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2019-02-20

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FICCIÓN: EL VICEPRESIDENTE, DE ADAM MCKAY: EL MUNDO NO COMPRENDE LO QUE HACEMOS AQUÍ

El director ganador de un Oscar por el guión de La Gran Apuesta (2015) vuelve a sumergirnos en su ritmo cínico y vertiginoso a través de la figura de Dick Cheney

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Christian Bale encarna al Vicepresidente de George W Bush en El Vicepresidente (Vice – Adam McKay): “Creo que Dick Cheney verá la película y dirá, ‘Sí, pensamos que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva. Lo echamos. Él es un dictador, es un mal tipo. Estoy de acuerdo con eso. Y el uso del interrogatorio mejorado, sí, no creía que eso fuera una tortura’. Y por eso, no creo que esté tan molesto… Ahora, esta es solo mi teoría. Es muy posible que comience a verla, y a los dos minutos me dé un puñetazo en la cara”

Adam McKay comenzó su carrera en comedia, pergeñando guiones en el popular show americano Saturday Night Live durante dos temporadas, y luego dirigió comedias (protagonizadas por su socio Will Ferrell) como El Reportero: La Leyenda de Ron Burgundy (Anchorman: The Legend of Ron Burgundy – 2004), como también su alocada secuela de 2013; Hermanastros (Step Brothers – 2008) y Policías de Repuesto (The Other Guys – 2010). Tomó un giro más dramático con La Gran Apuesta (The Big Short) una película sobre la crisis financiera de 2007-2008. Además obtuvo múltiples premios y nominaciones – como el Oscar al Mejor Director – llevándose una estatuilla por Mejor Guión, en 2015.

Esta vez, consiguió meterse otra vez en carrera con El Vicepresidente: Más Allá del Poder (según el título argentino) o simplemente Vice (más interesante por su doble sentido), una particular biopic sobre el vicepresidente de George Bush, un señor llamado Dick Cheney (en la piel de Christian Bale), el cual, con sus decisiones, cambió el curso de la historia mundial, según nos muestra el director durante sus 132 minutos de película.

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Dick Cheney y su esposa Lynne (Bale y Amy Adams) en El Vicepresidente (Vice – Adam McKay): “Supongo que la pregunta sería, ¿qué hubiera pasado si Cheney se hubiera quedado como operador de cables un poco fiestero y Lynne no le hubiera soltado esa reprimenda? La historia podría haber cambiado. De hecho, jugamos con esa idea. No tengo ninguna duda de que Lynne lo hubiera dejado por otro tipo, un profesor o un estudiante. Ella se habría casado con él. Ese tipo acabaría siendo gobernador de un estado, o ella… Quiero decir, no había nada que detuviera a Lynne Cheney. Y la gente en Casper (su ciudad natal), hasta el día de hoy, todavía dice que cualquiera que se hubiera casado con ella, sería Presidente o Vicepresidente”

Dice McKay: “Realmente disfruté la premisa de que hay cosas que están cambiando nuestro mundo que no siempre estamos viendo o reconociendo del todo. A veces las vemos. Tuve gripe y estaba en mi casa por dos semanas sin saber que hacer; tenía un libro de Dick Cheney en mi estantería; lo agarré y pensé: ‘Ajá, sé que el tipo le disparó a alguien en la cara, pero ¿qué hizo en realidad?’ y comencé a leerlo. Y fue como ‘Dios mío, sabía que este tipo tuvo una enorme influencia como VP, pero no sabía esto; lo inteligente que fue en la forma en que lo hacía, la forma maestra en la que tomó Washington DC’. En ese momento, éramos claramente el país más poderoso del mundo. Y seguí leyendo y leyendo: ‘Dios mío, creo que este tipo tranquilo y mono-silábico cambió la historia del mundo’. Y ahí fue cuando me enganché, cuando tuve la sensación de misterio tan emocionante sobre este tipo sombrío, este tipo que no tiene discursos destacables. No hay ninguna frase que él tenga en la que podamos pensar. Así que eso me hizo continuar. Simplemente seguí leyendo e investigando, y cuanto más profundo cavaba, más interesante se volvía. Él estuvo allí para este cambio gigante en la historia, la revolución de Reagan, y finalmente consiguió poner las manos en el volante del capitán. Y por supuesto, su esposa, Lynne Cheney – qué fuerza tan grande es ella – y su historia de amor. Cuando me di cuenta de que la raíz de la película es una historia de amor, comencé a pensar: ‘Hey, podemos tener algo acá.’ Llamé a mis productores Kevin Messick y Will (Ferrell), y les dije: ‘Creo que vamos a hacer una película sobre Dick Cheney’.”

