dedos. Creo que hay algo en su inclinación artística o en su desesperación que siempre será autodestructivo. Como personaje, eso es muy interesante para mí. La esperanza es que la amenaza funcione y no tenga que volver a hablar con el tipo. Y las cosas aún podrían haber estado bien después del primer dedo. Digo, puede tocar su música bastante bien con cuatro. Pero este Pádraic no escucha, ¿no? Tan pronto como surgió, pensé que era un movimiento dramático intrigante que no necesariamente había visto antes. No es una amenaza para la otra persona, es una amenaza para sí mismo, lo que seguramente debería hacer que esa persona entre en razones. Pero no con el personaje de Colin. Lo cual también es gracioso. Al mismo tiempo que pensaba, ‘Eso va a ser dramático’, también pensé ‘Y tiene espacio para el humor’. Creo que es el mejor tipo de risa. Siempre es interesante que una película pase de la tristeza a la comedia. Y a pesar de que las cosas se vuelven bastante oscuras desde la mitad de esto, igual hay bastantes risas en todo el camino. No soy un cineasta que quiera insistir demasiado en la negatividad o la desolación, pero me gusta explorar la tristeza de una historia como esta o la melancolía o la desesperación de la vida. Me gusta la idea de tener un pequeño toque de desesperación y un par de risas al mismo tiempo.”
La película está ambientada en un escenario ficticio, Inisherin, en la costa irlandesa. El director explica: “El título original de esta historia era The Banshees of Inisheer, que es la tercera de las Islas Aran y la más chiquita de ellas. Miré por ahí, solo, hace unos dos o tres años, y es una isla hermosa, pero no nos habría dado el alcance del paisaje, y había demasiada modernidad. Entonces, quise mantener una apariencia de ese nombre, para que pudiéramos fusionar la isla en la que filmamos, que fue Inishmore, la más grande de las islas Aran, y la isla Achill, que no había explorado o visitado antes. Había visto una foto de una casa en una playa ahí, que resultó ser la casa que se convirtió en la casa de Brendan. Y luego, el lado montañoso de Achill, que fusionamos con Inishmore. Nos dio la opción de dos locaciones, pero también significó, en términos de la precisión de lo que estaba pasando en la Guerra Civil en el continente, que no teníamos que ser tan específicos. Además, en términos de acento, no tenía que ser un acento isleño muy específico. Nos liberó, de muchas maneras. Estoy muy contento de haber tomado esa decisión.”

El cineasta dice que la escribió en tiempos de Covid, y que eso le ha generado muchas cuestiones en las que pensar: “Si superamos esto, ¿vamos a cambiar la forma en que gastamos nuestro tiempo? Esa es una pregunta que siempre me planteo. Solo hago una película cada cuatro o cinco años. ¿Estoy perdiendo el tiempo al no hacerlo todos los días? Me acuerdo haber pensado durante la pandemia: ‘Si tenés la oportunidad de hacer esto de nuevo, ¿vas a ser tan vago en el futuro?’ Y ahora me doy cuenta de que la respuesta es sí. La única diferencia es que siempre pensé que alternaría entre obras de teatro y películas. En estos días, estoy mucho más interesado en la huella duradera de una película. Hice una obra con Kerry Condon hace 21 años, y ella estuvo increíble ahí, pero ya nadie puede ver eso. Sin embargo, cualquiera puede ver su brillante trabajo en esta película (interpreta a Siobhán, la hermana de Pádraic, logrando una nominación al Oscar entre otros premios) durante el tiempo que duren las películas. Me entristece que la gente no pueda ver lo genial que era en el escenario, y eso poco a poco me está haciendo cambiar de opinión para concentrarme casi exclusivamente en las películas. No voy a decir ‘nunca más’ con las obras, pero siento que si el tiempo se acaba, algo que dura es en lo que hay que concentrarse.”








