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2023-11-09

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FICCIÓN: LOS COLONOS, DE FELIPE GÁLVEZ HABERLE: LA DECONSTRUCCIÓN DEL HÉROE

La ópera prima del director chileno participa en la sección Competencia Latinoamericana en el Festival de Cine de Mar del Plata, además de ganar en Cannes.

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Los Colonos (Felipe Gálvez Haberle – 2023): “Nadie se cuestionaba el matar indígenas. Nadie cuestionaba la idea de que lo que hacían estuviera mal. Por lo tanto, los personajes tampoco se lo cuestionan. No existen testimonios de la época, no hay un registro, ni de nadie que diga esto está bien o está mal. Por lo tanto, los personajes viven en esa época donde nadie está atravesando ese cuestionamiento”. La película, coproducción con Argentina y que cuenta con Mariano Llinás entre sus guionistas y actores, pasó por varios festivales importantes del mundo, entre ellos, Cannes, donde ganó el premio FIPRESCI; Toronto y San Sebastián.

“Me parecía importante mostrar la violencia. La historia es mucho más violenta que la que yo muestro” comienza contando el debutante en la dirección Felipe Gálvez Haberle sobre su película Los Colonos, la elegida por Chile para competir en los premios Oscar de este año. Con espectaculares tomas en donde hombres a caballo recorren vastas planicies mientras una música al estilo Morricone los acompaña, los primeros minutos de esta historia apuntan a que estás ante un western clásico. Pero esto irá cambiando a lo largo de los minutos. Parece ser más bien un antiwestern en donde, a diferencia de tantos clásicos hollywoodenses, el hombre blanco no es el héroe. Esta es una historia de genocidio indígena poco conocida en el país. Se desarrolla en 1893 y sigue a un militar inglés, un mercenario estadounidense y un chileno mestizo durante una expedición encomendada por José Menéndez, para purgar a Tierra de Fuego de su población indígena selk’nam.

Cuenta que la idea surgió “de una historia que leí en las noticias hace quince años. No era una historia muy conocida de Chile. Es una historia que siempre digo que se borró de las páginas de la historia oficial. Entonces leo un reportaje de un diario independiente que habla de este genocidio. Esa es la primera vez que me entero de que existe y me obsesiono un poco con la idea de investigarlo. Pero me doy cuenta de que es una película para ser mi primera película. Por lo tanto, renuncio a ella, pero pasan cuatro años, veo que no se me ocurre otra idea y decido hacerla.”

Para Felipe era fundamental representar una de estas realidades poco conocidas de Chile: el exterminio selk’nam: “Me pareció importante dejar que se cortaban orejas porque de lo contrario se va edulcorando la historia y pareciera que no es tan violenta. Si íbamos a pasar por este proceso de colonización, había que mostrar la mayor cantidad de violencia”. La realización de la película tardó casi 10 años, por lo que retratar la brutalidad con la que ocurrió el genocidio era necesario. “No creo que vayan haber muchas más películas sobre este tema, entonces si yo no lo hacía siento que se estaba desperdiciando una oportunidad de que esas imágenes se generaran. A mí no me interesa que la audiencia lo pase mal todo el tiempo, quiero que reflexionen dentro de la película, que se emocionen y necesito mantenerlo como cómplice. Tengo la suerte que, generalmente, al proyectar la película la gente no se va del cine y eso me pone muy contento, y creo que eso se debe a que hay un esfuerzo en contar las cosas de una manera que sean atractivas y que también sean contradictorias porque de alguna manera esa escena de la matanza es hermosa y eso también es una provocación porque es terrible pero es hermosa”. La escena en sí ocurre durante la primera mitad de la película pero no es la única representación de la violencia que se ejerció en contra de los selk’nam. “Había que mostrar la violencia, no se podía evitar y había que mostrar todas las violencias: la violencia física que es la que más estamos acostumbrados a ver por el cine pero también mostrar la violencia sistemática del estado. La última escena es otro tipo de violencia que es la más cotidiana, es la que podría está sucediendo en una comisaría acá a dos cuadras. Es una violencia muy cercana que puede estar en tu casa”.

