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2018-06-12
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DOCUMENTAL: CHAVELA, DE CATHERINE GUND Y DARESHA KYI: DE OLVIDARTE, NUNCA
Las realizadoras nos sumergen en un fascinante y provocador viaje a través de un momento clave en la vida de la icónica artista mexicana.

Isabel Vargas Lizano, conocida artísticamente como Chavela Vargas, es considerada una figura emblemática de la música ranchera. Aunque nació en Costa Rica, vivió casi toda su vida en México, país que la adoptó con avidez para convertirla en un ícono insustituible de su historia. En 1991, Chavela ofreció una entrevista a un grupo de jóvenes admiradoras tras su regreso a los escenarios, a los que había abandonado a causa del alcoholismo y una dolorosa ruptura con el amor de su vida. Las imágenes de esta entrevista fueron tomadas por Catherine Gund, y sirven, 26 años después, como la columna vertebral de este documental (codirigido por ella junto a la californiana Daresha Kyi) que explora la fascinante vida de esta mujer de personalidad demoledora y peculiar.

Sobre sus propios comienzos, dice Gund: “En la escuela secundaria experimenté con fotografía y pintura, pero cuando estaba en la universidad, combinar palabras e imágenes en un espacio familiar basado en el tiempo fue más impactante. Filmar tiene un potencial infinito.”
Kyi agrega: “Soy una narradora natural que cree firmemente que cada historia dicta el medio a través del cual debe ser contada. Estudié cine en la NYU y dirección en el AFI Conservatory, y he trabajado en películas narrativas y documentales. La última que dirigí fue el corto documental Land Where my Fathers Died (1991). Chavela comenzó cuando Catherine me pidió que me uniera a ella y a un grupo de amigos para intercambiar ideas sobre su nuevo proyecto cinematográfico después de Born to Fly: Elizabeth Streb vs. Gravity (2014). Ella nos proporcionó papel y biromes y todos nos reunimos en un bar drag-show, lo que finalmente resultó ser demasiado distractivo para transmitir ideas. Pero anoté algunos pensamientos que surgieron, y Cat terminó diciendo las palabras mágicas, ‘Deberíamos hacer una película juntas’.” Daresha continúa: “Al principio yo estaba produciendo y Cat dirigiendo una película que habría contado la vida de Chavela a través del lente de una latina contemporánea, una cantante lesbiana que luchó contra la adicción. Sin embargo, después de comprar la idea, nos dimos cuenta de que la gente se sentía profundamente intrigada por Chavela y solo estaban interesadas en aprender más sobre su vida. Entonces, dejamos de lado por completo la historia de la otra mujer. Cuando me acerqué a ella con la idea de co-dirigir, Cat no dudó en decir que sí.”

Catherina relata: “Cuando mi mejor amigo, que era chicano, murió de SIDA en 1990, volé a México y descubrí las canciones de Chavela Vargas a través de jóvenes amigas que la reverenciaban. Vieron mi cámara de video, mi constante compañera, mientras yo capturaba sus conciertos en un pequeño salón, y se decidieron a entrevistarla. Ella nos invitó a su casa en Ahuatepec. El metraje resultante estuvo en mi armario en una caja por más de 20 años. Ahora me doy cuenta de que Chavela tenía que terminar de escribir su historia para que esta película pudiera contarla. Su música me conmovió en 1991 y me conmueve aún hoy. Pero su alma y sus elecciones en la vida son lo que realmente agitan mi corazón, recordándome constantemente vivir mi propia vida con la mayor honestidad y ferocidad posible.”

Daresha: “Me conmovió compartir la historia de Chavela no solo por la profunda pasión y el dolor en su voz, sino por su fuerza, coraje y asombroso viaje de vida. Encontrar a un personaje que pasa de dormir en las esquinas de una calle en estado de estupor alcohólico a ser la musa de Pedro Almodóvar y vender un Carnegie Hall casi suena demasiado bueno para ser cierto, pero Chavela logró eso y mucho más. Me inspiró profundamente su capacidad para defender su verdad como lesbiana en una cultura machista y patriarcal.”
Con respecto a si hubo algún obstáculo en la realización del film, Gund explica que: “Chavela bendijo este proyecto desde el primer día. Ahora conozco a otras tres personas que filmaron entrevistas en el momento de la mía en 1991 y en sus imágenes, Chavela es baja y malhumorada; no expresa la magia que nos mostró a las dos mujeres y a mí cuando nos recibió en su casa para conversar sobre feminismo, identidad, vejez y amor. Habló de la alegría y del dolor de encontrar a gente que la conocía y que la llamaba bien “diva” bien “tortillera”. Su generosidad, brillantez y candor se quedaron conmigo hasta el final. De hecho, sentí que ella seguía apareciendo: guiando, a veces dictando, riendo, prometiendo, consolando, salvándome una y otra vez.”
Kyi aporta que “desde el principio queríamos encontrar a una de las antiguas amantes de Chavela, pero como ella creía que era grosero contarlo, fue realmente difícil encontrar a otra persona -aparte de Frida Kahlo y Ava Gardner, ambas fallecidas- con quien ella afirmara haber estado. Conseguimos una pista sobre una mujer en Costa Rica, pero ella solo estaba dispuesta a dejarnos usar su voz y no quería estar frente a la cámara, así que no funcionó. Casi nos habíamos dado por vencidas hasta el día en que filmamos lo que pensamos que era nuestra última entrevista. Marcela Rodríguez, una compositora y guitarrista que había acompañado a Chavela durante tres años, dijo que estaría en Nueva York si queríamos entrevistarla. Nos habló bastante sobre una de las amantes de Chavela y de hecho ¡la mencionó por su nombre! Aunque había visto el nombre de la mujer desde el comienzo de nuestra investigación, nadie nunca mencionó que ella había sido amante de Chavela, así que no la habíamos contactado.” Kyi continúa: “Después de eso la rastreamos online y la filmamos el 5 de diciembre, a pesar de que se suponía que íbamos a tener un corte completo antes de mediados de diciembre. Sumar a Alicia Elena Pérez Duarte a la película trajo una nueva y sorprendente dimensión. Además, cuando entré a su casa para la entrevista, ella tenía dos álbumes llenos de fotos increíblemente hermosas de su vida con Chavela que nos permitió escanear: ¡todas y cada una! Agregaron mucha belleza a la película.”








