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2018-12-05

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FICCIÓN: EL PRIMER HOMBRE EN LA LUNA, DE DAMIEN CHAZELLE: BALADA DE UN HOMBRE COMÚN

El director de Whiplash y La La Land aborda un guión ajeno por primera vez para contar la épica llegada a la Luna, desde la óptica de Neil Armstrong.

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El Primer Hombre en la Luna (First Man – Damien Chazelle – 2018): “Siempre me han atraído, de manera consciente o no, las historias sobre personas que intentan superarse a sí mismas de alguna manera, ese tipo de lucha para lograr algún sueño que aún no se haya realizado. Puede ser un sueño a muy pequeña escala, como ser un baterista, o puede ser el sueño a mayor escala en la historia de la humanidad. Con Whiplash, mi esperanza era tomar un pequeño sueño y hacerlo parecer gigante. Aquí, fue tomar este sueño tan gigante que es algo insondable; la gente hoy en día ni siquiera piensa en las personas que lo hicieron como seres humanos porque es tan inconmensurable; es básicamente como hablar de Hércules. Traté de tomar ese sueño y evento a gran escala y reducirlo al tamaño humano, hacer que parezca que realmente caminamos entre ellos. Mirás la película y sentís como si estuvieras en la mesa cenando con la familia, estás en la Luna con Neil, y no es una figura histórica, es un ser humano”

Damien Chazelle, de 33 años, nació en Providence, Rhode Island, de madre canadiense (profesora de historia) y padre francés (profesor de informática). Lanzó su primer largometraje, el melancólico musical de jazz en blanco y negro Guy and Madeline on a Park Bench a los 24 años, pero fue la visceral Whiplash la que lo catapultó a las grandes ligas, en 2014. Aprovechó el envión con la bellísima La La Land, que el año pasado ganó seis premios Oscar, entre ellos el de Mejor Director para Chazelle, aunque fue anunciado erróneamente como la Mejor Película antes de que el premio fuera otorgado a Moonlight (Barry Jenkins – 2016). Su última película, El Primer Hombre en la Luna (First Man), sigue a Neil Armstrong (Ryan Gosling, segunda colaboración con el director) a través de años de preparación para el aterrizaje lunar en 1969.

Comienza Chazelle: “Me gustaba hacer algo que se sintiera como el polo opuesto de La La Land, al igual que La La Land se sentía como el polo opuesto de Whiplash, al menos emocionalmente. Pero también me interesaba explorar un mundo diferente; esta era la primera vez que hacía algo que no estaba directamente relacionado con mi propia experiencia de vida. Cuando era chico me interesaban estos temas como a cualquier niño promedio. En realidad, diría que me interesaban más las películas sobre viajes espaciales que los viajes espaciales en sí mismos. Siempre quise hacer arte, ya sea música, películas, dibujos o narraciones. Ciertamente aprendí más sobre viajes espaciales haciendo esta película que nunca antes. Me tomó un viaje a Houston empaparme del tema, ya que pensé, ‘mierda, si realmente quiero hacer esto, tengo que abrocharme el cinturón y aprender”.

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Ryan Gosling en El Primer Hombre en la Luna (First Man – Damien Chazelle – 2018): “Él hace una inmersión profunda en el personaje y tiene algo de la obsesión y determinación de Neil Armstrong para hacer las cosas bien. Entre tomas, se acercaba a uno de los astronautas que teníamos en el set, preguntando: ‘¿Se veía bien?’ ‘¿Era este botón o ese otro?’ ‘Para la siguiente escena tengo que tirar del interruptor RCS: ¿se hace rápido o despacio?’. Es como un halcón para todas esas cosas”

El director explica que “me involucré con esto como si fuera una película sobre cómo tratar de convertir los sueños en realidad, algo similar a mis dos films anteriores. También quería dar una idea del trabajo que lleva convertirse en astronauta, algo que las películas tienden a ocultar: las manos sudorosas, el vómito en la camisa, el aspecto sucio, rústico, real de todo eso. La primera vez que vi una de estas cápsulas de verdad, era mucho menos dorada de lo que me había imaginado. No me metería en una de ellas ni diez minutos, y mucho menos el tiempo que toma volar a la Luna. Quería que la audiencia se sintiera como si estuvieran dentro de esa cápsula, gritando para salir.”

