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2021-12-03

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FICCIÓN: CLARA SOLA, DE NATHALIE ÁLVAREZ MESÉN: EL DESPERTAR DE LOS SENTIDOS

La ópera prima de la directora costarricense se estrenó en Cannes, y es la elegida para representar a su país en los premios Oscar que se entregarán en marzo de 2022.

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Presenta a Clara ―interpretada por Wendy Chinchilla― una mujer parca pero intensa, que actúa como una niña y posee una intensa conexión con la naturaleza, que vive en una zona rural de Costa Rica junto a su madre y su sobrina, y a la que todo el mundo acude para que los “cure” ya que ella tiene un poder de sanadora. Venerada como santa, Clara no tiene la oportunidad de desarrollarse como mujer; cualquier atisbo de sexualidad es severamente reprimido por su madre, una matriarca que no tiene ningún problema en reproducir el patriarcado en su versión más severa.

Nathalie cuenta que el personaje “nace de diferentes fotografías y esculturas con relación a como es, como se mueve. El tema de la película y el mundo donde llegó a parar, viene mucho de mis memorias y de las de mi coescritora (María Camila Arias) en Latinoamérica. En mi caso son muchas mujeres en mi familia, y como siempre ha pasado, he sentido que he tenido que ser de cierta manera, o no ser de cierta manera, y muchos de esos sentimientos vienen mucho de las mujeres. Entonces, este pequeño matriarcado en esta casa que vuelve a reproducir normas patriarcales, me parecía interesante, y quería que este personaje, que vivía por estas reglas, lograra una honestidad consigo misma, una liberación.” Y agrega: “Me basé en una pintura que no sé cómo se llama de Karin Broos, que es una pintora sueca excelente. Tiene una señora con una escopeta, y de ahí nace el personaje de Fresia, una matriarca controlando su territorio. Y luego hay otra, una fotografía de Gregory Crewdson, que es de una estética súper diferente, pero hay una chica ahí que está como encorvada, en ropa interior y que parece una víctima. Pero me empecé a imaginar como ‘qué tal si lo que le acaba de pasar no es que haya sido una víctima, sino que ha pasado el mejor momento de su vida, pero hay gente que la está juzgando’. Entonces, de ahí nace la escena de la masturbación en el bosque, ella tiene una liberación grande ahí, pero luego llega y es juzgada por eso.”

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Clara Sola (Nathalie Álvarez Mesén – 2021): “Clara es un personaje muy honesto, como los niños que son muy honestos, no tienen filtro, o sea, te va a decir la verdad si le preguntas, sin tener miedo de ofender. De esa manera tiene la mirada de una niña, desde el lugar de la honestidad, pero está en el cuerpo de una mujer muy sexual, como la mayoría de la gente. Y la sexualidad es un gran poder que en muchos lugares se oprime”/p> El primer largometraje de la directora sueco-costarricense Nathalie Álvarez Mesén se presentó en competencia en la Quincena de Realizadores en el Festival de cine de Cannes este año. Y es la elegida de Costa Rica para competir en los Oscar en la categoría Mejor Película Extranjera.

La directora explica que, al parecer, para los demás, “no hay una compatibilidad entre ser santa y tener una sexualidad. Es complicado para ella y no es algo que solo le imponen, es algo que ella también ha aprendido y se autoimpone. Porque hay muchos límites que le ponen, pero ella se controla sola; claro que a veces no puede, no lo logra. Quisimos crear un ambiente en una casa que diera esa sensación de opresión con la directora de arte que es chilena, Amparo Baeza. Ella se trajo dos maletas de Chile llenas de cosas, y ha hecho un trabajo increíble con eso, en formar este mundo hermoso, porque la estética es hermosa, pero opresora.”

En Costa Rica, abundan las mujeres que son consideradas santas. Álvarez Mesén cuenta que “cuando yo tenía 14 años me llevaron a donde una señora que se llama Fresia ―de ahí viene el nombre― porque yo había tenido una experiencia un poco brava. Mi mamá estaba preocupada así que me llevó para donde esta señora, que habla en lenguas y hace curaciones. Es como una rama de la iglesia católica. Ella llegaba ahí y me tocaba el pecho, y movía sus manos, yo no creía en esas cosas, pero algo de esa señora, consolándome sin saber qué me había pasado, hizo que se me salieran las lágrimas sin yo saber por qué. En realidad, quizás no tenía tanto que ver con la religión, sino como con una persona que está queriendo ayudar, que me está realmente viendo. Ese personaje, la capacidad de Clara, de curación, de cierta manera que la gente se siente curada, viene de ahí. Sí es cierto o no, en realidad no me importa, porque me importa lo que la gente siente, que sienta cambios. El problema es que se espera de ella curar a otros y ella se ha olvidado de ella, de cierta manera. Quería darle un espacio para que se empezara a curar ella.”

