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2018-05-07
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FICCIÓN: EL AMANTE DOBLE, DE FRANÇOIS OZON: SEXO, MENTIRAS Y PSICOANÁLISIS
Uno de los directores franceses más prolíficos nos mete esta vez bajo la piel de un thriller erótico y mental, nominado a la Palma de Oro en Cannes.
El Amante Doble (L’amant Double – François Ozon – 2017): “En mis películas hablo a menudo de la necesidad de lo imaginario para sostener la realidad. En cualquier relación de pareja, por muy feliz que sea, siempre hay una parte de frustración y la necesidad de un espacio mental donde expresar las fantasías. El otro nunca podrá satisfacer completamente nuestros deseos. A veces necesitamos algo más, algo diferente”
En los primeros minutos de El Amante Doble (L’amant Double), la nueva película de François Ozon, un primer plano de una vagina en pleno orgasmo se funde con el de un ojo que suelta una lágrima: “No estamos habituados a ver escenas así, pero para eso está el cine, para mostrar lo que no solemos ver”, expresa el director francés tras su debut en Cannes. La película combina sicoanálisis con elementos de terror y es una adaptación libre de la novela de Joyce Carol Oates: “Admiro a Joyce Carol Oates desde hace tiempo por su escritura precisa, su sutileza psicológica, la ambigüedad de sus personajes y la inteligencia de sus relatos. Y siempre me sedujo el hecho de que sea grafómana. Cuando me enteré de que escribía novelas policíacas bajo el seudónimo de Rosamond Smith, me interesé por estos escritos supuestamente ‘menores’, convencido de que su imaginación desbordante sería propicia para el cine. Y así es como descubrí Life of the Twins (Vidas gemelas)”. Aunque Ozon reconoce haberse tomado bastantes libertades con el material: “La he traicionado, sobre todo en la escena final”. Además, agrega, la novela muestra un tipo de psicoterapia más “a la americana”, y él prefirió mostrarlo en un estilo “más francés”, amén de profundizar en el inconsciente del personaje femenino. La mencionada escena de la vagina no es gratuita y simboliza el recorrido de la protagonista. Otra escena que da que hablar es una en la que ella usa un arnés sexual para darle placer a él. “Los que se molestan con esa escena suelen ser machistas”, declara el realizador, convencido de que la sociedad sigue dominada por modelos patriarcales y de que la libertad sexual de la mujer aún no está del todo conquistada. “Predomina la idea del macho dominador pero el hombre también puede disfrutar siendo sometido y la mujer siendo dominadora.”
El Amante Doble (L’amant Double – François Ozon – 2017): “Rodé mis últimas películas en 35 mm, pero para esta tuve ganas de volver al digital, al scope, y experimentar con una imagen más contemporánea, más nítida, incluso me atrevería a decir ‘quirúrgica’ en algunos momentos, sin dejar de ser muy estética”
Peculiar e irreverente, el director francés retorna a algunas de sus obsesiones: los vericuetos de la sexualidad, la mezcla de fantasía y realidad o la mentira, adentrándonos en la historia de Chloé, una joven depresiva y atormentada por sus demonios internos, que acude a psicoterapia y termina enamorándose de Paul, su psicólogo. Al poco tiempo, descubrirá que su amante tiene un hermano gemelo, Louis, también psicoanalista, una especie de reverso tenebroso con el que Chloé satisface sus fantasías sexuales.
“Creo que lo imaginario lo necesitamos muchísimo en nuestra vida. Para poder seguir viviendo el día a día necesitamos recurrir a la ficción. En el caso de Chloé, su fantasía le permite descubrir qué le ocurre realmente y llegar a una verdad, y por eso recurro muchísimo a esto en mis películas”, señala el director, quien vuelve a trabajar con Marine Vacht – descubierta por él en su film Joven y Bella (Jeune & Jolie – 2013) – como protagonista femenina, y con el belga Jérémie Renier, vinculado a varias películas de los Dardenne, y a quien en Argentina conocimos en la piel del díscolo sacerdote de Elefante Blanco (Pablo Trapero – 2012), para encarnar en un papel doble a los psicoanalistas gemelos con personalidades opuestas.
El director François Ozon junto a su protagonista en el set de El Amante Doble (L’amant Double – 2017): “Es mi película más psicológica. Nunca se llega realmente a saber si lo que estamos viendo corresponde a un estado mental o sucede de verdad. Quería meterme en la cabeza de Chloé, el personaje que interpreta Marine Vatch, también en su sexo, en sus fantasías más oscuras, y navegar a través de ellas como si estuviéramos en un sueño. Es un viaje por su inconsciente y está construido como un puzzle enrevesado que poco a poco se va ordenando en la cabeza del espectador. Me gusta plantear retos, no ser acomodaticio, que el público interactúe con lo que está viendo.”
“Había trabajado con Marine en Joven y Bella donde hacía el papel de una adolescente bastante opaca que dejaba ver muy poco de sí misma. Aquí es todo lo contrario. Es una mujer que demuestra lo que siente, por eso, se nos ocurrió la primera secuencia donde se le corta el pelo, para decir, ya está, la chica de Joven y Bella ya se fue, ahora tenemos a Chloé”, explica el realizador.
Como es habitual en su filmografía, Ozon ofrece varias capas de lectura y nada es lo que parece. El laberinto interno aparece reflejado con tintes oníricos, una puesta en escena elegante y un juego con el siempre inquietante mundo del psicoanálisis que invita al voyeurismo, y en el que se siembra la duda constante de si todo ocurre en la cabeza de la protagonista. “A mí lo que me interesaba era mostrar la dualidad y por eso hay tanto juego de espejos, de reflejos; y no solo están los gemelos; asimismo nos damos cuenta que el personaje de Chloé también es doble”, afirma Ozon. Y continúa: “Era una forma de hablar de la diferencia precisamente partiendo de algo que es exactamente igual. Una forma de adentrarme en el yo partiendo del otro. Pero en realidad, lo que más me motivaba era jugar con las posibilidades visuales que ofrecía esta figura. Me permitía divertirme con la puesta en escena utilizando las imágenes especulares y las pantallas partidas para hablar de la dualidad, de la identidad escindida. Y de la parte más monstruosa, violenta y retorcida que anida en nuestro interior. Por si alguien creía que después de Frantz (2016) me había domesticado y vuelto académico, aquí descubro mi lado más salvaje.”
El Amante Doble (L’amant Double – François Ozon – 2017): “Me encantan Brian de Palma, Paul Verhoeven, David Cronenberg… sobre todo porque eran directores que, como yo, daban mucha importancia a la puesta en escena, que es algo que se ha perdido en la actualidad. Tenía ganas de recuperar esas atmósferas morbosas, pero al mismo tiempo muy estilizadas. Y también arriesgarme un poco con las escenas de sexo, que fueran imaginativas y un poco enfermizas”
Con respecto al abordaje femenino en sus historias, manifiesta: “Para mí no hay diferencias entre hombre y mujer, entre la mentalidad masculina y femenina. Por eso en mis películas muestro una inversión en los papeles, para demostrar que somos iguales. En la sexualidad, los papeles se pueden invertir. Eso me permite dinamitar las barreras y hablar libremente de sexo sin ningún tipo de tabúes, ni morales ni físicos. Aunque a veces pienso que me escondo detrás de las mujeres para hablar de mí mismo y mis obsesiones.”
Por estos días está terminando su próximo trabajo, Alexandre, que estará listo para estrenarse el año que viene: “Me quedan muchos temas por tocar. No he hecho una de vaqueros, una de ciencia ficción, una de terror, aunque El Amante Doble tiene algo de eso”.








