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2021-09-07

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FICCIÓN: LA CAJA, DE LORENZO VIGAS: EN BUSCA DEL PADRE PERDIDO

El director venezolano radicado en México compite nuevamente en el Festival de Venecia con un film que cerrará su trilogía sobre la paternidad latinoamericana.

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La Caja (Lorenzo Vigas – 2021). Para el director, aunque su film retrata el estado de violencia y la crudeza en la que vive México con las desapariciones forzadas, también hay un alto grado de importancia sobre el amor. De hecho, enfatiza que el ‘amor’ es uno de los principales motores de su largometraje: “Hay emociones muy contrastadas… La palabra ‘amor’ es muy importante en la película. Es sobre lo que estás dispuesto a hacer por tener el amor que no tuviste. Esa carencia de amor de un padre. Ese es el corazón de la película; todo lo que el niño hace, lo hace por amor. Creo que es un tema que a todos nos toca de alguna u otra manera”

Lorenzo Vigas ostenta el título de ser el primer director latinoamericano que se hizo con el León de Oro en Venecia con su ópera prima, el drama romántico Desde Allá (2015), ambientado en la convulsa Caracas, donde Armando, de 50 años, busca chicos jóvenes ofreciéndoles dinero para que lo acompañen a su casa con el fin de observarlos. Un día se lleva a Elder, líder de una banda de delincuentes juveniles, que cambiará su vida para siempre. Esta película, según indica el realizador, es la segunda de una trilogía sobre la paternidad: “Hice un cortometraje que se llama Los Elefantes Nunca Olvidan, que lo considero como la primera parte de esa trilogía. Son películas en las que el padre nunca está presente.”

La Caja, película con la que intentará llevarse el León de Oro otra vez en la edición 2021 del Festival italiano, habla sobre Hatzín, un chico que viaja desde la Ciudad de México para buscar los presuntos restos de su padre que han sido encontrados en una fosa común al norte del país: “El corazón de la película es un poco el tema que yo vengo desarrollando desde hace un tiempo, que es este de la paternidad. Aquí se trata de un niño del DF que se va al norte de México a buscar a su papá, que cree muerto, y le entregan una caja con huesos. Pero de pronto ve un hombre que es idéntico a su papá, caminando por la calle, y va y le dice que él es su papá. Pero este hombre lo niega. Este hombre le dice que está equivocado, que está confundido. ¿Este hombre le está mintiendo porque está ocultando algo? ¿O es que el niño en realidad está aferrado y se va a agarrar de cualquier persona por esa necesidad tan grande que tiene de tener un padre que no tuvo? Esa es la pregunta de la película, qué estamos dispuestos a hacer por un padre, por una familia. Qué estamos dispuestos a hacer por pertenecer en un país que es matriarcal, pero donde la presencia o la carencia del padre en el seno de las familias determina a veces el resto de tu vida. Muchas veces todo en lo que nos convertimos depende mucho de cómo fue esa relación con nuestro padre, o esa no relación con él.”

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La Caja (Lorenzo Vigas – 2021): “A mí me gusta mucho jugar con los géneros, y esto sería un drama y thriller de aventuras. Y también tiene elementos de misterio. La imagen de La Caja ya tiene una carga de misterio de por sí. Todos tenemos una caja en la vida. Algunos la podemos abrir, y otros no. Eso es también un poco lo que te deja la película: ¿qué está dentro de tu caja y de la caja de cada quién?”s, pensara, ‘está bien, se trata de su perspectiva y yo estoy en su cabeza’. Solo quería que lo descubrieran, paso a paso, que simplemente se sientan como él”

Con respecto a su participación en el actual Festival de Venecia – donde compite con obras como Madres Paralelas (Pedro Almodóvar), Spencer (Pablo Larraín), The Power of the Dog (Jane Campion) y The Lost Daughter (Maggie Gyllenhaal), incluyendo a la argentina Competencia Oficial de Gastón Duprat y Mariano Cohn – el director se sincera: “Es una gran satisfacción que esta vez estoy llevando una película mexicana a Venecia, eso me llena de alegría. Luego, claro, nervios, es lo normal. Una gran presión porque cuando ganas un premio tan grande con tu primera película, ¿qué vas a hacer en tu segunda? Hay mucha gente que se queda paralizada cuando tiene un éxito muy rápido. Dicen que lo más difícil no es llegar sino mantenerse, y fue muy cierto”. Y agrega: “Teníamos mucho material, filmamos por bastantes semanas, y me llevó bastante tiempo editarla. Pero cuando la veo, ahora, creo que valió la pena este largo proceso.”

