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2018-09-17

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FICCIÓN: LA BUENA ESPOSA, DE BJÖRN RUNGE: TU SECRETO ME CONDENA

Este drama sobre una esposa abnegada y devota que tras 40 años de matrimonio llega a su punto de quiebre, puede darle a Glenn Close su primer Oscar en 2019.

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Glenn Close es La Buena Esposa (The Wife – Björn Runger). Coproducido entre Suecia y el Reino Unido, se trata de un drama sobre la crisis de un matrimonio justo cuando el esposo está a punto de recibir el premio Nobel de Literatura. La película cerrará el Festival de Cine de San Sebastián de este año

La actriz Glenn Close, recordada por su perturbada Alex en Atracción Fatal (Fatal Attraction – Adrian Lyne – 1987) y la malvada Cruella DeVil en 101 Dálmatas (101 Dalmatians – Stephen Herek – 1996) entre tantos otros roles, se mete en la piel de Joan Castleman, devota y comprensiva esposa de Joe Castleman (Jonathan Pryce). Joe acaba de recibir el Premio Nobel y en el corazón de la película hay capas de conflicto y resentimiento a medida que la historia de su relación de cuarenta años llega a un punto precario. Joan es la esposa sufrida y Joe es el marido narcisista obsesionado con su carrera, pero ¿cuál es la historia oculta detrás de su éxito? El director sueco Björn Runge hace su debut en el cine inglés con La Buena Esposa (The Wife), adaptación del libro de Meg Wolitzer del mismo nombre.

“Efectivamente, es mi primer film en idioma inglés. He estado trabajando mucho en teatro en Suecia presentando clásicos estadounidenses como Largo Viaje Hacia la Noche (Eugene O’Neill), La Muerte de un Viajante (Arthur Miller). Cuando leí esta pieza, encontré que era una tradición con la que estaba familiarizado, así que hacer esto con actores estadounidenses e ingleses fue como un regreso al hogar porque había estado en este ambiente de drama durante toda mi vida adulta. Me encantó filmar en Glasgow, y trabajar con un equipo británico y estadounidense fue una gran bendición para mí” manifiesta Runger, quien fuera nominado al Oso de Oro de Berlín en 2004 por su película Al Final del Día (Om jag vänder mig om).

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El director Björn Runger en el set de La Buena Esposa (The Wife – 2018), junto a Annie Starke, quien interpreta a Joan en su versión joven, además de ser la hija de Glenn Close: “Evaluamos a muchas actrices en pantalla; una noche, Glenn me llamó y me preguntó si había encontrado a la Joan joven. Le dije que no, a lo que ella respondió: ‘Tengo una hija y es actriz. ¿Le harías una prueba?’ Le contesté: ‘Claro, pero, si digo que no, tenés que respetar mi decisión’. Hicimos tres screen tests con ella y era perfecta para el papel pero nunca pensé en ella como en la hija de Glenn; era Annie y nunca compartieron el set”

El director explica que llegó al proyecto en 2014: “Glenn Close me dijo que sí, y después de eso me involucré en todas las decisiones creativas y hacia dónde íbamos. Yo no puedo trabajar en un proyecto a menos que me apasione el guión. Este guión me apasionó y, con eso, podés sobrevivir a cualquier cosa donde no pase nada y no sabés si algo o nada va a suceder. Estuvo cerca de ser nada. Incluso recibí un mail de Jane Anderson, la guionista, disculpándose. Escribió: ‘Tal vez colaboremos en el futuro’. Respondí: ‘Todavía no ha terminado, es demasiado bueno para no ser una película’. Tres o cuatro semanas después conseguimos una compañía inglesa para la producción y es tan extraño cuando pensás que algo va a morir; desde el momento en que lo leí hasta ahora, pensaba que era demasiado bueno para dejarlo morir.”

Björn menciona la primera escena de la película, bastante diferente del libro: “Siempre me encantó esa escena. Él no puede dormir y vos no sabés nada de esos dos personajes. Intentan hacer el amor, se divierten y el ambiente se corta con el teléfono llamando. Es una hermosa apertura. Realmente no podés decir mucho sobre ellos en ese punto. Luego llegás a la escena en la que Joan llega a casa a las cuatro y media de la tarde con Joe reprendiéndola. Es un momento completamente diferente pero importante. Él regresa del ensayo. Pelean por una nuez y notás que es un viejo hábito y en el medio de todo, esta llamada telefónica advirtiendo que su hija ha dado a luz y es un momento hermoso. Estás en medio de todo y desde ese momento en adelante, algo fuerte va a suceder; hay una fuerza emocional que nos lleva al final que comienza con esa escena.”