Con respecto al tono elegido para su historia, Adam analiza: “Hay un poco de salto al vacío con eso. Porque lo que sí sabemos es que estamos viviendo en tiempos que han quebrado el tono. Sabemos que el tipo de comedias que hice hace mucho tiempo ya no está. Creo que estamos en un período posterior al género. Ves Huye (Get Out – Jordan Peele – 2017), que creo que es una de las películas más sorprendentemente originales que he visto en los últimos 10 años. Y, entonces, nuestra creencia en esta película era: ‘dejemos que sea lo que tiene que ser y que el público pueda manejarlo’. Algo puede ser terriblemente trágico, y puede ser divertido, o puede dividir la estructura, y el público puede manejarlo. Y creo que con la saturación de los medios que tenemos ahora, con las plataformas de streaming y YouTube y demás, las audiencias se han vuelto realmente agudas. Entonces, en ese sentido, es un acto de equilibrio. No me malinterpretes, no lo hicimos al azar. De hecho, me metí en un timing muy meticuloso que no creo haber experimentado antes, donde el cambio o la transición, si se producía cinco fotogramas antes de tiempo, o diez cuadros demasiado tarde podía hacer que se fuera a la basura. Hubo que pulir mucho cada escena, una y otra y otra vez.”

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El director Adam McKay junto a Sam Rockwell y Christian Bale en el set de El Vicepresidente (Vice): “Christian es hilarante, sí. Definitivamente es un gran actor cómico, y Amy (Adams), y (Sam) Rockwell, y (Steve) Carell. Quiero decir, todos son actores increíblemente firmes, talentosos y serios, que también son graciosos. Y pueden ir de un lado al otro en cualquier momento. Creo que es por eso que fueron tan perfectos para esta película, porque es una película que hace eso, va del drama, a la tragedia oscura, y ellos fueron ideales para eso”

La unión del matrimonio Cheney, según vemos en la película, selló el destino del Vicepresidente y su rol en la historia americana. “Hicimos un montón de investigación, y contratamos a nuestro propio periodista que entrevistó gente, de forma extraoficial. Pudimos obtener una buena pincelada de personalidades, de la forma en que interactuaron, su vida. Pero siempre estás adivinando, en cierta forma. En esas escenas personales, donde solo hay dos personas en la sala, nos preguntamos: ‘¿En qué estaba pensando Dick Cheney después de reunirse con George W. Bush?’ Realmente no lo sabemos” confiesa el director. Y continúa: “Entonces, tratamos de ser honestos con el público en esos momentos. Por ejemplo, en la escena en la que le dice a Donald Rumsfeld (Steve Carell) que lo despidieron, simplemente te basás en todo el trabajo del personaje, ‘¿Qué dirían estos tipos acá?’ Y tratás de no hacer nada demasiado escandaloso, como Rumsfeld llorando o Cheney gritando. Sabemos que eso sucedió. Probablemente fue algo como esto. Y después hay muchas escenas en la película que están bastante bien documentadas, donde hay mucha gente allí y un montón de fuentes. La película está llena de citas exactas, como cuando Rumsfeld dice que Irak tiene todos los buenos objetivos, y esa es una cita real, o cuando Cheney le dice a su hija: ‘Mirá, eso no importa, Mary. Te amaremos sin importar lo que pase’. Eso es realmente lo que dijo.”