Dice que hacer una película sobre México era “una necesidad”: “Yo llegué a México hace 20 años, y ya soy mexicano, a pesar de que no es el lugar donde nací. Me formé como director de cine aquí, llegué con la ilusión de algún día poder hacer películas y aquí fue donde realmente aprendí con la relación de grandes amigos mexicanos: Guillermo Arriaga, Gabriel Riptsein, Valentina Leduc, Michel Franco. Principalmente me siento feliz de representar a México esta vez. Para mí esta película es un regalo que yo le hago a este país que me fue tan generoso. Yo sentía que mi carrera no estaba completa sin hacer una película aquí. Y desde que llegué, uno es sensible y naturalmente los temas del país te van afectando. Tanto el tema de la paternidad, que es un tema que no es solamente de México, sino del resto de Latinoamérica. Pero ese tema en México es muy fuerte, y el tema de la gente desaparecida. Entonces escribiendo el guion estos temas salieron naturalmente. Mi intención no era hacer un estudio sobre los desaparecidos. Mi intensión sí era contar la historia de este niño en busca de esta figura paterna.”

En cuanto al proceso de realización, Vigas cuenta: “Yo sabía que iba a ser en el norte de México, pero no sabía dónde. Empecé a recorrer todo el norte de la República, y llegué a Chihuahua, y ahí dije ‘bueno, tiene que ser aquí’. Por la belleza abrumadora del entorno y ese contraste entre lo bello y lo terrible que es la realidad allí. Ese contraste me parecía muy interesante para la película, porque el niño viene cargado de emociones muy fuertes, llega a un entorno donde hay una realidad muy fuerte, pero hay un contraste visual de un ambiente que es realmente espectacular. Visualmente, además, yo quise filmar en 35 milímetros, que fue un gran esfuerzo porque ahora casi nada se hace así en cine, todo se hace en video. La película está hecha en 35 milímetros justamente para tratar de realmente sentir de la forma más orgánica posible. El 35 sigue siendo lo que más se parece al ojo humano, porque a la película la atraviesa la luz, y al ojo también lo atraviesa. El video, en cambio, es generado electrónicamente, y la luz no atraviesa el celuloide. Entonces, cuando ves una película en cine, la forma más emocional de percibir la imagen sigue siendo el 35, a pesar de todos los avances tecnológicos.”

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El director Lorenzo Vigas en el set de La Caja (2021): “No hago películas para aprender. Me gusta que me enseñen cosas, pero no es algo que pueda decirte qué es porque todo es un proceso interior. Desde un punto de vista consciente, no es algo que pueda definir. Lo que sí puedo decir es que me apasionó y que hablé sobre eso, era algo más fuerte que yo. No sé si aprendí algo sobre el tema, conté estas historias, por alguna razón tenía que contarlas, y salieron… Sí aprendí mucho haciendo las películas, del proceso de realización. Una película es un proceso de vida, cuando haces una, dejas una parte de tu vida en ella. Cada vez que haces una película te mueres un poquito, porque dejas mucha vida en ella. Todo lo que sufres, lo que sacrificas, lo que gozas, todo al mismo tiempo, es hacer una película, y eso es un aprendizaje de vida”

El actor principal en La Caja también se llama como el personaje protagonista. Lorenzo comenta que el joven protagonista Hatzín Navarrete será una grata sorpresa para los espectadores pues es un talento desconocido que llegó a impregnarle frescura a la producción. “La película es llevada adelante y cargada por un actor maravilloso que vamos todos a descubrir. Yo ya lo descubrí y tuve esa fortuna. Hatzín Navarrete llega como un talento desconocido, maravilloso que la gente va a descubrir. El éxito que ha tenido la película hasta ahora, o que haya sido escogida en Venecia, seguramente es por Hatzín porque él carga con toda la película desde principio a fin. Un niño de 13 años que nunca se había parado frente a una cámara y que de pronto, tiene todo un equipo de 90 personas, presupuesto, dinero… todo dependió de él y fue un riesgo. A mí me gusta trabajar con no actores; creo que le traen a la historia una frescura maravillosa.”

Vigas tiene una carrera como director ya de varios años y su máxima obra, esta trilogía sobre la paternidad latinoamericana, concluye con La Caja. Después de todo este tiempo, el realizador dice que su ímpetu para hacer películas se mantiene como cuando comenzó en el negocio. La diferencia después de todos estos años, quizá, radica precisamente en que le pondrá final a este arco narrativo. Y aunque es un ciclo que debe terminar, está ansioso por incursionar en nuevas historias de cara al futuro. “Sigo teniendo la misma ilusión de hacer películas, no he perdido las ganas ni la ilusión. Ahora, espero tocar otros temas. Para mí, este es el final de este tema que, sin él, yo no hubiera podido empezar a hacer cine. Era algo que yo tenía que contar. No es un tema personal porque yo tuve una buena relación con mi padre, pero algo me atrapó sobre la paternidad a nivel arquetípico… Definitivamente, lo que yo pueda hacer de ahora en adelante, lo puedo hacer porque yo ya toqué este tema y me lo saqué del sistema, lo compartí con la gente.”

FUENTE: www.sopitas.com | www.elpais.com