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Jonathan Pryce y Glenn Close en La Buena Esposa (The Wife – Björn Runger – 2018): “Leí primero el guion y me encantó de inmediato por sus diálogos. Creo que el diálogo es clave en la película”

Como mencionó anteriormente, Runge tiene amplia experiencia en el mundo teatral: “Cuando trabajás en el escenario, sabés lo que implica hacer tomas largas. Muchas escenas fueron dos, tres o cuatro páginas. Hubo muchas escenas hechas en una sola toma, pero hacíamos tomas adicionales y los llevábamos desde la sala hasta el dormitorio, de arriba hacia abajo y eso significa que estarían en esa escena todo el tiempo y no sabrían dónde estamos y solo están actuando la escena una y otra vez, cambiando detalles, tratando de sorprenderse mutuamente. Glenn y Jonathan querían desafiarse el uno al otro, entonces sucedían cosas que nunca planeamos y, a partir de ahí, lo llevaban al siguiente nivel. Fuimos tan efectivos incluso después de muchas tomas, que a menudo terminamos el día de rodaje antes de lo pensado.”

En este sentido, Runger recuerda una escena en particular: “La que tiene al joven David (Max Irons), es el corazón de todo. Él tenía la sensación de que algo andaba mal con el matrimonio de sus padres. Él llega a la suite y recuerdo que la escena fue muy interesante para filmar. Al principio, él lo hacía con el ángulo violento. Funcionó con el personaje de Jonathan, pero no funcionó con el personaje de Glenn. Después del almuerzo, le dije: ‘Max, podés hacer lo que quieras, pero cuando le preguntás a tu madre si escribió los libros de papá y ella dice: ‘No, David, no lo hice’, tu corazón tiene que romperse porque te está mintiendo. Quiero ver tu dolor’. No les conté a Glenn y a Jonathan sobre eso, así que cuando Max hace esa escena y dice: ‘No te creo’, comienza a llorar. Glenn es una gran actriz y reaccionó de una manera totalmente diferente a todas las tomas que habíamos hecho antes, así que le dije al camarógrafo que hiciera todas las tomas con Glenn y su expresión. Tenés la sensación de cuan frágil era todo entre los tres y el precio que el hijo estaba pagando. A partir de ahí, no había marcha atrás.”

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El matrimonio Castleman junto a Nathaniel, el periodista que interpreta Christian Slater en La Buena Esposa (The Wife – Björn Runge – 2017): “El rodaje abarcó 32 días, dos días de exteriores en Estocolmo y el resto fueron interiores en Glasgow. Un gran equipo con una gran sensación de confianza. Fue un set enfocado. Mi ambición es crear un foco y una concentración y un set de confianza para que los actores sepan que estamos allí para cuidar de su energía actoral de la mejor manera. Trabajamos con dos cámaras en el set. Este estilo nos permitió capturar muchas emociones para el momento de la edición”

Tanto el libro como la película comparten el uso de flashbacks: “Ellos le dan la clave a Joan sobre quien es realmente Joe, y las claves del matrimonio, pero también la clave de cómo son. Están en el mejor mundo con este gran secreto devorándolos desde el interior. Me encantó esa escena en el flashback cuando ella dice: ‘Nuestros personajes son un poco artificiales y él responde: ‘Nuestra relación está condenada’. De repente, están sentados en la cama fumando un cigarrillo y tienen esa escena. Fue un momento tan hermoso; es otro corazón de la película.”

El director menciona a Ulf Brantas, su director de fotografía, con entusiasmo: “Ulf y yo hemos trabajado juntos en muchos proyectos así que nos conocemos bien. Esta película está inspirada en la relación entre Ingmar Bergman y Sven Vilhem Nykvist; ellos trabajaron con primeros planos y luces sin sombra. He visto a Glenn muchas veces antes y no pude reconocer su rostro y la diferencia entre verla en persona y en algunas películas recientes. Me di cuenta de que tenía que ver con la iluminación. Hablé con Ulf sobre iluminarla suavemente y de repente podías ver todo lo que pasaba por su mente, reconociendo sus emociones; esa fue la clave de cómo trabajamos con Glenn, Christian (Slater) y Jonathan. Era importante ver eso con Glenn. Estoy acostumbrado a trabajar con primeros planos; me encanta mostrar la cara porque cuando la capturás de la mejor manera, es lo más bello que puedas ver. Ulf hizo un trabajo extraordinario y a ella le encantó tenerlo enfrente.”

FUENTE: www.awardsdaily.com