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Los Colonos (Felipe Gálvez Haberle – 2023): “El rodaje fue bastante duro. Los paisajes eran tremendos, hacía mucho frío, viento. Filmar en Tierra del Fuego (Argentina), no es fácil, pero creo que la gente sabía que estaba filmando una historia que era importante y hubo mucha complicidad, mucha entrega. Filmar siempre es duro. Creo que fue un poco más duro por el lugar donde lo hicimos, pero sí, es un lugar que tiene cincuenta, setenta kilómetros de viento, que el clima puede cambiar y ser tremendo”

Gálvez Haberle agrega: “A mí lo que me interesa con Los Colonos, es que la pude hacer. Entiendo que es una película provocadora. Mi idea era provocar. No en un sentido infantil, de provocar por provocar. Cuando digo provocar me refiero a ver qué conversación genera, qué preguntas se abren. Eso es lo que a mí me motiva. Creo que se van a abrir conversaciones, pero también espero que la película sea lo suficientemente abierta para lograr que haya gente que se cuestione cosas y gente que no. A mí me gusta pensar que soy un cineasta, no un historiador ni un justiciero. No espero que la película venga a cambiar las cosas. Sólo a hacer preguntas. Hay preguntas que hace la película que la gente ya tiene la respuesta concebida. Cuando se trabaja desde el punto de vista del victimario y no de la víctima, es un cine menos de convencidos. Uno trabaja menos desde el punto de vista de los convencidos. En ese sentido, la película se puede hacer incómoda por el punto de vista que abarca, pero puede hacer más preguntas que las películas que están en el punto de vista de las víctimas.”

El director aclara que no le interesa el rol de justiciero: “Me interesa el cine. Yo quería hacer una película sobre los genocidios, sobre una historia borrada. Yo creo que es una película crítica, que critica a José Menéndez, al presidente, al estado chileno. Pero como quería entrar en esa lógica de criticar, no me interesaba tener una moral superior. Creo que el cine es parte del problema. Creo que el western, que es un cine de entretenimiento, es un género de propaganda de las nuevas naciones para mostrar su civilización, su desarrollo. Me parecía que el cine había sido cómplice, en ese sentido, de los genocidios, de la construcción de la imagen del hombre blanco, de quiénes eran los indígenas. Me parecía interesante analizar eso y dejarlo en evidencia. A la hora de criticarlo también quería que el cine estuviese presente, que hubiese un director de cine, que es Vicuña, que está haciendo una película para cambiar la historia, para hacer propaganda. Si bien el western revisionista existió en los años setenta, creo que ese género sólo cambia la percepción de cómo son los personajes. A mí me interesaba el cómo se cuenta la historia. Intento cambiar más cosas, no sólo los personajes, también lo que termina contando la historia. Me parecía interesante hacer un western y deconstruirlo, meterme dentro y ocupar su música, ocupar los capítulos, ocupar todos sus elementos para cuestionar este género que, insisto, es un género de propaganda. Creo que el cine tiene cuatro o cinco géneros que son de propaganda política, y el western es uno de ellos.”

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El director Felipe Gálvez Haberle en el set de Los Colonos (2023): “Yo soy editor, he trabajado en eso durante 15 años. Pienso con imágenes y también tengo la experiencia de trabajar así. Tenía muy claro lo que quería filmar. En la película no filmamos mucho. Dos tomas, una. Todo lo que grabamos se hizo solo. No había storyboard. Estaba claro el guión. A mí me gusta mucho visitar las locaciones, conocer la zona, adaptarse. Hay mucha improvisación. O sea, a veces uno llega a la locación, tiene una idea, no funciona y se adapta a lo que realmente es. A lo que puede sacar en ese espacio”

Felipe cuenta que la película propone la idea de cuestionar la masculinidad tóxica: “Cuando los hombres juegan a ver quién es más fuerte, corren el riesgo de que haya alguien más fuerte que ellos, y eso es lo que se muestra en el film: son hombres jugando a ser los más fuertes. El giro que hay en la película es que aparece uno más fuerte que ellos. Así es siempre el juego. Eso era algo que me interesaba explorar, porque quería, como dije antes, deconstruir héroes. Creo que deconstruyo varios héroes a lo largo de la película. El espectador tiene la necesidad de ver un héroe, espera durante toda la película que llegue un hombre que tenga una mirada diferente, y cuando aparece Vicuña parece que hay una expectativa de que ahí sí, pero también se cae. Esta es una historia que juega con esa idea y esa expectativa, pero lo que hace es destruirlo, tratar de que sea tu héroe y de repente, se caiga a pedazos.”

Sobre si tuvo referencias para este trabajo, confiesa: “Soy muy cinéfilo y creo que esta es una película cinéfila. No tiene miedo a citar muchas otras. Para mí es un juego. Me gusta que se vean las referencias y que me pregunten y jugar al juego. Hay escenas que tienen cinco y seis referencias. Es una película que no tiene miedo a citar, que cita mucho, que copia mucho. Porque un western es un western que está hablando sobre ese género y también una película donde hay un cineasta, un tipo que está haciendo una película. Es una película que está hablando del cine.”

FUENTE: www.laestatuilla.com | www.cinemaldito.com | www.hobbyconsolas.com