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2013-05-30
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FICCIÓN: “RÁPIDOS Y FURIOSOS 6” : EL GRAN MOMENTO DE SER JUSTIN LIN
Por Scott Fundas
El director Justin Lin, a sus 42 años, encontró su propia fórmula del éxito; sus últimos 3 films recaudaron más de 1 billón de dólares en el mundo, reconvirtió una franquicia y es mandarín nativo en un país ávido de plantar bandera en el mercado chino.
Uno de los principales placeres de la audiencia de cualquier película de “Rápido” se trata de ver maquinaria pesada desafiando la ley de gravedad. En el caso de la vedette de la número 6 – una compleja persecución en una sinuosa carretera junto a un acantilado que involucra una pequeña flota de vehículos, un helicóptero y un tanque – significó un mes entero del agotador plan de filmación de 150 días en las Islas Canarias, poner a punto chirriantes frenadas, giros inversos y saltos en pleno vuelo. “No necesitábamos una secuencia del tanque” destaca Lin, “pero había tres momentos de personajes que tuve que tener en un punto, que tenían que ver con la confianza, y una vez que los tuve, empecé a diseñar la acción alrededor de eso”. A veces, dice Lin, es más fácil revelar la naturaleza de un personaje a través de la acción más que del diálogo.

Justin Lin todavía estaba en la universidad cuando se estrenó la primera de la saga, “Rápido y Furioso” (The Fast and the Furious – Rob Cohen – 2001). Recuerda haber ido a verla entusiasmado por la subcultura de las carreras callejeras ilegales, sobre todo, por la preponderancia de conductores asiáticos. Lo que lo desilusionaba era que estos personajes “siempre eran los chicos malos”.
Cuatro años después, Universal le ofrece dirigir “Rápido y Furioso: Reto Tokyo” (The Fast and the Furious: Tokyo Drift – 2006), cuando él tenía en su haber “Better Luck Tomorrow” (2002) y había terminado su primera película de estudio, “Annapolis” (2006). Era un momento clave en la franquicia, la segunda de la saga no había sido tan exitosa, la estrella Vin Diesel y Rob Cohen ya no estaban y la apuesta ahora era hacer foco en las carreras con derrape (“drift”). Pero el primer guión consistía en “autos derrapando entre estatuas de Buda y chicas tipo geishas” por lo que tomó el mando, a condición de hacer ciertos cambios; cameo de Diesel abriendo puertas para una secuela, fue uno de ellos. El film recaudó 158.5 millones de dólares en el mundo, pero por su bajo costo, permitió que la franquicia continuara su camino.

Para la cuarta, Lin ya contaba con el elenco original, más algunos agregados que convirtieron la franquicia en una de las más étnicamente diversas de Hollywood. “Rápidos y Furiosos” (Fast & Furious – 2009) obtuvo 363 millones de dólares mundiales, y la quinta, “Rápidos y Furiosos: 5control” (Fast Five – 2011), 626 millones. Y los asiáticos ya no son los chicos malos. Lin dice que Universal le permitió arriesgarse cada vez más en los films: “Normalmente, cuando sos exitoso, la tendencia es ser muy conservador y decir: ‘Bueno, funcionó acá. Hagamos lo mismo de nuevo’. Pero aquí dicen: ‘¿Querés hacer qué? Ok, hagámoslo’”.

El director también supervisa un blog de cultura, un canal de Youtube con contenido original y dos productoras. También proyecta una remake de la clásica serie samurai de los 70’s “Lone Wolf y Cub”. Algunos ven en Lin a alguien que podría ayudar a tomar ventaja en el floreciente mercado chino. Él responde: “Entiendo que el mercado en China está creciendo, pero no creo que haya que alardear de eso. Es como cuando la gente dice que “Rápido y Furioso” es sólo autos veloces y lindas chicas – si fuera tan fácil, cada estudio lo estaría haciendo y ganarían un montón de dinero. Yo digo: ‘Vamos a hacer películas que se pasen en todo el mundo’. Y China es una gran parte del mundo”.
“Rápidos y Furiosos 6”(Fast & Furious 6 – Justin Lin – 2013) se estrena el 25 de mayo.