Transcurrido bastante del metraje de Vice, hay una secuencia de títulos bastante particular. Dice McKay: “A él le hubiera encantado que esos títulos falsos fueran en realidad el final de la película. Me dejé llevar con la libertad de poner eso en el guión. La gente se queda como ‘¿Ya terminó? Bueno, entonces hizo una película sobre los primeros años de Cheney’. (Risas). Me encantó, y lo genial fue que surgió de la narración, porque cuando estaba trabajando en esa parte, pensé, ‘Dios mío, debería haber terminado acá.’ Tenía un gran trabajo, su esposa está escribiendo libros, su familia estaba feliz. Este debería haber sido el final de la historia. Y justo en ese momento, pensé: ‘Que termine la película, pongamos los títulos’. Sabía que no quería que fuera una película tradicional. Sabía que la historia de Cheney es mucho más aguda, mucho más inteligente que eso. Con muchas capas. Entonces, me di permiso para escribirlo. Si siento algo, le doy una chance. Algunas cosas funcionan, otras no. Algunas tuvimos que cortarlas. Es interesante; la belleza de hacer un largometraje es que podés pasar meses y meses armándolo y volviéndolo a armar, y lo que termina quedando se siente natural para el público.”

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El director Adam McKay junto a Steve Carell y Christian Bale en el set de El Vicepresidente (Vice): “Creo que mucha gente en el poder quiere hacernos creer que la política, los negocios y los bancos son aburridos. Pero son las fuerzas que manejan el mundo y, la verdad, resultan fascinantes. Parte de mi trabajo a la hora de contar historias es arrojar luz sobre esos temas. Es lo que intenté, al menos, con mis últimas dos películas, poniendo ese tono absurdo. Lo mejor de todo es que creo que ahora la audiencia es mucho más sofisticada que hace 15 o 20 años. Ahora podés pasar de un momento absurdo al drama extremo y todos estarán dispuestos a saltar con vos”

Sobre algunas de esas cosas que quedaron afuera de El Vicepresidente que vimos, dice el director: “Había una escena de cuando Dick y Lynne eran adolescentes; teníamos diferentes actores que los representaban, y fue hermoso. Nos encantó; la forma en que se conocieron, y su historia de amor en esa pequeña ciudad. No funcionó. Las reacciones eran como, ‘Queremos a Christian Bale. Sí, lo entendimos. Están enamorados. Vamos, dale. Llevalo a Washington DC’. Y nos negamos a rendirnos. Cortamos tantas versiones de eso, y finalmente un día dije: ‘Creo que tenemos que intentarlo sin esto’. Y en el segundo que no estaba allí, la película se convirtió en un fluir, y podías sentir como el viento soplaba a través de ella. También probamos un número musical, con Carell explicando la estructura de poder de D.C. y ese tampoco funcionó tonalmente.”

La película viene sumando galardones, como el Globo de Oro a Christian Bale, el BAFTA a la edición (Hank Erwin) y múltiples nominaciones; la Academia de Artes y Ciencias que entrega los Premios Oscar le otorgó ocho: Mejor Película, Director, Guión, Edición, Maquillaje, además de Actor para Bale, Actor de Reparto Sam Rockwell (su Bush es casi idéntico) y Actriz de Reparto para Amy Adams.

Más allá de los premios, Adam McKay tiene en mente completar la trilogía “que podrá llamarse ‘la saga de cómo demonios llegamos a esto’” que conforman El Vicepresidente y La Gran Apuesta: “Estoy pensando en algo sobre el calentamiento global. Nos guste o no, ese asunto está a punto de convertirse en el tema más importante para la Humanidad.”

FUENTE: www.screenrant.com | www.slashfilm.com