El Primer Hombre en la Luna es un film un poco diferente a las historias que hemos visto sobre el espacio. Chazelle piensa que “parte de esto tiene que ver con que el propio Neil es diferente a muchos de esos otros pilotos. También pienso que algo acerca del enfoque de James Hansen (autor del libro First Man, en el cual se basa la película) como historiador me inspiró a entrar en los detalles granulares de la vida cotidiana. Él pintó un retrato de cómo era vivir una vida dentro de una familia de astronautas. Claro, te vas al espacio, pero luego tenés que regresar y sacar la basura… No hubiera sido posible sin su libro y la gente que nos presentó”

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Ryan Gosling (Neil Armstrong) y Claire Foy (Janet Armstrong) en El Primer Hombre en la Luna (First Man – Damien Chazelle – 2018). Ella dice: “Después de La La Land no se le podía decir que no. Yo ya era fan de Damien antes de que me llamara. Nuestra primera toma de contacto fue por Skype e intentamos que todo fuese normal, como si estuviéramos físicamente frente a frente. A pesar del éxito, noté que eso no le había cambiado. Lo mismo me ocurrió con Ryan. Son personas con las que es muy fácil trabajar”

Un senador republicano con suficiente tiempo libre criticó el hecho de que no se mostrara en la película el acto de plantar la bandera americana sobre el ríspido suelo lunar. Damien responde: “No anticipaba una reacción así. El objetivo principal de la película era contar la historia no contada, mirar cosas que no sabíamos, que no vimos. Así que fue puramente una elección estética: no hubo nada político en absoluto.” El mismísimo Presidente de los Estados Unidos Donald Trump también se manifestó al respecto, diciendo que “pareciera como si se avergonzara del logro. No vería la película”, a lo que Chazelle contesta: “Me entristece perder un espectador. Espero que cambie de opinión. Creo que cualquiera que vea el film notará el patriotismo que hay en él.”

Como decíamos antes, esta es la segunda vez que Damien elige a Ryan Gosling como su protagonista: “Siento que Ryan era la única persona que podía hacerlo. No queríamos tratar de que Neil hablara mucho más de lo que él hubiera hablado, o que fuera más grandilocuente de lo que hubiera sido solo para la audiencia. Ryan no es un artista al que le guste lucirse. Creo que su ideal de actuación es tratar de ver cuánta emoción puede transmitir con la mayor economía. Creo que es parte de lo que le fascinó de Neil … Él hermético, pero podés decir con las imágenes reales, sin siquiera hablar con gente como Mark (Armstrong, su hijo), que había mucho por debajo de eso. Realmente era un tipo de persona sumamente profunda, y Ryan solo quería apoyarse en esto y descubrir qué era esa cosa, cuáles eran las cosas que se arremolinaban en su mente. Cuando mirás esos ocho años de su vida es una locura; pensar cuántas cosas deben haber estado dando vueltas en su mente: criar una familia, lidiar con esa pérdida inimaginable y el dolor de un padre que tiene que enterrar a su propia hija, las experiencias cercanas a la muerte en el espacio, o el entrenamiento que experimentó, las muertes de sus dos amigos más cercanos en el programa espacial, ambos dentro de un año de diferencia.”

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El director Damien Chazelle junto a su DF Linus Sandgren en el set de El Primer Hombre en la Luna (First Man – 2018): “Lo interesante sobre el primer aterrizaje lunar es lo limitado que es el material que tenemos. Era solo ese canal de televisión, tan granulado, blanco y negro y obviamente de baja resolución. Tratamos de utilizar eso como referencia para desarrollar lo que realmente se sintió allí. Fue realmente el desafío: tratar de hacerte sentir como si estuvieras en la Luna, casi una experiencia de realidad virtual de estar en los zapatos de Neil Armstrong, haciendo esos primeros pasos vos mismo”

Con respecto a su reconocida obsesión con su trabajo, el director cuenta que “el balance entre trabajo/vida tal vez sea mejor de lo que solía ser. Es útil tener personas que me obliguen a desconectar. Mi esposa (la actriz Olivia Hamilton) es muy instrumental en ese sentido. Creo que estaría hecho un despojo en un rincón en algún lugar o sería un ser menos humano sin ella”.

Chazelle suele relajarse leyendo, mirando películas (“obvio”), escuchando música, o estando en lugares como Londres o París, “caminar la ciudad. Siempre me gustó la idea del “street walker”; vagar por ahí puede ser infinitamente inspirador.” Y hablando de París, dice que “regresaré allí el próximo año para filmar los dos primeros episodios de una serie de Netflix llamada The Eddy. Se trata de un club de jazz dirigido por un expatriado con un equipo variado de locales y extranjeros que se reúnen allí. La historia sigue su vida diaria dentro y fuera del club, algo así como una pieza coral. Mientras tanto, estoy tratando de escribir la próxima película, pero es demasiado pronto para decir de qué se tratará. Así que hay cosas en trámite, pero también estoy bastante entusiasmado de tener un poco de incertidumbre.”

FUENTE: www.theguardian.com | www.azcentral.com