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2026-09-02

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“Los de la mesa 10”, de Simón Feldman, llega a Venecia en una copia restaurada

La película estrenada en 1960, una de las obras fundamentales de la Generación del 60 del cine argentino, tendrá su estreno mundial en la sección Venice Classics de la 83ª Mostra Internacional de Cine de Venecia. La restauración fue realizada por el Museo del Cine de Buenos Aires a partir de materiales fílmicos que estuvieron cerca de perderse.

Una de las películas fundamentales de la llamada Generación del 60 del cine argentino tendrá una nueva vida internacional. “Los de la mesa 10”, dirigida por Simón Feldman y estrenada en 1960, será presentada en una copia restaurada en Venice Classics, la sección dedicada a la recuperación y puesta en valor del patrimonio cinematográfico de la 83ª Mostra Internacional de Cine de Venecia, que se desarrolla del 2 al 12 de septiembre.

La película, protagonizada por María Aurelia Bisutti, Emilio Alfaro y Luis Medina Castro, compartirá programación con obras de realizadores como Ettore Scola, John Cassavetes, Ernst Lubitsch, Tinto Brass, Luis Buñuel, Roger Corman, Roman Polanski, Andrzej Wajda, Roberto Rossellini y Alexander Kluge, entre otros.

La llegada de “Los de la mesa 10” a Venecia representa también el resultado de un extenso trabajo de preservación. Durante años, la película estuvo en riesgo de perderse. El Museo del Cine de Buenos Aires conservaba dos copias completas en 35mm, pero una de ellas, proveniente directamente del negativo original, presentaba un avanzado deterioro provocado por el denominado síndrome de vinagre, que afecta a los materiales cinematográficos realizados sobre soporte de acetato.

El proyecto de recuperación comenzó a tomar forma a partir de una propuesta de la directora del Museo del Cine, Paula Félix-Didier, y contó con el respaldo de la familia del realizador. En 2018, Ana Feldman depositó en el Museo los materiales fílmicos pertenecientes a sus padres, el director Simón Feldman y la crítica y realizadora Mabel Itzcovich. Posteriormente, una campaña impulsada por la Asociación de Amigos del Museo del Cine permitió reunir recursos para avanzar con el proceso de digitalización.

El hallazgo de nuevos materiales resultó decisivo. A las dos copias de 35mm conservadas por el Museo se sumó una tercera, localizada recientemente en la Cinemateca Uruguaya por el coleccionista e investigador Fernando M. Peña. También se incorporó una copia en 16mm perteneciente a su colección. Los materiales fueron escaneados en resolución 5K en el Laboratorio Gritti de Buenos Aires.

La copia encontrada en Uruguay fue finalmente utilizada como base de la restauración por presentar mejores condiciones mecánicas y fotográficas que otros materiales disponibles. El trabajo implicó la comparación y reconstrucción integral de las diferentes copias para recuperar la continuidad del film. La restauración de sonido estuvo a cargo de Pedro Lombardi, mientras que Lucía Ciruelos realizó la comparación, reconstrucción, ajustes de fotografía y coordinación técnica. La coordinación general del proyecto estuvo a cargo de Andrés Levinson, con tareas de inspección y reparación fotoquímica de Florencia Greco y Paula Conde.

El criterio adoptado para la restauración buscó preservar las huellas del paso del tiempo y respetar la película tal como fue concebida. Por eso, la nueva versión no pretende borrar artificialmente rayas, deterioros o pérdidas de emulsión, ni reconstruir digitalmente una imagen que nunca existió. El objetivo fue recuperar la continuidad y garantizar la supervivencia de la obra sin alterar su identidad visual.

“Los de la mesa 10” ocupa un lugar particular dentro de la trayectoria de Feldman y de la renovación que atravesó al cine argentino a comienzos de los años sesenta. La película integró aquella generación de jóvenes realizadores de la que también formaron parte Lautaro Murúa, David Kohon, José Martínez Suárez, Manuel Antín y Rodolfo Kuhn, entre otros.

La historia sigue a una pareja joven perteneciente a clases sociales diferentes que debe enfrentarse a los prejuicios de sus familias y de su entorno. El conflicto mantiene una notable vigencia, mientras que la película articula elementos vinculados con la nouvelle vague y el neorrealismo tardío. La ciudad de Buenos Aires ocupa además un papel central, construida visualmente a través de la fotografía de Ricardo Aronovich.

La película cuenta también con montaje de Antonio Ripoll y Carlos Rinaldi, producción de Marcelo Simonetti para Siluetas y música original de Horacio Salgán, en su única composición para cine. El tango de vanguardia de Salgán aporta una dimensión sonora decisiva a una obra que, más de seis décadas después de su estreno, conserva una singular capacidad para dialogar con el presente.

La presentación en Venice Classics no solo recupera una película esencial de la historia del cine argentino: también pone en primer plano la importancia de las políticas y los proyectos de preservación audiovisual. El trabajo del Museo del Cine y la colaboración entre archivos, especialistas, coleccionistas y familiares permiten que una obra que estuvo cerca de desaparecer vuelva a encontrarse con nuevos públicos y pueda ser proyectada, una vez más, en una pantalla de cine.