Nathalie piensa que la masturbación aún es un tabú “y es algo que se castiga, visualmente se castiga en la película. Es algo que ella, de cierta manera, ha aceptado ―hasta cierto punto de la película― de vivir así su vida porque es lo único que conoce. Pero cuando empieza a darse cuenta que no tiene que ser así, y que puede romper los límites por otros y por ella misma, empieza a salir de ese cascarón. Para nosotros Clara es Clara, no la definimos de ciertas maneras específicas, sino como es Clara con su intuición animal muy intacta. Lo que es una lástima que los humanos hayan perdido muchas veces. Clara entra a la sociedad con esto de curar, de la santidad. Y cómo la ve la gente, no la definen de otra manera más que por eso. Ella se ha visto tal vez a ella misma, o se ha encontrado a ella misma en ese rol sin saber sentirse de tal manera.”

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La directora Nathalie Álvarez Mesén en el set de su ópera prima Clara Sola (2021): “Cuando estoy sola con la naturaleza siento una libertad muy grande, que se siente como algo mágico de cierta manera, ahí surge esa conexión, ese realismo mágico que tiene la película. Tiene que ver con la forma en que el personaje escucha al mundo, dialoga con la naturaleza de una manera muy diferente a la que dialoga con los seres humanos. Con la naturaleza Clara siente que no se le impone ni se le pide nada, a diferencia de los humanos, que sí le imponen un rol específico”

La naturaleza tiene una gran presencia en el film de la realizadora, quien explica que “el realismo mágico para mí siempre vino de la naturaleza, creciendo. Esa sensación de estar allí sola, sentir que algo te invade, en paz. No tienes que jugar ningún papel porque la naturaleza no pide nada de ti y, si en ese momento tú tampoco le pides nada a ella, hay una comunicación y mucha liberación. Este personaje lograba encontrar sus momentos de paz en la naturaleza. Porque no había problema en que ella tuviera ciertos espacios en los que pudiera caminar, la familia entiende que tiene esa conexión y yo creo que es parte de por qué la gente viene hacia ella, es algo religioso, pero también espiritual que tiene que ver con la naturaleza. Creo que hay una admiración hacia lo que ella hace en su comunicación con la naturaleza. Como ellos lo han perdido, lo buscan en ella. Y, de cierta manera, ella quiere ayudar, pero cuando ya es como desesperante, como que le chupan demasiado, entonces es hora de cortar. Espero que impulse a que la gente también corte con cosas que hay que dejar pasar. La imagen de la virgen, eso ya es viejo, eso no tiene que ser un ícono para nosotras, porque es algo imposible de alcanzar. Se nos ha impuesto esta imagen de la virgen y es triste, porque siempre nos vamos a sentir mal, es una imagen imposible.”

Con respecto a la actriz protagonista, Nathalie cuenta que “Wendy es bailarina profesional de danza contemporánea; yo sabía que ella existía desde que yo era pequeña, pero no la conocía. Entonces fui a ver un espectáculo de danza, y ahí fue como ‘¡Wow!’, pero es algo muy diferente a Clara, porque obviamente tiene un rango de movimiento muy amplio. Aunque era increíble su interpretación, era diez años mayor que el personaje, sin embargo, dije que la trajéramos igual. Fue la segunda persona que vino, y entre ella y yo hubo una conexión increíble y un nivel de comunicación muy alto. Estaban los productores ahí y les gustó. Pero me dijeron: ‘Es la segunda y es mayor, sigamos buscando para ver’, pero durante el tiempo que estuvimos buscando, empezamos a escribir el guion pensando en Wendy, porque tenía que ser ella. Lo escribía y había problemas con las edades, con el personaje de la sobrina. Hubo ahí algo, y al final fue como ‘sí, si funciona tiene que ser Wendy al final’. Entonces, lo terminé reescribiendo para Wendy. Tenía que ser ella”.

La directora dice que “fue increíble estar en Cannes primero que todo, porque hay pelis que amo que han estado en esta sección y espero que tenga como un efecto sanador en la audiencia. Algo que dijo alguien del público fue esto de sanar, y para mí eso fue para llorar, lloramos juntas (con Wendy). Eso fue muy especial, porque se trata de eso la peli, como de autosanarse. A veces a uno mismo y con la naturaleza se puede tener esa conexión. Hay que escucharse un poquito más.” Y cierra: “Ahora estamos orgullosos de representar a nuestro país en los Oscar, hay muchas pelis ahí pero igualmente da mucha visibilidad al cine de Costa Rica, de Centroamérica, que la gente de la Academia de Estados Unidos pueda verla; pase lo que pase eso es súper valioso, porque la película se va a pasar en cines allá y en Canadá el año que viene.”

FUENTE: www.culturizarte.cl